Muchas joyas y una falda endemoniada en los Óscar 2020

Por Meli.

La alfombra roja más importante del año no nos decepcionó. En medio de una fuerte tendencia de rosa pastel (prácticamente el color más usado este año en la gala), las estrellas aportaron iguales cuotas de glamour clásico y propuestas novedosas.
Algunas figuran por primera vez en nuestra lista de mejores con looks que definitivamente son de los mejores que han llevado en sus carreras, mientras que otras, que usualmente se lucen en la alfombra roja, nos decepcionaron.

Lo que sí tengo que admitir es que este año las actrices se tomaron en serio el tema de los accesorios y presentaron algunas de las más espectaculares piezas de joyería que se han visto en la alfombra roja (incluso las que fallaron con el atuendo), por lo cual estaré hablando de joyas un poco más de lo habitual.

Sin más preámbulos, aquí está nuestra selección.

Mejor vestidas

Cynthia Erivo en Atelier Versace 
Le tenemos el ojo puesto desde que comenzó esta temporada de alfombras rojas, y aunque siempre los agradó lo que llevó, definitivamente dejó lo mejor para los Óscar. El vestido es una absoluta obra de arte, le queda como un guante y se llevó el premio a las joyas más impactantes de la noche con las piezas de Piaget. Yo usualmente prefiero una sola pieza que brille sobre lo demás, pero su decisión de que “más es más”, con los múltiples anillos y aretes, fue sumamente exitos (clic en la imagen para verla en tamaño completo).

Janelle Monae en Ralph Lauren 
Honestamente puedo decir que a nadie más se le vería tan bien este atuendo tan poco común. La artista es conocida por sus decisiones particulares al vestir, que usualmente son aciertos, pero en esta ocasión de verdad la sacó del estadio. ¿Y la gargantilla de Forevermark? ¡Un sueño de más de 20 quilates!

Natalie Portman en Dior Haute Couture
La actriz parecía sacada del retrato de una familia real, con la imponente capa, los detalles exquisitos del bordado dorado y el cuello alto. Pero lo que llevó el look a nuevas alturas fue el detalle que ella misma decidió añadir: el nombre de las mujeres directoras de cine que no fueron nominadas a esta edición de los premios de la Academia. “Quise reconocer a las mujeres que no fueron reconocidas por su increíble trabajo este año, en una forma sutil”, dijo Portman.

Mindy Kaling en Dolce & Gabbana
Una mujer que figura más por su talento cómico que por sus elecciones de vestuario, pero en esta ocasión acertó en varios niveles: una silueta interesante y favorecedora, un aire clásico y elegante del viejo Hollywood, un color que contrastaba de la forma más bella con su tono de piel, un estilismo fino y sutil, y un collar Chopard de muerte lenta con más de 100 quilates de diamantes. Lo único malo fue la casa de modas que firmó el vestido (los racistas y homofóbicos de D&G), pero por esta vez la perdonamos.

Brie Larson en Celine
Yo siempre digo que me gusta cuando las mujeres usan colores que contrastan con su tono de piel, y por supuesto que pienso que este mismo vestido en un rojo rubí o en azul zafiro se vería mil veces mejor, pero no se puede negar que es una belleza. El ajuste perfecto, el hermoso efecto de las líneas verticales y por supuesto la capa, todo es armonioso y elegante. El vestido es tan bello que casi, casi la hace ver despierta...

Scarlett Johansson en Oscar de la Renta
Cuando uno ve a Scarlett Johansson así se pregunta si esto es lo que imaginaban los escultores de la antigua Grecia, y el color champaña solo exalta su aire glamuroso. Como dice Jen (recuerden este momento): sencillamente perfecta

Regina King en Versace
Cosa tan preciosa en la vida. ¿Ven cómo se eleva un traje con un bello contraste entre el color de la tela y el tono de piel? La estructura está lograda de forma maravillosa, la sobre-cola le añade grandiosidad y el escote asimétrico un toque de modernidad. Para rematar, anillos y brazalete de Harry Winston (platino y 46 quilates de diamantes) para soñar toda la vida.

Rebel Wilson en Jason Wu a la medida
Puedo decir sin duda que este es el mejor look que Rebel Wilson se ha puesto en toda su vida. ¡Es una sirena dorada, por el amor de Dios! Ese brillo, ese ajuste, esa cola, ese escote, ese labial rojo, esa cabellera dorada... ¡todo es perfecto!

Peor vestidas

Margot Robbie en Chanel vintage
Que sea vintage no significa que sea bueno ni que te lo debas poner para los Óscar. Estos acuerdos entre casas de moda y actrices normalmente tienen sus problemas, pero esto es una absoluta catástrofe. El vestido no se ve vintage en el buen sentido sino anticuado, no le favorece en nada y por su cara se nota que ni a ella le gusta.

Laura Dern en Armani Privé
Este era un vestido que iba a estar apenas bien hasta que algún practicante entusiasta y poco experimentado propuso que le pusieran unas borlas que sobraron del cambio de cortinas en el atelier.

