Salón de Moda - Podcast

/ 12:38 p. m.
La moda es un fenómeno esencial de la vida diaria. ¿Pero qué la hace tan importante? A través de la historia, la moda ha reflejado aspectos sociales, políticos, económicos y culturales de la humanidad. En el podcast Salón de Moda nos reunimos pensadores y amantes de la moda para entender por qué la moda es un barómetro de la sociedad.

La moda es un fenómeno esencial de la vida diaria. ¿Pero qué la hace tan importante? A través de la historia, la moda ha reflejado aspectos sociales, políticos, económicos y culturales de la humanidad. En el podcast Salón de Moda nos reunimos pensadores y amantes de la moda para entender por qué la moda es un barómetro de la sociedad.

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By Melissa Zuleta Bandera.
Photo: Polina Zimmerman on Pexels.
Talking to friends and family, seeing their posts on social media and the ones from acquaintances, celebrities, influencers, it evident that we carry ourselves in quarantine in very different ways. And it's not just about habits, activities, perceptions and attitudes, it's also about our dress practices.

Por Melissa Zuleta Bandera.
Foto: Foto de Polina Zimmerman en Pexels.
Hablando con amigos y familiares, viendo sus publicaciones en redes sociales y las de gente no tan cercana, famosos y hasta influenciadores, está más que claro que todos los que estamos en cuarentena la llevamos de formas distintas. Y no se trata solamente de hábitos, actividades, percepciones y actitudes, también se trata de prácticas del vestir.

Por Meli.

La alfombra roja más importante del año no nos decepcionó. En medio de una fuerte tendencia de rosa pastel (prácticamente el color más usado este año en la gala), las estrellas aportaron iguales cuotas de glamour clásico y propuestas novedosas.
Algunas figuran por primera vez en nuestra lista de mejores con looks que definitivamente son de los mejores que han llevado en sus carreras, mientras que otras, que usualmente se lucen en la alfombra roja, nos decepcionaron.

Por Jen


Aquí estamos otra vez, en la alfombra roja que más pereza me da escribir en todo el año. Y como si fuera un designio del destino porque al que no quiere caldo le dan dos tazas, aquí escribiéndola otra vez por segundo año consecutivo (esta la pagas, Zuleta).
By Meli.
When we say that there was a little bit of everything, we mean it: there was glamour, volume, princesses, prints, glitter, disasters, and dissapointments. But that's just how we like it because then we can have choices to fill out lists.


Por Meli.
Cuando decimos que hubo un poco de todo, es en serio: de glamour, de volumen, de princesas, de estampados, de brillo, de desastres y de sorpresas. Pero así nos gustan, porque hay de dónde escoger para llenar nuestras tres listas.

Por Jen

Fotos E! News

El inicio de la temporada de alfombras rojas fue... decente, por decir lo menos. Nuestras actrices favoritas estuvieron un poco decepcionantes, pero al mismo tiempo nos sorprendieron algunas que no teníamos en nuestro radar, y hubo apariciones de esas bellezas de siempre que simplemente se ven perfectas. En general, fue una combinación soportable y una mezcla interesante.

Como siempre, por supuesto, hubo muchas tendencias. El rosa y los tonos piel estuvieron a la orden del día junto con encajes y las estrellas de la noche, las mangas voluminosas. A diferencia de las mangas globo que se vieron en  2015 con los hombros descubiertos (hola, Johanna Ortiz) estas mangas recuerdan un poco a los vestidos victorianos en los que las mangas globo partían desde los hombros creando una silueta bastante más grande de la que estamos acostumbradas a ver. Hubo, como siempre, quienes las llevaron bien y otras que fallaron miserablemente. ¡Comencemos!

Mejor vestidas

Joey King en Iris van Herpen Alta Costura




No todos los días se ve un Iris en la alfombra sencillamente porque los diseños de la holandesa no son para todo el mundo. No siguen las siluetas apretadas que les gustan a la mayoría, y son muy difíciles de llevar porque cada uno sigue un concepto diferente y exige compromiso. Solo por eso, nos encanta que Joey King haya elegido una pieza de la colección Hypnosis (Haute Couture 2020) para su primer look de alfombra roja del año. Con eso ya tenía la mitad asegurada, y terminó de ganar dejando que el vestido brillara y usando maquillaje y complementos sencillos. Espectacular.

                                                               Zoey Dutch en Fendi


La pieza original que la marca puso en su desfile es negra, lo cual nos dice mucho del papel de un color vibrante a la hora de resaltar un vestido (o enterizo en este caso). Además del color, que combina de forma perfecta con su cabello y su piel, el escote, el volumen de las mangas y hasta la joya que escogió son una sinfonía armoniosa de la que no cambiaríamos un detalle. Espectacular.

