Por Jen

Siempre que hay un evento de moda (cosa que en nuestro país ya parece ser pan de cada día) surgen los análisis, los aplausos y las criticas, a veces malas y a veces destructivas. Así pasó también con el Bogotá Fashion Week, que además registró una cuota extra de drama por incidentes de última hora y también por otros producto de una mala logística, todo hay que decirlo. Y como todo el mundo tiene algo que decir, por supuesto, nosotras también.

Fotos: Cámara Lúcida
Ahora, hay que comenzar aclarando que de las dos ediciones del evento solo hemos podido asistir a esta y que todas las opiniones aquí consignadas son subjetivas, además de que están siendo expresadas luego de conversaciones con personas que participaron en el evento como espectadores, prensa, parte de la organización y otros. Ahora sí, comencemos con lo bueno, lo malo y lo feo que presenciamos.

Lo bueno
La factura de las pasarelas. En un evento que apenas alcanza su segunda edición uno podría pensar que se están haciendo ajustes al nivel de las propuestas que se presentan, buscando grandes nombres y un trabajo que los acompañe. Pero para nuestra sorpresa, ese no es un problema de Bogotá Fashion Week. Es una de las pocas veces que no solo yo, sino toda la prensa especializada sale elogiando CADA pasarela. Las puestas en escena, los conceptos, todo estuvo a la altura de una feria de moda de la capital del país. Ese trabajo merece un aplauso para Pilar Luna, por la impecable curaduría de la parrilla.

La producción. El equipo de La Madona Producciones demostró que aunque las cosas más allá de la pasarela no salgan como deberían, lo que sale ante el público debe ser impecable. Los estilismos y la organización tras bambalinas fueron simplemente para destacar y se reflejaron en esa calidad de la que hablamos en el punto anterior. Bravo para ellos.


El casting. Aquí hay nuevamente que aplaudir a La Madona, pero también a todo el evento, que permitió que modelos de todo el país ingresaran a su convocatoria sin tener una gran agencia a sus espaldas. Hubo igualdad para todos en ese aspecto, y merece mención aparte el tema del casting para el desfile de Faride Ramos (solo con modelos afro) en el que participaron chicas de regiones como Arauca y Chocó. La inclusión va en todo.

Ventas directas. No fueron pocos los diseñadores que terminaron vendiendo gran parte de su colección en el 'backstage'. Cuando uno llegaba a preguntar por cualquier cosa ya todo estaba apartado o vendido. Y eso, teniendo en cuenta que en la moda como en cualquier negocio hay que vender, no puede ser sino positivo, muy positivo.

La reinvindicación del 'performance'. Fueron varios los diseñadores que le dieron extrema importancia a la musicalización de sus desfiles. Desde el 'beat' poderoso del pop hasta la música de Cesar López pasando por el porro en la voz de Adriana Lucía, las melodías transportaron a los asistentes hacia las historias que los creadores nos quisieron contar. Muchos dirán que antes hemos criticado la presencia de cantantes en la pasarela, pero esto no fue nada parecido a una imitación del Victoria's Secret Fashion Show. En los casos en que hubo artistas acompañando en vivo ellos permanecieron en el fondo, como parte de la escenografía simplemente dejándose escuchar.

La pasarela de SOY, una de las más emocionantes del evento
 Lo malo
Los accesos. Esta es la parte por la que la gente más se ha quejado. Sabemos que siendo un espacio alternativo y reducido como el Museo del Chicó iba a haber algunos inconvenientes, pero nunca alcanzamos a imaginar que solo habría dos accesos (uno para la prensa y otro para el resto), sobre todo porque el dispuesto para la prensa estaba en la parte posterior del escenario y realmente sentías que estabas entrando por la parte de atrás. Además, el retraso se originaba por allí, porque demorabas muchísimo saliendo y volviendo a entrar, si te daba tiempo. Y ninguna de las dos entradas era 'amigable para tacones'. O se te enterraban en la grama o te hacían caer en los caminitos de piedra. Mal.

