Zapatos Waré: moda, proyección social e industria nacional

En medio de la creciente ola sport chic, nace en Barranquilla una propuesta que integra tendencia, compromiso social y una apuesta por el talento nacional.

Lo bueno, lo malo y lo feo de Bogotá Fashion Week

Siempre que hay un evento de moda surgen los análisis, los aplausos y las criticas, a veces malas y a veces destructivas. Así pasó también con el Bogotá Fashion Week.

Bogotá Fashion Week: nuestro top 5

Creemos que cuando se trata de moda colombiana hay que destacar lo bueno, porque no es fácil hacer moda de calidad en este país, pero en este evento sí que la vimos.

20 de julio de 2016

Alado nos invita a descubrir 'Aqua'

Por Jen.

La moda colombiana está llena de talentos, de esos que satisfacen el gusto por la estética, por una identidad bien lograda y por trabajo duro. Eso representa Alado para la industria nacional. Una marca conformada por Andrés Restrepo y Alejandro González que se apoya en conceptos fuertes para el desarrollo de sus colecciones y que de paso nos permite soñar con moda bien hecha, construida con juicio y dedicación.

Vestuario y dirección creativa: Alado.
Fotografía: José Luis Ruiz.
Modelos: Sara Itunes y Luisa Mejía.
Maquillaje y peinado: Alejandro Molina.
En esta ocasión, el dúo nos presenta 'Aqua', su colección primavera-verano 2016 que nace de la exploración de ese elemento clave para la vida y su significado en la cultura oriental. A través de mitos y leyendas de esta idiosincrasia, Alado retomó al agua como protagonista de la historia y la iconografía en Japón.


Origami, grabado y acuarela fueron técnicas que se utilizaron para la creación de estampados y siluetas en las que podremos ver dragones, escenas naturalistas, pliegues plisados y hasta peces koi (creo que a Melissa le va a dar un infarto), todos símbolo de la belleza del paisaje de ese país, que le ha entregado al mundo una estética delicada y colorida que ha estado presente en muchas tendencias a través de los años.


Lo que estamos viendo aquí es un adelanto espectacular de lo que presenciaremos durante Colombiamoda, porque haciendo honor a la modernidad que acompaña la marca, Alado presentará su colección en medio de un performance en la que los asistentes podrán ver de qué manera la tecnología se une a la industria de la moda a través de un proceso de revelado textil, que hará que cuando las prendas entren en contacto con el agua, el hilo conductor de todo, aparezcan los estampados y los colores de la colección. Arte, moda e innovación.



Cada puesta en escena se va a dedicar a una temática de la colección. El martes 26 se presentará Acuarela, el miércoles Origami y el jueves Grabado. Todos los 'performances' serán a las 6 p.m. en el recinto de la feria. ¿Alguien se lo piensa perder? ¡Porque yo no!


Y como ya entramos en modo Colombiamoda, les dejamos por aquí la programación de las pasarelas, para que no le pierdan detalle a ninguna de sus favoritas. Aunque debemos decir que, este año, habrá varios nombres que extrañaremos.

Lunes 25 de julio
9 p.m. Jorge Duque (en las bodegas de Ron Medellín)

Martes 26 de julio 
12 p.m. Non Stop 1 Moda a la Colombiana®:
-Mulierr
-Sort Lingerie


1 p.m. Pasarela Origen-USAID Edwing D’Angelo

3 p.m. Fundación Universitaria del Área Andina

4 p.m. Pasarela Alcaldía de Medellín Épica by Orozco Clothing

6 p.m.  Carmen Steffens

7 p.m. Leonisa 60 años

8 p.m. Cromos 100 años Pepa Pombo by Mónica Holguín
Miércoles 27 de julio
11 a.m. Non Stop 1 Moda a la Colombiana®:
– Carlo Carrizosa
– Whitman

12 p.m. Trucco’s Jeans

1 p.m. Infashion by Andrea Landa

3 p.m. Apiccaps – Asociación Portuguesa de la Industria del Calzado

4 p.m. Jóvenes Creadores – Colegiatura
5 p.m. Inizio

6 p.m. New Balance + Pilatos

7 p.m. Carrusel – Banco de Bogotá by Andrés Pajón

8 p.m. Jon Sonen

9:30 p.m. Johanna Ortiz

Jueves 28 de julio 11 a.m. Non Stop 1 Moda a la Colombiana®:
–Entreaguas
– Noise Lab