Phoebe Waller Bridge en Ralph & Russo




Los trajes dejaron de ser una apuesta original en la alfombra roja, así que ahora la tarea es cómo seguir haciéndolos vigentes, y Phoebe definitivamente lo logró, los detalles de tweed y brillo de la tela de este conjunto son magníficos, y las proporciones también, especialmente el entalle del pantalón, que es algo en lo que muchos sastres fallan. No amamos el cabello, pero lo perdonamos.

                                                   Jodie Comer en Mary Katranzou
 


Nada puede ser más acertado que arriesgarse con el color y Jodie Comer lo logró con toda. El verde del vestido, el amarillo del clutch con plumas y el fucsia de los zapatos combinan perfectamente y no chocan debido a sus proporciones. Además, le apostó a una silueta no tradicional con un buen entalle, ganador por donde se vea.

Ana de Armas en Ralph & Russo 


Si hubiera una marca que hoy en día encarnara el hada madrina, sería sin duda Ralph & Russo, a quienes no les hemos contado una sola equivocación en la alfombra roja, y quienes fueron los responsables de hacer de Ana de Armas una tendencia en Twitter por lo fabulosa que se ve. Porque, ¿quién quiere un vestido de princesa tradicional cuando puedes cubrirlo todo en lentejuelas y además PONERLE BOLSILLOS? El maquillaje con labios rojos es un gran complemento y las joyas a tono funcionan tan bien, que le perdonamos el peinado de estúpida.

Kate McKinnon en Prabal Gurung


Otra lección sobre cómo hacer destacar un traje 'simple': con los detalles. El brillo resalta entre el look totalmente negro, y el entalle es maravilloso.

Renee Zellweger en Armani Prive


 Uno diría que es un vestido cualquiera, pero es que parece que lo hubieran hecho especialmente para ella y que la hubiera vestido un coro de pajaritos como a Blancanieves, el detalle diagonal de brillo lo hace interesante y la abertura es lo suficientemente alta como para ser sexy sin que creamos que le vamos a ver nada. La amamos.

Peor Vestidas

                                                           Gwyneth Paltrow en Fendi 

Fijo uno de los 'expertos' que estafan a la gente con su marca le dijo que ponerse esta cosa tan horrible por una orden cósmica para alinear sus chakras. No le encuentro otra explicación a ponerse  este pareo lleno de tul barato.

                                                   Cate Blanchett en Mary Katranzou


Ok, lo vamos a decir otra vez aunque nos caigan todas las piedras: esto es una empanada. El plisado es bonito, pero el detalle de pedrería se ve extremadamente barato, y la tira del centro es como el 'switch' del apartamento de Joey y Chandler en Friends: no pudimos encontrarle función alguna. 

                                                          Lucy Boynton en Louis Vuitton



Versión número 115281583261 de su disfraz de muñeca victoriana con delirio de astronauta.

                                                       Kerry Washington en Altuzarra

En Moda 2.0 vamos a crear el premio Salma Hayek a la Corroncha más Constante. Y sin duda la primera en recibirlo después de Salma (que siempre está tan mal que ya ni llega a la lista) tiene que ser Kerry. ¿A quién más se le puede ocurrir amarrarse unos nudos en vez de ponerse un top y pensar que eso se ve remotamente bien? 


JLo en Valentino 


En las temporadas de premios pasadas no le podíamos quitar los ojos de encima por su desnudez, y ahora que todos los ojos están sobre ella por su actuación se empeña en usar una silueta princesa que no le queda para nada bien. Este numerito que parece hecho con sobrados de papel de regalo tiene mucha tela y solo se le ve medianamente pasable a una modelo o a una persona muy alta a la que le funcionen estas proporciones. Y el peinado tieso noventero que le robó a su papel de Maid in Manhattan tiene que irse.

Sienna Miller en Gucci 


A Sienna le avisaron dos horas antes que tenía que ir a los Golden Globes así que cogió un vestido viejo de Gucci, le amarró un pedazo de satín para ajustar la cintura y se soltó el moño. Lista para salir.

Christina Applegate en Pamela Rolland

Las rayas de este vestido estaban hechas para crear una ilusión de alargue, pero resultaron haciéndola ver como un holograma mientras caminaba. Los reto a que lo vean por un segundo y no sientan que se mueva. Además, le queda ancho del busto y largo de las mangas.

Janina Gavankar en Georges Chakra

Frankendress edición Golden Globes 2020: mangas globo, encaje, pedrería, cola... le falta una antena parabólica y quedamos hechos.

