GirlBoss: ¿la serie de moda es un cliché de la moda?

/ 1:12 a. m.


Por Jen 


En este punto de la vida, creo que todos estamos obsesionados con Netflix. Tanto, que creemos en cualquier serie que nos pongan en las manos porque sabemos que hay muchas posibilidades de que sea un producto bueno en vez de un fiasco. Pero, lamentablemente, ese no es el caso de GirlBoss, la serie inspirada en el libro del mismo nombre, autobiografía de la fundadora de Nasty Gal.

¿Para qué les voy a mentir? Conocía la vida de Sophia Amoruso muy por encima hasta el momento. No me leí el libro porque nunca me llamó la atención y nunca la consideré una gurú ni nada por el estilo. Y luego de ver la serie y leer sobre ella, todo el asunto deja mucho que desear y que decir.

Comencemos por decir que la serie tiene un tráiler atrayente con una jovencita que se ve bastante hábil en los negocios, además de lo suficientemente despiadada como para lograrlo. Pero con el pasar de los minutos te das cuenta de que no se trata más que de una niñita malcriada que quiere hacer plata fácil y que no le importa lo que tenga que hacer para lograrlo. En el transcurso de la serie (que me vi toda para poder venir a comentarla con ustedes), vemos a Sophia robar, comer de un basurero (esto sí hace parte de la vida real, según el libro de Amoruso), mentir para conseguir las cosas que quiere e incluso pelearse con la mejor amiga porque le dice que el trabajo que hace lo puede hacer cualquiera y que no le va a pagar por ello. 

Sophia Amoruso (izquierda) es productora ejecutiva de la
serie que es interpretada por Britt Robertson (derecha)
Bueno, pero todo es ficción dirán. O casi todo. La serie aclara al inicio de cada episodio que esta es una historia basada ‘vagamente’ en la vida real. Listo. Pero aunque fuera real solo el 10% de la historia vale la pena preguntarse ¿es necesario perpetuar el estereotipo de que los negocios son para la gente que no tiene principios y no les importa para por encima de los demás? ¿O que las personas que se dedican a la moda lo hacen porque no sirven para nada más? ¿Y si Amoruso, como productora ejecutiva, estuvo de acuerdo con mostrar esa imagen de sí misma, entonces hay algo de verdad en todo lo que pasó?

Y hablando en concreto de la serie, no estamos ante ninguna actuación memorable ni una historia contada de forma inteligente. Varios capítulos son totalmente irrelevantes, como el de la ocasión en la que los vendedores ‘vintage’ se reúnen para derrotar a Nasty Gal y la conversación en Internet es recreada como un encuentro real en el que las personas dicen (literal, hablan así) cosas como “lol”. No es divertido ni entretenido. ¿Para salvar? El personaje de Annie, la mejor amiga de Sophia y que muchos sospechan no es real, y el vestuario, que a pesar de no ser nada del otro mundo tiene cierta onda 'cool' que te hace llegar a pensar que Sophia Amoruso de verdad ama la moda.
 
El personaje de Annie (derecha) logra encantar al televidente.
Todas las historias de éxito tienen un villano. Mark Zuckerberg abandonó la universidad y enfrentó demandas por supuestamente haberse robado la idea detrás de Facebook. El otro día vi la película ‘The Founder’ y me di cuenta de que Ray Kroc, el hombre que hizo grande a McDonald’s, tomó la idea de los hermanos originales y les dio la patadita cuando se dio cuenta de que ellos no eran los socios necesarios para progresar. Les compró la idea, hasta ahí todo perfecto, pero los engañó para que aceptaran un trato verbal por regalías que jamás cumplió. Sí, el mundo empresarial es duro.

Pero es más duro aún ver cómo mujeres como Amoruso, que se agarraron de la bandera del feminismo para parecer las heroínas que lo lograron todo, se revelan como las más capitalistas de todas y se rinden ante la idea de ser celebridades y que lo demás no importe. 

Tan solo cuatro meses antes del estreno de #GirlBoss, Nasty Gal solicitó formalmente la protección por bancarrota, en noviembre de 2016. Esto, después de que en 2015 su fundadora decidiera dar un paso al costado como CEO alegando que era más una mente creativa que administrativa. Pero sus empleados han dicho a los medios que se trató de un caso del capitán que salta del barco mientras este se está hundiendo. Y aun peor, no fueron pocas las demandas de trabajadores de la compañía que alegaban tratos injustos, incluyendo varias empleadas que aseguraban a las que les habían terminado sus contratos tras haber quedado embarazadas y solicitar licencia de maternidad. ¿Historia de éxito? ¿Mujeres empoderadas? ¿Feministas? ¡Sí, cómo no! 