12 p.m. FUCSIA – Finesse – Concurso “Se busca diseñador”
Francris Arata
Bastardo de Rubén Antorveza

1 p.m. Pasarela M: Pura, Noise Lab, Airavata

2 p.m. UPB – Universidad Pontificia Bolivariana

4 p.m. Pasarela Origen- USAID- Lía Samantha
5 p.m. Ann Chery

6 p.m. Bronzini

7 p.m. Mr. Tea presenta Agua Bendita

8 p.m. Erikó by David Alfonso

9:30 p.m. Pasarela de cierre: Neutrogena – Descubre que es posible by Renata Lozano

No olviden que Moda 2.0 estará en Colombiamoda trayéndoles todos los detalles de la feria. ¿Qué es lo que más quieren ver? Dejennos saber para así prestar mucha más atención. Recuerden que estaremos reportando todo en nuestras redes: Twitter, Instagram y Facebook. ¡Atentos! 

15 de julio de 2016

Alta Costura: el otoño 2016 se adueña del negro

Por Jen.

Ya ustedes lo saben... no podemos dejar pasar por alto la Semana de Alta Costura. Si lo hago, Melissa me mata y un par de lectoras especiales, que siempre reclaman este post, también.

Esta temporada, que corresponde a otoño-invierno 2016, tuvo dos reflexiones importantes que fueron comunes en casi todas las colecciones. La primera, la presencia del negro que, si bien aparece en todas las propuestas de esta temporada, se coló hasta en las colecciones que normalmente se caracterizan por ser más coloridas. La segunda (y la que nos duele un poco): la falta de espectacularidad en muchas prendas, que hace que las líneas que dividen esta temporada ensoñadora del ready-to-wear se diluyan cada vez más. Con el pasar del tiempo, los detalles que hacían lujosa a la Alta Costura se han reducido a calidad en materiales y disponibilidad, dejando por fuera a las cantidades de tul, las amplias faldas, lo estrafalario...

Pero como nosotras somos unas románticas, seguimos viendo las fotos y los desfiles una temporada tras la otra. Y como siempre, la selección de nuestros favoritos se inclina por aquellos que conservan la magia la Alta Costura verdadera o que al menos lo intentan.

Fendi 


Bueno, nuestra favorita esta vez no se presentó en París, pero por eso ganó. Rompienso un poco la tradición, algo que su cumpleaños número 90 le permitía, Fendi se llevó su 'couture' hasta la Fontana de Trevi, en Roma, para presentar sus 'Legends and Fairy Tales' como bautizó Karl Lagerfeld a esta colección que fue verdaderamente un cuento de hadas. No solo fue el escenario... las prendas lo hicieron realidad: abrigos de pelo, delicados encajes, flores y referencias a los verdaderos cuentos que escuchábamos cuando niñas. Todo se fundió de manera magistral, celebrando el excelso trabajo hecho a mano y recordándonos que Lagerfeld sabe hacer más que reinventar en 'tweed' y las perlas para Chanel.

Armani Privé 


Uno de nuestros favoritos de siempre. A pesar de estar en ese grupo de los que están diluyendo las diferencias entre Alta Costura y Ready-To-Wear, Armani Privé conserva la elegancia y el glamour ese viejo Hollywood, de esas mujeres que muchas aspiramos a ser. Puede ser eso o, tal vez como dijo Sarah Mower en su reseña para Vogue, nuestra visión de la marca se ve afectada por la influencia sicológica de asociarla con Cate Blanchett. Nada que hacer, la mujer embellece todo lo que toca y esta no es la excepción. Lo de ellos esta vez fue una mezcla de años 20, siluetas amplias 'prestadas' del mundo árabe y estructura en las partes de arriba, para crear a una mujer que siempre se va a ver impecable.

Dior


Fue otra colección que bien ha podido presentarse en marzo, pero nos cautivó por varias razones: la primera de ellas, que fue una propuesta presentada por el equipo interno de la marca, comandado discretamente por Lucie Meier y Serge Ruffieux tras la salida de Raf Simmons y antes de la llegada de Maria Grazia Churi, recién anunciada como directora creativa. La segunda fue la riqueza, porque aunque solo tuvo una paleta de blanco y negro (con algunos detalles de brillo), lo de Dior fue una muestra singular de patronaje exquisito, de trabajo con maestría que solo los costureros más expertos pueden hacer. Y esa, la maestría por la que se pagan pequeñas fortunas para obtener un vestido único, es la base de la Alta Costura.  