Los 'puestos'. Y aquí entramos en el mismo debate de siempre, ¿quienes deben ir en primera fila? Para mí, la respuesta es sencilla: prensa y compradores cuando los hay. En este caso, en el que no había grandes compradores, lo más lógico era que la prensa tuviera prioridad, como en efecto pasó, pero de manera muy desordenada. Si no llegabas temprano o incluso te salías, perdiste. Al grupo de personas que estaba conmigo le dijeron que no se saliera entre una pasarela y otra porque nos podían quitar el puesto, lo cual refleja desorganización y da más rabia todavía cuando uno se da cuenta que el puesto de un periodista o un blogger que va a replicar contenido para la feria se lo dan a una actriz que nada tiene que ver con eso. Es una pena que las ganas de figurar se premien más que el trabajo de los que sí van a trabajar.



El manejo de las invitaciones. Una de las principales quejas también corrió por cuenta del desfile de Isabel Henao, que tuvo que repetirse porque demasiada gente se quedó afuera. Al parecer lo que ocurrió es que, como de costumbre, se entregaron más entradas de las que en realidad era posible sostener en el evento y esta vez todo el mundo fue, causando un poco de caos. La cosa aquí es que se debe tener un mejor filtro porque estas cosas no son nada elegantes y mucho menos la entrada a empujones que tuvimos que hacer para el desfile de Amelia Toro, donde la gente también se quedó por fuera. Un poco más de mesura para la próxima.

La venta de boletas. En este punto siempre hemos estado en desacuerdo y puede que suene un poco pretencioso, pero aquí va: una pasarela es un evento de industria, para un sector especializado. No es una película. Vender boletas solo acrecienta las posibilidades de que todo se vuelva un desorden, como efectivamente pasó. Aunque nos dijeron que el tema del sobrecupo en las pasarelas no estuvo muy relacionado con este aspecto, sí debería replantearse. La plata debe aparecer por otros lados.

Lo feo

La mala onda. Sí señores, aunque esté analizando cosas que estuvieron muy mal en la feria también hay que decir que hay mucha gente echándole mala energía a todo el asunto. Sí, la pasarela de cierre tuvo muchas fallas tanto de los diseñadores como del tema logístico, pero algo como un problema de sonido le puede pasar a cualquiera. Hacer un gran escándalo de eso son más ganas de hacer pataleta que otra cosa. Y no solo los diseñadores, es triste que gente que estuvo ahí esté quedándose solo con lo malo y replicándolo quién sabe con qué propósito. Todo hay que decirlo, pero no hay que hacer las cosas más grandes de lo que son.

El malentendido de GRIS. La cosa fue más o menos así: los diseñadores de GRIS sufrieron por el cambio de horario de la pasarela (tuvieron que esperar la repetición de la de Isabel Henao) y al final decidieron que sus modelos desfilarían sobre la tela negra que cubría la estructura. Cuando salió la primera modelo, alguien pensó que era un error y quitó dicha tela, por lo que la modelo se tropezó. Acto seguido, decidieron repetir el arranque y a los pocos segundos, el sonido se fue. Lo que se vio después fue un desfile a medio terminar, porque las modelos salieron como si fuera el final de la presentación y un diseñador que hizo señas de estar muy triste a los presentes. Lo demás no fue claro, una directora diciendo que el desfile se iba a repetir, la gente yéndose (porque además era muy tarde) y días después un comunicado que tampoco aclaraba nada. Lo feo es que cosas que pasaron en el backstage explotaran afuera y se perdiera un trabajo que se estaba haciendo bien.

Los rumores y las cosas perdidas. Las diseñadoras de las medias que acompañaron la propuesta de Daniella Batlle alegan que sus piezas se las robaron, pero luego nos explicaron que las medias se perdieron en manos del staff de la diseñadora, lo cual es igual de lamentable, pero así empiezan los chismes y a los chismes le sigue el drama... y ya saben como termina.

En fin, que ya este post se alargó demasiado y si llegaron hasta aquí hay que darles las gracias por leerse todo esto. Pero tocaba dejar por sentado que a todo hay que verle los dos lados y que siempre es mejor ver el vaso medio lleno, ¿verdad? No olviden compartir sus opiniones, siempre es un gusto saber qué piensan. ¡Hasta la próxima!


Por Jeniffer Varela R.