Esta escena en particular, después de que Sophia y su novio tienen sexo
en una cama cubierta de billetes, es tan cliché y boba que provoca llorar.
Y como ya me alargué y se me salió el activismo hasta por los poros, quiero terminar diciendo que no tengo ninguna intención de hacer quedar mal un producto de Netflix, que se porta tan bien conmigo. Pero todo hay que decirlo. Porque no está nada chévere que las adolescentes de hoy en día se imaginen que con una idea de negocios, cero preparación de ningún tipo y ni un solo rastro de escrúpulos se puede llegar muy lejos. Me resisto a creer que esta #GirlBoss sea un modelo de algo y más bien creo que es todo un triste cliché.




Por Jen 


En este punto de la vida, creo que todos estamos obsesionados con Netflix. Tanto, que creemos en cualquier serie que nos pongan en las manos porque sabemos que hay muchas posibilidades de que sea un producto bueno en vez de un fiasco. Pero, lamentablemente, ese no es el caso de GirlBoss, la serie inspirada en el libro del mismo nombre, autobiografía de la fundadora de Nasty Gal.

¿Para qué les voy a mentir? Conocía la vida de Sophia Amoruso muy por encima hasta el momento. No me leí el libro porque nunca me llamó la atención y nunca la consideré una gurú ni nada por el estilo. Y luego de ver la serie y leer sobre ella, todo el asunto deja mucho que desear y que decir.

Comencemos por decir que la serie tiene un tráiler atrayente con una jovencita que se ve bastante hábil en los negocios, además de lo suficientemente despiadada como para lograrlo. Pero con el pasar de los minutos te das cuenta de que no se trata más que de una niñita malcriada que quiere hacer plata fácil y que no le importa lo que tenga que hacer para lograrlo. En el transcurso de la serie (que me vi toda para poder venir a comentarla con ustedes), vemos a Sophia robar, comer de un basurero (esto sí hace parte de la vida real, según el libro de Amoruso), mentir para conseguir las cosas que quiere e incluso pelearse con la mejor amiga porque le dice que el trabajo que hace lo puede hacer cualquiera y que no le va a pagar por ello. 

Sophia Amoruso (izquierda) es productora ejecutiva de la
serie que es interpretada por Britt Robertson (derecha)
Bueno, pero todo es ficción dirán. O casi todo. La serie aclara al inicio de cada episodio que esta es una historia basada ‘vagamente’ en la vida real. Listo. Pero aunque fuera real solo el 10% de la historia vale la pena preguntarse ¿es necesario perpetuar el estereotipo de que los negocios son para la gente que no tiene principios y no les importa para por encima de los demás? ¿O que las personas que se dedican a la moda lo hacen porque no sirven para nada más? ¿Y si Amoruso, como productora ejecutiva, estuvo de acuerdo con mostrar esa imagen de sí misma, entonces hay algo de verdad en todo lo que pasó?

Y hablando en concreto de la serie, no estamos ante ninguna actuación memorable ni una historia contada de forma inteligente. Varios capítulos son totalmente irrelevantes, como el de la ocasión en la que los vendedores ‘vintage’ se reúnen para derrotar a Nasty Gal y la conversación en Internet es recreada como un encuentro real en el que las personas dicen (literal, hablan así) cosas como “lol”. No es divertido ni entretenido. ¿Para salvar? El personaje de Annie, la mejor amiga de Sophia y que muchos sospechan no es real, y el vestuario, que a pesar de no ser nada del otro mundo tiene cierta onda 'cool' que te hace llegar a pensar que Sophia Amoruso de verdad ama la moda.
 
El personaje de Annie (derecha) logra encantar al televidente.
Todas las historias de éxito tienen un villano. Mark Zuckerberg abandonó la universidad y enfrentó demandas por supuestamente haberse robado la idea detrás de Facebook. El otro día vi la película ‘The Founder’ y me di cuenta de que Ray Kroc, el hombre que hizo grande a McDonald’s, tomó la idea de los hermanos originales y les dio la patadita cuando se dio cuenta de que ellos no eran los socios necesarios para progresar. Les compró la idea, hasta ahí todo perfecto, pero los engañó para que aceptaran un trato verbal por regalías que jamás cumplió. Sí, el mundo empresarial es duro.