Giles Deacon 


Fue la primera vez que la marca presentó una colección de Alta Costura y desde ya queremos, necesitamos saber más. 31 'looks' llenos de magia, dramatismo, altura y belleza, todo lo que la Alta Costura de verdad verdad debe tener. Giles dejó que su imaginación fluyera en una colección a la que le apostó todo, pues dejó de hacer ready-to-wear para concentrarse en esta línea. Vestidos de faldas amplias, colores brillantes y detalles como apliques de flores hechos en impresoras 3D le dieron a las prendas el protagonismo que cada una reclamaba. Fue un retrato de la mujer de antaño: elegante y casada con sus modales más que con cualquier otra cosa en el mundo, esas mujeres modelo que la gente no se cansaba de admirar. Y no solo eran las prendas, era toda la atmósfera, desde el lugar hasta las poses de las modelos, los maniquís más refinados que he visto. Bravo por esta propuesta, ¡BRAVO!

Elie Saab 

El que nunca falla en nuestras reseñas. Nunca, ni esta vez que se atrevió a romper el corazón de Melissa haciendo prendas con terciopelo. ¿Y saben por qué? ¡Porque hasta ella que odia ese material con todas las fuerzas de su ser reconoció que se veía bien!


Siempre hemos dicho que la fortaleza del libanés está en conocer su mercado y su estilo y replicarlo en cada temporada con un cambio o dos. Pero en esta ocasión los cambios fueron bastantes y, desde mi subjetividad, me atrevo a decir que casi todos favorables. Si bien la delicadeza de siempre estuvo presente, Elie Saab interpretó a la perfección la temática que lo inspiró: Nueva York. Presentó vestidos para una mujer cosmopolita, fuerte, que ama usar pantalones con estructura, pero que no por eso deja de soñar con detalles delicados en un vestido hecho para soñar. El negro, extrañamente, fue gran protagonista aquí, pero no hay algo que quisiéramos reprocharle a la colección.



Schiaparelli 


La marca, que ha sido manejada por periodos cortos y distintos nombres, encontró en Bertrand Guyon un candidato que no solo respeta la tradición, sino que sabe reinventarla sin caer en los clichés y con un toque de innovación (aprende, Karl). El diseñador tomó como referencia la colección de verano de Elsa Schiaparelli en 1938 y llevó sus características más conocidas a un nivel superior, no solo digno de reseñar sino digno de la alta costura. Vestidos de coctel con detalles exuberantes como líneas de rostros en color dorado, mezclas de estampados y hombros que se detsacaban, todo estaba allí. Hubo elementos retro, presentes en algunas telas y sobre todo en los hombros, pero también hubo modernidad, representada en piezas como faldas en A y siluetas rígidas, así como los estampados futuristas. Una colección que mezcló lo mejor de dos mundos y ni siquiera dejó que el negro se viera aburrido, llenándolo de parches de colores.

Giambattista Vali


Este fue el día en el que el romance dijo "oye, pero si yo puedo ser sexy también" y se subió la falda, literalmente hablando. Siguiendo con la línea delicada y llena de tul a la que ya estamos acostumbrados, la marca presentó una seguidilla de vestidos románticos, con boleros, mangas amplias y estampados de flores, pero esta vez les añadió escotes y les cortó el largo, para crear un balance perfecto entre lo sensual y lo hermoso. En medio de tanto negro (que también hubo aquí) fue una de las pocas propuestas que priorizó otros tonos de la paleta, como el cereza y el siempre invernal vino. Ojalá lo veamos pronto en una alfombra roja, puesto en alguien que le haga justicia. Ojalá no en Rihanna, a ver si la alegría nos dura...

Iris Van Herpen 


La cimática es una ciencia que demuestra de forma visual el modo en el que el sonido configura la materia. Dicho más sencillo, es mirar la forma material que toman las vibraciones y las ondas que componen el sonido. Y la genialidad de Iris Van Herpen es tanta que esa fue la inspiración de su colección: hacer vestidos que mostraran su percepción de cuál era la forma que tenían los sonidos. El resultado fue una colección corta, compuesta apenas por 13 piezas, pero de una calidad superior incluso a muchos que hacen 70 (de nuevo, es contigo Lagerfeld) de una sola sentada. Aquí la paleta de color fue un poco más cálida, por decirlo de alguna manera, pero nos llevó por un viaje completamente conceptual que nos hizo de verdad imaginar cómo se vería el sonido si tuviera forma y nos entregó prendas que reafirman a Iris como uno de los nombres llamados a liderar la fusión entre moda y tecnología, un trabajo que ha venido haciendo extremadamente bien.