La semana pasada (bueno, cuatro días de la semana que pasó) se lllevó a cabo la segunda edición de Bogotá Fashion Week, la feria de moda que llenó un hueco en la industria en la capital, que se había quedado sin evento de moda por un tiempo. La edición anterior presentó la novedad de desfiles en el aeropuerto y este año, seis meses después, la locación se movió al Museo del Chicó, con algunos 'performances' aún en El Dorado.

Fotos: Cámara Lúcida

Apartando la polémica que se ha suscitado desde que finalizó el evento y de la que hablaremos en otro post esta semana, creemos firmemente que cuando se trata de moda colombiana hay que destacar primero lo bueno. Porque no es fácil hacer moda de calidad en este país, y vaya que en estos tres días pudimos ver calidad. Fueron muy pocos los detalles con los que discrepamos y realmente las colecciones estuvieron a la altura de un evento en la capital del país. Pero como no podemos extendernos en prosa porque qué aburrido, vamos a mostrarles nuestras cinco favoritas, las colecciones que nos robaron el corazón y que demostraron el buen nivel de nuestra industria nacional.

'Ambassador' de Isabel Caviedes

La última vez que vimos en vivo una colección de Isa fue en Colombiamoda, donde nos demostró que el negro puede ser un arma muy poderosa. En esta ocasión decidió combinarlo con una novedad en su paleta de color: el rojo. Y no solo fue una mezcla llena de poder, sino que demostró que la audacia es uno de los mejores componentes a la hora de crear. 'Ambassador' comenzó con una aclaración sobre el efecto que la música tiene sobre las personas, y a ritmo de un fuerte 'Bitch better have my money' vimos prendas con aires deportivos como chaquetas tipo 'bomber', gorras y vestidos camiseros, además de otros mucho más chic como faldas lápiz y blusas con escotes profundos (que quiero tener en mi clóset ya).

El último 'look' es tan yo que me dan ganas de llorar.
Fue la verdadera mezcla de dos mundos y el resultado no solo fue visualmente atractivo, sino bien balanceado y práctico. Bravo por Isabel, que sigue demostrando una capacidad madura de crear, que no choca con lo que realmente se vende. Yo por mi parte quiero todo, ¡todo!

Faride Ramos 
 El sabor de la música entre tropical y pop movió una pasarela llena de cadencia y sabor, que se convirtió en un mensaje sutil a la vez que contundente: Faride se encargó de hacer un desfile solo con modelos afro, en un país donde la lucha por igualdad continúa e incluyendo modelos de todas partes del país (supimos que muchas chicas llegaron solamente para este desfile y gracias a la oportunidad que se les dio para mostrar su trabajo). En las prendas, la diseñadora momposina mostró una selección cuidadosa de piezas bastante minimalistas, avivadas por los dorados y plateados que coparon la primera mitad de su propuesta.


Shorts, blusas vaporosas y vestidos con vuelo que dieron paso a tonalidades como el azul zafiro (también metalizado) y al vino, que se presentó en vestidos largos. Lo más atractivo de la propuesta, además de una musicalización excelente, fue el aire comercial: piezas que no solo puedes usar para cualquier ocasión, sino que se ven bien hechas y resultan una verdadera inversión, una inversión en moda colombiana.

'SOY', de Diego Guarnizo y María Luisa Ortíz
 Por muchos años, estos dos creadores habían trabajado por separado en diferentes alas de la industria. María Luisa como diseñadora y Diego como director de arte y asesor de vestuario en verdaderas instituciones nacionales, además de trabajar con comunidades artesanales de todo el país. Este año se unieron para crear SOY, un proyecto que fusiona sus dos saberes y que resultó en la presentación de una pasarela conceptual, conmovedora, emocionante y hermosa. Al ritmo de César López y un piano, las modelos comenzaron a caminar por el espacio dispuesto como un bosque encantado ante unos espectadores sentados EN EL PISO. Aquí no hubo primera fila, no hubo preferencias, todos fuimos uno.