Pero es más duro aún ver cómo mujeres como Amoruso, que se agarraron de la bandera del feminismo para parecer las heroínas que lo lograron todo, se revelan como las más capitalistas de todas y se rinden ante la idea de ser celebridades y que lo demás no importe. 

Tan solo cuatro meses antes del estreno de #GirlBoss, Nasty Gal solicitó formalmente la protección por bancarrota, en noviembre de 2016. Esto, después de que en 2015 su fundadora decidiera dar un paso al costado como CEO alegando que era más una mente creativa que administrativa. Pero sus empleados han dicho a los medios que se trató de un caso del capitán que salta del barco mientras este se está hundiendo. Y aun peor, no fueron pocas las demandas de trabajadores de la compañía que alegaban tratos injustos, incluyendo varias empleadas que aseguraban a las que les habían terminado sus contratos tras haber quedado embarazadas y solicitar licencia de maternidad. ¿Historia de éxito? ¿Mujeres empoderadas? ¿Feministas? ¡Sí, cómo no! 

Esta escena en particular, después de que Sophia y su novio tienen sexo
en una cama cubierta de billetes, es tan cliché y boba que provoca llorar.
Y como ya me alargué y se me salió el activismo hasta por los poros, quiero terminar diciendo que no tengo ninguna intención de hacer quedar mal un producto de Netflix, que se porta tan bien conmigo. Pero todo hay que decirlo. Porque no está nada chévere que las adolescentes de hoy en día se imaginen que con una idea de negocios, cero preparación de ningún tipo y ni un solo rastro de escrúpulos se puede llegar muy lejos. Me resisto a creer que esta #GirlBoss sea un modelo de algo y más bien creo que es todo un triste cliché.


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El año pasado le contamos mucho de lo que ocurrió durante Bogotá Fashion Week, que nos presentó, entre otras cosas, una pasarela interesante de diseñadores y marcas además de un agenda académica que, aunque tímida, pintaba muy bien.

Pero para este año, al parecer tienen todas las ganas de llevarse los honores. El evento, que se llevará a cabo del 25 al 27 de abril, ya dio a conocer su agenda completa que, además de conferencias, 'workshops' y visitas a tiendas de moda, tendrá las habituales pasarelas y además una rueda de negocios como la gran novedad. Muy bien pensado considerando que el año pasado el backstage se convirtió en una rueda de negocios improvisada donde muchos vendieron parte de su trabajo, lo que da muestras de una oportunidad que no se estaba aprovechando.

Pasarela de Isabel Henao 2016



Las jornadas de esta edición comenzarán muy temprano y serán de casi 12 horas según lo anunciado. Una de las cosas que nos tiene más emocionadas es la presencia de Nina García, sí, la misma... que estará entregando el premio al mejor diseñador emergente. Por aquí les dejamos la información de las pasarelas (en las que es necesario presentar invitación) para que se programen si quieren asistir a alguna. El resto de la agenda, que está llena de conversatorios interesantes, está disponible en www.bogotafashionweek.com.co.

Martes 25 de abril

8 p.m: Pasarela inaugural
           Lina Cantillo

8:30 p.m: Invitado internacional
                Custo Barcelona

Miércoles 26 de abril
3 p.m. Pasarela Experimental
           Experimental Couture / Strada in Voga

4 p.m. Bendita Seas

5 p.m. Mulierr

6 p.m. Juan Pablo Socarrás

7 p.m. Faride Ramos

8 p.m. Isabel Henao


Jueves 27 de abril

3:30 p.m. Colectivo diseño independiente
                 Ducky Black, Camila Miranda, Diana Gómez

4:30 p.m. Pasarela Pret A Porter de lujo / DiAustria - Swarovski
                Carolina Estefan / La Bracka

5:30 p.m. Mabel Palacio

6:30 p.m. Bettina Spitz

7:30 p.m. Pasarela Oficios Creativos
                Lina Mafer, Ángela Galindo, Divina Castidad
                Pasarela Adriana Santacruz

                Premiación American Express/Nina García al mejor diseñador emergente

8:30 p.m. Pasarela de cierre
                Amelia Toro



Por Jen


He conocido a pocas personas tan originales y que rompen esquemas de la manera que lo hace Nelson Rueda Argumedo, a quien muchos identifican como Mr Pizazz. Este chico que es blogger, médico, cantante y se pasa la vida #DandoloTodo, tiene un estilo y personalidad que muchos envidiarían. Y encima de todo, es diseñador.