Menciones especiales o, ya saben, las que no alcanzaron a ninguna otra categoría

Zoey Kravitz en Saint Laurent


Zoey es de esas humanas que puede ponerse cosas que a los demás se nos verían ridículas, como una combinación de estampado de lunares. Está en esta lista porque ese corte de pelo parece hecho por una cabra a mordiscos.


Nicole Kidman en Atelier Versace


El vestido no es nada del otro mundo, solo es un gran color. Pero es que parece que lo hubieran cosido sobre ella, no hay otra razón para que se vea tan perfectamente entallado. Es hermoso.

                                                              Helen Mirren en Dior 


Así es como se usa una silueta princesa para no parecer quinceañera (aprende, JLo). Las mangas, el cinturón, el collar... todo es hermoso, pero ya estamos tan acostumbrados a verla tan regia que no pudimos ponerla en el tope... pero la amamos.

                                                   Reese Witherspoon en Roland Mouret



Otra perfecta que no pudimos poner arriba por falta de espacio... y tal vez de un poco de color en los labios. Pero me quiero ver así con el wet look.


                                                           Margot Robbie en Chanel 

A ver, para todos los Chanel regulares que ella se ha puesto, esto está muy bonito. Pero sigue siendo predecible y aburrido, sin más. Una mujer tan bella debería ser más arriesgada al vestir, y especialmente debe hacer algo con ese pelo tan meh.

Sofia Carson en Giambattista Vali 


Fiel a su estilo, se puso su mejor versión de vestido princesa, en un vestido fabuloso que combinó con joyas sencillamente espectaculares. PERO hay algo raro en ese peinado que no le va... y casi que se tira todo.

Saoirse Ronan en Celine

Lo bueno: es un vestido 'sencillo' que la hace ver muy bien sin tanta pretensión. Lo malo: definitivamente no es la mejor vestida de la noche. Lo sobrevalorado: Hedi Slimane. 

Shailenne Woodley en Balmain

Nos agrada ver que por fin encontró una silueta que le funciona y el vestido es muy bello, pero el detalle del cuello nos sobra, y mucho. En cuanto al maquillaje, nos gustaría verla intentar algo que no sea smokey eyes, como para variar.
Por Meli y Jen



Ganó la que tenía que ganar. Y aunque eso no tiene nada que ver con los vestidos (que es el tema central de esta reseña), teníamos que decirlo de entrada.

Ahora sí, los vestidos: quedamos gratamente sorprendidas por los looks de las diez finalistas de Miss Universo de este año. Aunque no todas acertaron, en general escogieron vestidos que resaltaban sus atributos y utilizaban correctamente los elementos típicos para este tipo de concurso. Pero lo mejor es que la ganadora brilló por encima de la competencia en términos de estilismo, así que la dejamos de última en este post (a pesar de que el resto las reseñaremos en orden alfabético).

Colombia 

No es porque sea nuestra representante, pero esta chica lucía radiante sobre la pasarela. El vestido no fue ninguna sorpresa: la clásica fórmula de fondo color piel y cristales de pies a cabeza es una favorita de las candidatas colombianas (si no nos creen, solo vean el post del Concurso Nacional de Belleza que publicamos el mes pasado), pero funcionó perfectamente para ella. Además, el cabello y maquillaje estuvieron en su punto, dejando brillar su rostro y armoniosa figura. (Seamos sinceros: ella merecía estar en el top 3).


Francia 
Creo que si elección de vestido de gala va muy de la mano del estilo parisino: elegante con un toque diferencial, algo que se percibe distinto, a veces estrafalario. Aunque estaba cubierto de cristales y tenía detalles de plumas (claves en la mayoría de vestidos de concursos de belleza), no podemos decir que la representante de Francia se veía como las otras. Además, el cabello corto, rojo y ondulado tampoco son comunes en estos escenarios. Aunque no podemos negar que detestamos el estilo de transparencia + “ropa interior” visible (que aquí llamamos “la moda de calzón de abuelita”).


Indonesia 
Más típico vestido de concurso no hay, incluyendo la desafortunada abertura de vértigo que, para rematar, está en todo el centro de la falda, amenazando con cada paso dejar expuestas las partes de la candidata. ¡¿Por qué la obsesión con exhibir aquello?! ¡¿POR QUÉ?!


Islandia
El rostro dulce de esta candidata iba perfecto con el estilo “princesa de cuentos” del vestido. La falda amplia, el top sin tiras y la combinación de blanco y dorado le daban un aire juvenil, refrescante y juguetón. Decía más “quinceañera” que”Miss Universo”, pero le quedaba precioso. Sin embargo, dicen algunos (entre ellos Jeniffer) que la falda era demasiado transparente y la chica parecía ir desnuda por la pasarela. No me consta así que dejaremos esta con un manto de duda.