Y si la espectacular puesta en escena fuera poco, las piezas también quitaban el aliento. Piezas sencillas con detalles como cortes láser, borbados o estampados, además de faldas y vestidos ensoñadores aderezados por manos expertas, por las artesanas que apoyaron el proyecto con us complementos y que también salieron a la pasarela, en un desfile que le dio el protagonismo a quienes lo merecen y nos mostró que la moda no solo es real, sino que tiene intacto el corazón con personas como ellos.

'Los viajes de Máxima Manjarrés', de Juan Pablo Socarrás

Y siguiendo con las pasarelas que nos hicieron aguar los ojos de la emoción encontramos una colección repleta de nostalgia, de color y de sabor Caribe, ese que fluye por las venas y hace recordar el pasado con amor. Juan Pablo, nacido en Valledupar, echó mano de su propio pasado para crear 'Los viajes de Máxima Manjarrés', con la que hacía alusión a su bisabuela, una mujer viajera y vanguardista, mucho para los años 30 en los que vivió su adultez. A través de piezas que mostraban un aire innegablemente 'resort', Juan relató la historia de su bisabuela y Claudio su gran amor. Para ellas mostró vestidos con tonalidades rosas y moradas, con siluetas marcadas en la cintura y la soltura de quienes caminan por el Caribe. Para ellos, camisas de buenos linos, sombreros y trajes llenos de la elegancia que lo caracteriza a él como creador y como persona. Fue una pasarela con detalles retro que también resultó moderna y alegre, gracias a la musicalización de Adriana Lucía, que hizo que estuviera a punto de levantarme a bailar de la silla al son de 'Festival en Guararé' o 'Carmen de Bolívar'.

Punto adicional para esta colección: reunió a verdaderos talentos en materia de complementos: Paprika Pepper Me y Faoba Joyas para los accesorios, Argento y Bourbon para los zapatos masculinos, SanAngel para los femeninos, Adriana Florez para las pintuas a mano, maestras artesanas para los borbados, entre otros. Y a todos los llamó a salir con él a recibir el aplauso, del que nosotras fuimos las mayores porristas. ¡Bravo!

'Nómada textil', de Darío Cárdenas

Un viaje a Perú inspiró a Darío, uno de los creadores más innovadores de la escena nacional, para crear una colección repleta de cultura y mística Inca a la que llamó 'Nómada textil'. La mujer que nos pintó estaba lista para cualquier cosa, con prendas llenas de información histórica y riqueza en el trabajo artesanal (Darío trabajó con artesanas de ese país para lograr algunos bordados) que se combinaron con algunos cortes má modernos reflejados en escotes, vestidos vaporosos y estampados bastante osados. Grandes favoritos: los vestidos largos de fondos negros y estampados de máscaras iguales al personaje que acompañó silente todo el desfile a manera de estatua (y que siempre pensamos que era el diseñador, hasta el final que notamos que no) y los espectaculares complementos: botas utilitarias que contrastaban con la delicadeza de los vestidos, maxiaretes y 'septums' nasales que le imprimeron ese toque 'badass' que no puede faltar en las creaciones de Darío, que llegó inspirado de Perú pero lo plasmó a su manera, como debe ser.




Una única queja de su propuesta: las telas. No sé si fue consecuencia de los procesos de estampado, pero algunas de ellas no se notaban de la calidad que uno esperaría en este tipo de colecciones. Por demás, un viaje precioso que fue acompañado por elementos de 'performance' muy atractivos.

Estas fueron nuestras impresiones sobre lo que se vio en la pasarela. Nos queda faltando un post sobre lo que se vio alrededor de la pasarela, pero mientras tanto los invitamos a dejar sus comentarios por aquí y también a través de nuestras redes sociales. ¡A leer!


Por Meli.

Los que leen este blog saben bien que el Festival de Cine de Cannes es una mina de oro de alfombras rojas. Con celebridades de ambos lados del océano y decenas de cintas en estreno, hay material de sobra para observar.


Por Jen


Siempre hemos hablado (con opiniones encontradas) sobre la existencia de diferentes opciones para mostrar la moda colombiana. Las ferias son las más comunes, tanto que, sin exagerar, existen más de una decena que se llevan a cabo en distantas fechas en el país. Pero si bien hemos expresado nuestro desacuerdo con tanta feria regada en otras ocasiones, estamos de acuerdo con que Bogotá necesitaba un evento grande de moda. 