Si señores, habíamos conocido la propuesta de diseño de Nelson antes, pero luego de un periodo de pausa regresó con su marca Argumedo y nos presentó su colección Aristide, correspondiente a la temporada Otoño Invierno 2017, y que se inspira en la obra 'Escuela para maridos' de Moliere, que describe a un par de ehermanos con diferentes estilos para vestir: uno disfrutaba con los tonos grises, mientra que el otro hallaba deleite en la ropa elaborada. Argumedo tomó lo mejor de estas dos ideas y las unió en una propuesta de tonos neutros que no son para nada grises, y se vanaglorian en su exhuberancia como recurso de estilo.



Como no podía ser de otra manera, Nel nos reunió en la casa Museo Lleras a donde llegamos todos sus amigos de la moda. De verdad, llegamos todos, ¡vi caras que tenía meses sin ver! Y una vez allí, no mostró su colección, que se basa en el concepto 'genderless' o 'sin género', eso significa que todos podemos usar su ropa y sentinos fabulosos sin pensar en si es para nosotros o no.

La presentación fue tan original como podría esperarse de Mr Pizazz, que reunió a varias caras conocidas entre modelos, influenciadores y youtubers como María Teresa Mora, Andrés Yepes, Tuti Vargas, Michelle Yidios y Jonathan Clay (a este último no lo conocía, gracias Miss Balanta por la luz) para que vistieran sus prendas que, efectivamente, se ven bien tanto en hombres como mujeres. Los protagonistas fueron los trajes tipo pijama , con siluetas sueltas y detalles especiales como mangas con volumen o botas anchas.


La propuesta se completó con encajes y tul
que añadieron textura
La belleza de las piezas se extendía a los bordados, todos hechos a mano, cada puntada, incluida la pedrería y los encajes, que también fueron pintados a mano.Para los estampados de perfumes antiguos, la marca contó con la colaboración de Luisa Castellanos, como el kimono que me puse para una foto de instagram y que tanto preguntaron. Estas piezas en alianza con Luisa podrán encontrarse en algunas multimarcas, el resto en el showroom de Argumedo.




Para los que conocemos a Nelson, esta colección fue la confirmación de una idea que le ha rondado la cabeza mucho tiempo y que refleja su personalidad: las prendas de Argumedo no siguen las reglas del estilo, sino que crean sus propias reglas.Y la principal es que con creatividad y seguridad todos podemos ser nuestras propias estrellass del street style. Bravo para una marca que entra a jugar con originalidad al campo de la moda colombiana y de la que seguro escucharemos cosas maravillosas.
Por Meli.


Jen y yo siempre hemos admirado el bello trabajo artesanal que conlleva una mochila wayuu. Ella ha tenido varias a lo largo de su vida, yo no he tenido tanta suerte, pero ambas estamos de acuerdo en que es una excelente opción para alimentar un guardarropa.

Por Meli.


El segundo grupo textil más grande del mundo abrirá sus puertas en Colombia en cuestión de un mes. El 6 de mayo, H&M inaugurará su primera tienda en el país (Centro Comercial Parque La Colina, en Bogotá) y su llegada implica cosas distintas para actores diferentes dentro de la industria.

Por Jen.

¿Los cinco años son las bodas de qué? Bueno, en realidad no importa, pero ¡estamos cumpliendo cinco años!

A mi me ha tocado pocas veces escribir esta entrada porque en estos casos la que se inspira es Melissa, pero la ocasión quisimos compartirles unas fotos muy lindas que nos tomó nuestro fotógrafo estrella en nuestra Barranquilla del alma, donde todo empezó.

¡Felices cinco años!

by on 4:18 p. m.
Por Jen. ¿Los cinco años son las bodas de qué? Bueno, en realidad no importa, pero ¡estamos cumpliendo cinco años! A mi me ha t...
Por Meli.

Este año fuimos juiciosas a nuestra cita con el Concurso Nacional de Belleza (hasta hicimos una transmisión en vivo por Instagram para comentarlos con ustedes) y nos dejó claras dos cosas: primero, que se vieron candidatas con los mejores cuerpos en años, y segundo, que le tienen pánico al color (como las de Miss Universo).


Por Meli.

Hace seis meses abrió en Barranquilla Palau Concept Store y trajo consigo varios diseñadores y marcas nacionales por primera vez a la ciudad.