Zazie Beets en Thom Browne
Estimada Zazie:
No te conozco, pero no puedo permitir que te pongas un vestido fuera del código de vestuario, poco favorecedor y simplemente extraño, con el par de collares Bvlgari más bellos sobre la faz de la tierra para una ocasión tan importante como los Óscar. Por ese motivo, te voy a poner en la lista de peor vestidas de mi pequeño blog de moda del cual nunca te enterarás.
Disculpa las molestias.
Meli.

Saoirse Ronan en Gucci
- Quiero un vestido interesante...
- ¿Algo con unas arandelas que se proyecten desde el abdomen como si estuviera disparando pedazos de tela a cualquiera que se le acerque?
- Sí, algo así.
- No se diga más.

Léa Seydoux en Louis Vuitton
Uno ve este vestido y no puede evitar pensar que lo hicieron sin ganas, sin amor. Aunque lo más probable es que haya requerido horas y horas de diseño y elaboración, el resultado final parece un triste patrón de muselina. Y uno muy poco favorecedor, además, con esa extraña falda.

Kelly Marie Tran en Schiaparelli 
Yo a ella la adoro, pero me duele en el alma esta elección de vestuario. Parece la versión finalizada del vestido de Léa Seydoux, lo cual no es un halago. La silueta es demasiado extraña, parece que una criatura marina se la estuviera devorando.

Penélope Cruz en Chanel
Y otra vez la endemoniada falda. No es ni una cosa ni la otra, cae y se proyecta desde el punto más anormal posible en todo el cuerpo, y para rematar, se corona con una flor blanca sin gracia en el pecho y un cinturón de perlas que parece comprado en la miscelánea de la esquina.

Gal Gadot en Givenchy Haute Couture 
¿Por qué? ¡¿Por qué tenía que sucumbir al Frankendress?! Entre el encaje, la transparencia, la manga larga, la falda voluminosa, la terminación asimétrica... ¡no puedo! Ni siquiera el espectacular collar de diamantes de Tiffany lo salva.

Menciones especiales

Geena Davis en Romona Keveza
Además de ser una mujer absolutamente hermosa, Geena Davis tiene claro lo que se necesita para ir de negro sin verse aburrida. Una silueta y color clásicos elevados con texturas interesantes, líneas limpias y escote elegante, además del más hermoso brazalete Chopard que han visto mis ojos.

Blac Chyna en Dona Matoshi
Ok, es bastante extraño que ella esté en este evento (fue la invitada de un productor musical nominado), pero más extraño aún es que... no odio su look. Es lo más recatado que la veremos, el vestido le favorece bastante, es “sobrio” para lo que ella acostumbra usar y el detalle azul de hombros y puños es interesante y llamativo. Le llamaremos a esto su única victoria fashionista hasta el momento.

Charlize Theron en Dior Haute Couture
La única razón por la cual ella no está en la lista de mejor vestidas es porque básicamente siempre está ahí, y porque, a pesar de que el look es precioso, interesante, elegante, encantador y todo eso, honestamente la hemos visto aún mejor en otras ocasiones con atuendos más memorables. Ni siquiera ese tremendo collar de diamantes de Tiffany (que suma 26 quilates) nos va a hacer recordarlo el próximo año.

Kristen Wiig en Valentino
¿Es extraño? Sí. ¿Es interesante? También. ¿Me encanta? No. ¿Lo odio? Tampoco. Es rarísimo pero no puedo dejar de verlo, y para que yo no grite “¡espanto!” ante un par de guantes de cuero negro hasta el antebrazo, es porque ese look tiene algo que funciona. No sé qué es, pero lo tiene.

Sandra Oh en Elie Saab Haute Couture
Este es un vestido en dos tiempos: el primero es cuando lo ves a simple vista y de rapidez y piensas cosas como que el color es lindo, el brillo es bello, las flores están bien hechas y le queda muy bien. El segundo tiempo es cuando te pones a detallarlo y te das cuenta de que tiene 800 elementos diferentes, un moño extraño en la cintura, unas proporciones extrañas y unas mangas monstruosamente enormes.

Olivia Coleman en Stella McCartney
Este es el último vestido de esta reseña porque es una polémica interna en este blog: Jen lo odia con su alma, le parece un esperpento salido del mismísimo infierno de la moda, e incluso la hace darme la razón en la eterna conversación sobre el terciopelo (yo digo que debe ser erradicado de la faz de la tierra). Pero por otro lado, yo... no lo odio. Es una cosa rarísima, las mangas son incomprensibles y por el amor de Dios, está hecho por completo en terciopelo, pero hay algo en la figura que le dan los bloques de color y las mangas voluminosas, en la armonía de los colores y en lo interesante de la capa que me hizo no ponerla en la lista de peor vestidas. Jen me quiere matar, por supuesto, pero le tocó aguantarse porque le puse a Scarlett Johansson en las mejor vestidas y yo no quería 😆

Bueno, esa fue nuestra reseña, ¿están de acuerdo? ¿Les parece que dejamos a alguien por fuera? Cuéntennos en los comentarios y no olviden seguirnos en Twitter, Instagram y Facebook.



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