Algunas de las propuestas vistas en la edición 2015: Isabel Henao, Julia de Rodríguez y MCM London

El año pasado fue el debut del Bogotá Fashion Week, una feria que rompió esquemas por realizarse en el aeropuerto y además tener disponibles foros y una agenda académica interesante. De la edición 2015 no podemos hablar porque no tuvimos oportunidad de estar allí, pero los comentarios que se escuchan hacen que este año la espera sea prometedora.

Desde el próximo 16 de mayo comienza la agenda del BFW, que se divide en pasarelas y agenda académica. Ya no se llevará a cabo en su totalidad en el aeropuerto, sino que tendrá otros escenarios como el bellísimo Museo del Chicó y el Museo Nacional, para la pasarela inaugural a cargo de Amelia Toro. Una de las novedades del evento es que las entradas están abiertas al público que desee comprarlas, algo en lo que este modesto blog tiene sus reservas pero esperaremos a ver cómo se desarrolla todo el asunto para opinar. Por el lado de los diseñadores, nos emociona ver nombres como el de Juan Pablo Socarrás, Isabe Caviedes, Faride Ramos y María Luisa Ortíz, por solo nombrar algunos.

Pero si usted no dispone de presupuesto para asistir a una feria, hay otra opción. Los amigos de Bogotá es Nuestra están rifando algunas entradas para todos los amantes de la moda que quieran asistir. El concurso está fácil y es por el fin de semana. Aquí tienen los detalles.

Y ahora sí, a lo que vinimos. Para los que necesiten programarse, les dejamos la parrilla de diseñadores de la edición 2016 de Bogotá Fashion Week, y también un enlace útil para la agenda académica: aquí. No olviden que estaremos por allá (alternando con la maratónica Cannes) y podrán seguir los detalles en nuestras redes sociales: Instagram, Facebook y Twitter.

Pasarelas

Martes 17 de mayo
Performance aeropuerto: Bastardo y Natalia Criado (Little Lucía)
3:00 pm

Desfile Inaugural en el Museo Nacional: Amelia Toro
8:00 p.m.

Miércoles 18 de mayo
Performance aeropuerto: Nuevos Talentos #ALaColombiana
2:30 pm

Desfiles en el Museo del Chico

4:30 pm Natalia Londoño
5:30 pm Etxeberria (invitado internacional)
6:30 pm Faride Ramos
7:30 pm Premiación Nuevo Talentos 'Moda a la Colombiana'
7:45 pm Darío Cárdenas
8:45 pm María Luisa Ortiz y Diego Guarnizo

Jueves 19 de mayo
Performance aeropuerto: Señorita Lemoniez
2:30 pm

Desfiles en el Museo del Chico
4:00 pm: Pasarela Daniella Batlle
5:00 pm: Isabel Caviedes
7:00 pm: Juan Pablo Socarrás
8:00 pm: Isabel Henao
9:00 pm : RCN

Viernes 20 de mayo
Performance TRESemmé aropuerto: Johanna Nodier
3:30 pm

Por Jeniffer Varela Rodríguez

Hay personajes que a un periodista siempre le causan curiosidad. En el mundo de la moda siempre me había atraído la magia, el estilo y ese halo de misterio elegante que tiene Michelle Harper. Ella, colombiana hasta los huesos, fue criada en el mundo y es una de las mujeres más fotografiadas de Nueva York, gracias a su estilo y personalidad. Ahora acaba de radicarse en California, donde seguramente impactará con su particular forma de ver la moda.



En una de esas búsquedas constantes de personajes para la revista en la que trabajo, me encontré enviándole un mail a esta fashionista, pensando en que tal vez no me respondería. Para mi sorpresa, no solo respondió, sino que resultó ser una mujer cálida y cercana, más allá de lo que su distante figura podría dejar a entender a simple vista. Respira arte y moda, y eso se nota en cada paso que da. Por si no la leyeron, les comparto por aquí el artículo que salió publicado hace un par de meses, uno de esas para la egoteca.