Y bien, esos fueron nuestros elegidos en esta ocasión. ¿Nos faltó alguno? ¿Hay algo más por decir? Recuerden que siempre pueden dejarnos sus comentarios por aquí o en redes sociales, que siempre estamos atentas. Ah, ¡y se viene Colombiamoda!

6 de julio de 2016

'Manus x Machina' visto con nuestros propios ojos

Por Jen

Quienes nos leen con regularidad notaron que durante el mes de junio el blog tuvo unas vacaciones bastante largas. El motivo era que las dos autoras del blog decidimos darnos unos días de descanso que se convirtieron en un viaje realmente inolvidable.

Fotos: Meli.

30 de junio de 2016

Zapatos Waré: moda, proyección social e industria nacional

Por Meli.

En medio de la creciente ola sport chic que ha tomado con fuerza los guardarropas de todo el mundo, en Colombia —más específicamente en Barranquilla— nace una propuesta que integra tendencia, proyección social y una apuesta por el talento nacional.



28 de mayo de 2016

Lo bueno, lo malo y lo feo de Bogotá Fashion Week

Por Jen

Siempre que hay un evento de moda (cosa que en nuestro país ya parece ser pan de cada día) surgen los análisis, los aplausos y las criticas, a veces malas y a veces destructivas. Así pasó también con el Bogotá Fashion Week, que además registró una cuota extra de drama por incidentes de última hora y también por otros producto de una mala logística, todo hay que decirlo. Y como todo el mundo tiene algo que decir, por supuesto, nosotras también.

Fotos: Cámara Lúcida
Ahora, hay que comenzar aclarando que de las dos ediciones del evento solo hemos podido asistir a esta y que todas las opiniones aquí consignadas son subjetivas, además de que están siendo expresadas luego de conversaciones con personas que participaron en el evento como espectadores, prensa, parte de la organización y otros. Ahora sí, comencemos con lo bueno, lo malo y lo feo que presenciamos.

Lo bueno
La factura de las pasarelas. En un evento que apenas alcanza su segunda edición uno podría pensar que se están haciendo ajustes al nivel de las propuestas que se presentan, buscando grandes nombres y un trabajo que los acompañe. Pero para nuestra sorpresa, ese no es un problema de Bogotá Fashion Week. Es una de las pocas veces que no solo yo, sino toda la prensa especializada sale elogiando CADA pasarela. Las puestas en escena, los conceptos, todo estuvo a la altura de una feria de moda de la capital del país. Ese trabajo merece un aplauso para Pilar Luna, por la impecable curaduría de la parrilla.

La producción. El equipo de La Madona Producciones demostró que aunque las cosas más allá de la pasarela no salgan como deberían, lo que sale ante el público debe ser impecable. Los estilismos y la organización tras bambalinas fueron simplemente para destacar y se reflejaron en esa calidad de la que hablamos en el punto anterior. Bravo para ellos.


El casting. Aquí hay nuevamente que aplaudir a La Madona, pero también a todo el evento, que permitió que modelos de todo el país ingresaran a su convocatoria sin tener una gran agencia a sus espaldas. Hubo igualdad para todos en ese aspecto, y merece mención aparte el tema del casting para el desfile de Faride Ramos (solo con modelos afro) en el que participaron chicas de regiones como Arauca y Chocó. La inclusión va en todo.

Ventas directas. No fueron pocos los diseñadores que terminaron vendiendo gran parte de su colección en el 'backstage'. Cuando uno llegaba a preguntar por cualquier cosa ya todo estaba apartado o vendido. Y eso, teniendo en cuenta que en la moda como en cualquier negocio hay que vender, no puede ser sino positivo, muy positivo.

La reinvindicación del 'performance'. Fueron varios los diseñadores que le dieron extrema importancia a la musicalización de sus desfiles. Desde el 'beat' poderoso del pop hasta la música de Cesar López pasando por el porro en la voz de Adriana Lucía, las melodías transportaron a los asistentes hacia las historias que los creadores nos quisieron contar. Muchos dirán que antes hemos criticado la presencia de cantantes en la pasarela, pero esto no fue nada parecido a una imitación del Victoria's Secret Fashion Show. En los casos en que hubo artistas acompañando en vivo ellos permanecieron en el fondo, como parte de la escenografía simplemente dejándose escuchar.