México
¡Rojo! ¡Cabellera! ¡Pasión! No voy a negar que me emocioné cuando vi esta joya de color salir al escenario, incluso a pesar de la vuelta/transformación con la que la concursante mexicana se quitó una voluminosa sobrefalda al principio de su desfile. Histrionismo aparte, México logró destacar entre el resto de finalistas gracias a este vibrante numerito. Por una milésima de segundo quise verla con la corona... hasta que le vi las plataformas más espantosas que se hayan creado jamás.


Perú 

Este vestido fue hecho con lista en mano:

Cristales ✔️

Escote ✔️

Transparencia ✔️

Plataforma hedionda ✔️

Memorable ✖️


                                                                  Puerto Rico 

Cada año hay al menos una candidata que llega al concurso más convencida que las otras de que se va a llevar la corona, y se viste acorde con esa convicción. Ese es el caso de la señorita Puerto Rico, que tenía bien claro que ese vestido dorado armonizaría con la nueva corona del certamen. Un poco intergaláctica, sí, pero el efecto de mini-espejos geométricos, más una silueta favorecedora y una espalda espectacular, la hizo brillar —literalmente—.


Tailandia

Soy la primera en admitir que este vestido esta a un elemento de ser un Frankendress, pero no puedo negar que me encantó. Sí, tiene unos apliques extraños en los hombros, y sí, la chica lo llevaba falseando como en festival folclórico, pero vamos: el degradé está logrado a la perfección, las líneas verticales de cristales le resaltan la figura bellamente y, lo más importante, TIENE COLOR.


Estados Unidos

Perdónenme por no prestarle mucha atención al vestido pero imposible cuando lo único que yo podía ver eran esos brazos perfectamente tonificados y esa cabellera de otro mundo. Pero al final, mejor que hubiera sido así, porque después de ver el vestido de Puerto Rico este parece la copia barata hecha por una marca de moda rápida.



Sudáfrica 

¡INCOMPARABLE! Nada más miren esa imagen tan contundente: la mujer, además de despampanante, se coronó con un vestido diferente al de las demás: aunque la cuota de brillo es infaltable, el hecho de que los colores predominantes fueran amarillo y azul la hicieron resaltar, tanto porque eran distintos al típico plateado que vemos 100 veces cada año, como porque complementan bellamente su hermoso tono de piel. Pero el detalle ganador fue definitivamente la capa, y ella sabe que las lleva bien porque en la competencia preliminar llevó una aún más grande y hermosa (foto abajo). Y un detalle que para mí fue definitivo: los aretes. Entre las docenas de aretes en cascada que hay en cada certamen, Sudáfrica vino con este par de bellezas impactantes que complementaban el vestido y atraían aún más la atención a su encantadora sonrisa. ¡No se le puede pedir más a la vida!

Y hasta aquí llega nuestra reseña de los vestidos de Miss Universo, un post que sabemos que ustedes disfrutan leer. Y como tenemos su atención, queremos dejarles una reflexión que para nosotras es muy importante. Como feministas orgullosas y en constante deconstrucción, sabemos que una de las contradicciones más difíciles de superar es el mundo de los reinados, nacidos y enquistados en una dinámica machista que valida a las mujeres por lo que ellos consideran 'bello', la construcción social que nos dice que las mujeres altas y delgadas son las hermosas. No obstante, hay conversaciones de las que es imposible escapar, como las narrativas que impusieron varias representantes que concursaron este año en Miss Universo. Hubo menciones al paro nacional, a la violencia de género, a la necesidad de que a las niñas se les enseñe liderazgo y más. Esas conversaciones deben darse, y deben darse en todos los espacios. Somos unas convencidas de que las estructuras se cambian desde adentro, y aunque esta estructura esté condenada a desaparecer, no va a pasar de un momento a otro, por lo que es preferible que las mujeres que utilizan esta plataforma se vuelquen hacia narrativas más igualitarias y sociales. O al menos eso pensamos acá. Y al final del día, ganó una belleza no hegemónica, una mujer brillante y contestaria que le dice a las niñas de cabello rizado y piel negra que ellas también son hermosas. Eso es de celebrar, sin que eso signifique validar. Como dijo en Twitter @desvirolada, se puede caminar y masticar chicle al mismo tiempo.

Y bueno... parte de esa narrativa son los vestidos. Y este es un blog de moda. Nuestro compromiso feminista está en hacer un esfuerzo consciente por hablar de los vestidos (como lo hacemos con cualquier otro evento o alfombra roja) sin caer en la trampa de criticar los cuerpos. Es posible hacerlo, sin necesidad de caer en el chiste del cuerpo, que ya no es chistoso y a nadie le hace gracia.

¡Gracias por leer!