La pasarela de SOY, una de las más emocionantes del evento
 Lo malo
Los accesos. Esta es la parte por la que la gente más se ha quejado. Sabemos que siendo un espacio alternativo y reducido como el Museo del Chicó iba a haber algunos inconvenientes, pero nunca alcanzamos a imaginar que solo habría dos accesos (uno para la prensa y otro para el resto), sobre todo porque el dispuesto para la prensa estaba en la parte posterior del escenario y realmente sentías que estabas entrando por la parte de atrás. Además, el retraso se originaba por allí, porque demorabas muchísimo saliendo y volviendo a entrar, si te daba tiempo. Y ninguna de las dos entradas era 'amigable para tacones'. O se te enterraban en la grama o te hacían caer en los caminitos de piedra. Mal.

Los 'puestos'. Y aquí entramos en el mismo debate de siempre, ¿quienes deben ir en primera fila? Para mí, la respuesta es sencilla: prensa y compradores cuando los hay. En este caso, en el que no había grandes compradores, lo más lógico era que la prensa tuviera prioridad, como en efecto pasó, pero de manera muy desordenada. Si no llegabas temprano o incluso te salías, perdiste. Al grupo de personas que estaba conmigo le dijeron que no se saliera entre una pasarela y otra porque nos podían quitar el puesto, lo cual refleja desorganización y da más rabia todavía cuando uno se da cuenta que el puesto de un periodista o un blogger que va a replicar contenido para la feria se lo dan a una actriz que nada tiene que ver con eso. Es una pena que las ganas de figurar se premien más que el trabajo de los que sí van a trabajar.



El manejo de las invitaciones. Una de las principales quejas también corrió por cuenta del desfile de Isabel Henao, que tuvo que repetirse porque demasiada gente se quedó afuera. Al parecer lo que ocurrió es que, como de costumbre, se entregaron más entradas de las que en realidad era posible sostener en el evento y esta vez todo el mundo fue, causando un poco de caos. La cosa aquí es que se debe tener un mejor filtro porque estas cosas no son nada elegantes y mucho menos la entrada a empujones que tuvimos que hacer para el desfile de Amelia Toro, donde la gente también se quedó por fuera. Un poco más de mesura para la próxima.

La venta de boletas. En este punto siempre hemos estado en desacuerdo y puede que suene un poco pretencioso, pero aquí va: una pasarela es un evento de industria, para un sector especializado. No es una película. Vender boletas solo acrecienta las posibilidades de que todo se vuelva un desorden, como efectivamente pasó. Aunque nos dijeron que el tema del sobrecupo en las pasarelas no estuvo muy relacionado con este aspecto, sí debería replantearse. La plata debe aparecer por otros lados.

Lo feo

La mala onda. Sí señores, aunque esté analizando cosas que estuvieron muy mal en la feria también hay que decir que hay mucha gente echándole mala energía a todo el asunto. Sí, la pasarela de cierre tuvo muchas fallas tanto de los diseñadores como del tema logístico, pero algo como un problema de sonido le puede pasar a cualquiera. Hacer un gran escándalo de eso son más ganas de hacer pataleta que otra cosa. Y no solo los diseñadores, es triste que gente que estuvo ahí esté quedándose solo con lo malo y replicándolo quién sabe con qué propósito. Todo hay que decirlo, pero no hay que hacer las cosas más grandes de lo que son.

El malentendido de GRIS. La cosa fue más o menos así: los diseñadores de GRIS sufrieron por el cambio de horario de la pasarela (tuvieron que esperar la repetición de la de Isabel Henao) y al final decidieron que sus modelos desfilarían sobre la tela negra que cubría la estructura. Cuando salió la primera modelo, alguien pensó que era un error y quitó dicha tela, por lo que la modelo se tropezó. Acto seguido, decidieron repetir el arranque y a los pocos segundos, el sonido se fue. Lo que se vio después fue un desfile a medio terminar, porque las modelos salieron como si fuera el final de la presentación y un diseñador que hizo señas de estar muy triste a los presentes. Lo demás no fue claro, una directora diciendo que el desfile se iba a repetir, la gente yéndose (porque además era muy tarde) y días después un comunicado que tampoco aclaraba nada. Lo feo es que cosas que pasaron en el backstage explotaran afuera y se perdiera un trabajo que se estaba haciendo bien.

Los rumores y las cosas perdidas. Las diseñadoras de las medias que acompañaron la propuesta de Daniella Batlle alegan que sus piezas se las robaron, pero luego nos explicaron que las medias se perdieron en manos del staff de la diseñadora, lo cual es igual de lamentable, pero así empiezan los chismes y a los chismes le sigue el drama... y ya saben como termina.

En fin, que ya este post se alargó demasiado y si llegaron hasta aquí hay que darles las gracias por leerse todo esto. Pero tocaba dejar por sentado que a todo hay que verle los dos lados y que siempre es mejor ver el vaso medio lleno, ¿verdad? No olviden compartir sus opiniones, siempre es un gusto saber qué piensan. ¡Hasta la próxima!


22 de mayo de 2016

Bogotá Fashion Week: nuestro top 5

Por Jeniffer Varela R.

La semana pasada (bueno, cuatro días de la semana que pasó) se lllevó a cabo la segunda edición de Bogotá Fashion Week, la feria de moda que llenó un hueco en la industria en la capital, que se había quedado sin evento de moda por un tiempo. La edición anterior presentó la novedad de desfiles en el aeropuerto y este año, seis meses después, la locación se movió al Museo del Chicó, con algunos 'performances' aún en El Dorado.

Fotos: Cámara Lúcida

Apartando la polémica que se ha suscitado desde que finalizó el evento y de la que hablaremos en otro post esta semana, creemos firmemente que cuando se trata de moda colombiana hay que destacar primero lo bueno. Porque no es fácil hacer moda de calidad en este país, y vaya que en estos tres días pudimos ver calidad. Fueron muy pocos los detalles con los que discrepamos y realmente las colecciones estuvieron a la altura de un evento en la capital del país. Pero como no podemos extendernos en prosa porque qué aburrido, vamos a mostrarles nuestras cinco favoritas, las colecciones que nos robaron el corazón y que demostraron el buen nivel de nuestra industria nacional.

'Ambassador' de Isabel Caviedes

La última vez que vimos en vivo una colección de Isa fue en Colombiamoda, donde nos demostró que el negro puede ser un arma muy poderosa. En esta ocasión decidió combinarlo con una novedad en su paleta de color: el rojo. Y no solo fue una mezcla llena de poder, sino que demostró que la audacia es uno de los mejores componentes a la hora de crear. 'Ambassador' comenzó con una aclaración sobre el efecto que la música tiene sobre las personas, y a ritmo de un fuerte 'Bitch better have my money' vimos prendas con aires deportivos como chaquetas tipo 'bomber', gorras y vestidos camiseros, además de otros mucho más chic como faldas lápiz y blusas con escotes profundos (que quiero tener en mi clóset ya).

El último 'look' es tan yo que me dan ganas de llorar.
Fue la verdadera mezcla de dos mundos y el resultado no solo fue visualmente atractivo, sino bien balanceado y práctico. Bravo por Isabel, que sigue demostrando una capacidad madura de crear, que no choca con lo que realmente se vende. Yo por mi parte quiero todo, ¡todo!

Faride Ramos 
 El sabor de la música entre tropical y pop movió una pasarela llena de cadencia y sabor, que se convirtió en un mensaje sutil a la vez que contundente: Faride se encargó de hacer un desfile solo con modelos afro, en un país donde la lucha por igualdad continúa e incluyendo modelos de todas partes del país (supimos que muchas chicas llegaron solamente para este desfile y gracias a la oportunidad que se les dio para mostrar su trabajo). En las prendas, la diseñadora momposina mostró una selección cuidadosa de piezas bastante minimalistas, avivadas por los dorados y plateados que coparon la primera mitad de su propuesta.


Shorts, blusas vaporosas y vestidos con vuelo que dieron paso a tonalidades como el azul zafiro (también metalizado) y al vino, que se presentó en vestidos largos. Lo más atractivo de la propuesta, además de una musicalización excelente, fue el aire comercial: piezas que no solo puedes usar para cualquier ocasión, sino que se ven bien hechas y resultan una verdadera inversión, una inversión en moda colombiana.

'SOY', de Diego Guarnizo y María Luisa Ortíz
 Por muchos años, estos dos creadores habían trabajado por separado en diferentes alas de la industria. María Luisa como diseñadora y Diego como director de arte y asesor de vestuario en verdaderas instituciones nacionales, además de trabajar con comunidades artesanales de todo el país. Este año se unieron para crear SOY, un proyecto que fusiona sus dos saberes y que resultó en la presentación de una pasarela conceptual, conmovedora, emocionante y hermosa. Al ritmo de César López y un piano, las modelos comenzaron a caminar por el espacio dispuesto como un bosque encantado ante unos espectadores sentados EN EL PISO. Aquí no hubo primera fila, no hubo preferencias, todos fuimos uno.


Y si la espectacular puesta en escena fuera poco, las piezas también quitaban el aliento. Piezas sencillas con detalles como cortes láser, borbados o estampados, además de faldas y vestidos ensoñadores aderezados por manos expertas, por las artesanas que apoyaron el proyecto con us complementos y que también salieron a la pasarela, en un desfile que le dio el protagonismo a quienes lo merecen y nos mostró que la moda no solo es real, sino que tiene intacto el corazón con personas como ellos.

'Los viajes de Máxima Manjarrés', de Juan Pablo Socarrás

Y siguiendo con las pasarelas que nos hicieron aguar los ojos de la emoción encontramos una colección repleta de nostalgia, de color y de sabor Caribe, ese que fluye por las venas y hace recordar el pasado con amor. Juan Pablo, nacido en Valledupar, echó mano de su propio pasado para crear 'Los viajes de Máxima Manjarrés', con la que hacía alusión a su bisabuela, una mujer viajera y vanguardista, mucho para los años 30 en los que vivió su adultez. A través de piezas que mostraban un aire innegablemente 'resort', Juan relató la historia de su bisabuela y Claudio su gran amor. Para ellas mostró vestidos con tonalidades rosas y moradas, con siluetas marcadas en la cintura y la soltura de quienes caminan por el Caribe. Para ellos, camisas de buenos linos, sombreros y trajes llenos de la elegancia que lo caracteriza a él como creador y como persona. Fue una pasarela con detalles retro que también resultó moderna y alegre, gracias a la musicalización de Adriana Lucía, que hizo que estuviera a punto de levantarme a bailar de la silla al son de 'Festival en Guararé' o 'Carmen de Bolívar'.

Punto adicional para esta colección: reunió a verdaderos talentos en materia de complementos: Paprika Pepper Me y Faoba Joyas para los accesorios, Argento y Bourbon para los zapatos masculinos, SanAngel para los femeninos, Adriana Florez para las pintuas a mano, maestras artesanas para los borbados, entre otros. Y a todos los llamó a salir con él a recibir el aplauso, del que nosotras fuimos las mayores porristas. ¡Bravo!

'Nómada textil', de Darío Cárdenas

Un viaje a Perú inspiró a Darío, uno de los creadores más innovadores de la escena nacional, para crear una colección repleta de cultura y mística Inca a la que llamó 'Nómada textil'. La mujer que nos pintó estaba lista para cualquier cosa, con prendas llenas de información histórica y riqueza en el trabajo artesanal (Darío trabajó con artesanas de ese país para lograr algunos bordados) que se combinaron con algunos cortes má modernos reflejados en escotes, vestidos vaporosos y estampados bastante osados. Grandes favoritos: los vestidos largos de fondos negros y estampados de máscaras iguales al personaje que acompañó silente todo el desfile a manera de estatua (y que siempre pensamos que era el diseñador, hasta el final que notamos que no) y los espectaculares complementos: botas utilitarias que contrastaban con la delicadeza de los vestidos, maxiaretes y 'septums' nasales que le imprimeron ese toque 'badass' que no puede faltar en las creaciones de Darío, que llegó inspirado de Perú pero lo plasmó a su manera, como debe ser.




Una única queja de su propuesta: las telas. No sé si fue consecuencia de los procesos de estampado, pero algunas de ellas no se notaban de la calidad que uno esperaría en este tipo de colecciones. Por demás, un viaje precioso que fue acompañado por elementos de 'performance' muy atractivos.

Estas fueron nuestras impresiones sobre lo que se vio en la pasarela. Nos queda faltando un post sobre lo que se vio alrededor de la pasarela, pero mientras tanto los invitamos a dejar sus comentarios por aquí y también a través de nuestras redes sociales. ¡A leer!


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