Fotos: Instagram Cesar Balcazar, Pinterest y Zimbio
Por sus venas corre sangre latina y está orgullosa de mostrarlo. Esta colombiana, hija de Violy McCausland y Henry Harper, ha sido calificada como excéntrica y enigmática por la prensa internacional, que sigue sus pasos en las semanas de la moda y los eventos más importantes de Nueva York. Contrario a lo que muchos pensarían, lo que Michelle se pone cada mañana no es un acto deliberado ni pensado con meses de anterioridad. “Cuando me visto para cualquier ocasión sigo mis instintos, es algo muy espontáneo. Me arreglo muy rápido porque siento algo, lo veo en mi mente y lo hago realidad sin pensarlo demasiado. Creo que el estilo debe venir de tu corazón, de tu mente, no de los de nadie más”, sentencia.

Es una de las personas más fotografiadas de la industria gracias a una imagen que habla de su personalidad y del recorrido que ha hecho en la vida. Michelle ha vivido en muchas partes del mundo, que incluyen una educación en el Spence School de Suiza y el Liceo Francés de Nueva York, ciudad en la que ha pasado la mayor parte de su vida, con experiencias tan curiosas como vivir a unas calles de la famosa discoteca Studio 54 y poder ver pasar el colorido de sus asistentes a través de su ventana. Pero aunque hable casi siempre en inglés y la acompañe siempre un aire cosmopolita, ella se considera tan colombiana como cualquiera. Además, siente que su carácter fue forjado en La Arenosa y la lleva siempre con ella. “Nunca he querido alejarme de lo que es ser barranquillera. Estoy muy orgullosa de llevar esa esencia en mis venas, en mi humor, en mi temperamento. Mi estilo está influenciado por todo lo que significa ser de Barranquilla y siempre lo digo. ¿Qué podría ser mejor que sentir la energía de la gente de la costa?”







La estratega de la moda
Es su trabajo y su forma de expresión, pues la moda le permite ser todo lo creativa que puede ser. En la actualidad se dedica a la consultoría especializada para marcas, a las que asesora en materia de estrategia y ejecución. “Me defino como una persona creativa que tiene los pies en la tierra, por eso pongo a mi familia, mi matrimonio, amigos y trabajo primero. Amo trabajar y ser una emprendedora a través del pensamiento y la acción creativa”.

Uno de los looks que creó en alianza con Polite


Como era de esperarse, se mantiene al tanto de lo que ocurre en la industria de la moda colombiana y admira la forma como muchos creadores han llegado a la escena nacional.Recientemente trabajó en una colección cápsula con la firma Polite. “Creamos 3 ‘looks’ de semicostura que reflejaban lo que ambos admiramos en el arte y la moda” y precisamente esta firma nacional es una de sus predilectas al hablar de sus compatriotas. “Estoy muy orgullosa de la calidad que viene de Colombia. Bolsos, ropa, joyería. Estamos haciendo ruido en todas estas categorías en el mundo. “Soy seguidora de Haider Ackermann, para mi es legendario. Nancy González comenzó un movimiento en un espacio que nadie había ocupado y tiene todo mi respeto. Me gusta la ropa de Carlos Polite, Johanna Ortiz, los bolsos de Ballen Pellettiere, M2M Atelier y Dayan Candamil. Hay mucho talento, me encanta porque son diversos y crean un estilo para todos”.

¿Conocían a Michelle Harper? ¿Qué les parece su estilo? Como siempre, los comentarios están abiertos y también nuestras redes sociales: Facebook, Instagram y Twitter. ¡Gracias por leer!
Por Jen

El primer lunes de mayo ocurre la gala más importante del mundo de la moda. Y nosotras la esperamos con ansias, hasta el día de hoy. Porque estamos decepcionadas, indignadas, tristes. En nuestra opinión, se tiraron un tema perfectamente espectacular y que tenía todas las oportunidades de quedar en la historia. Y quedó, pero tal vez como una de las galas más decepcionante que mis ojitos han visto.

Fotos: E! Online y Vogue

El Costume Institute había adelantado hace mucho tiempo que el tema de la exposición de este año sería 'Manus x Machina: fashion in the age of technology'. ¿Qué esperábamos ver? Impresiones 3D, textiles con alto grado de tecnología, materiales alternativos. En cambio, lo que vimos fue un desfile de disfraces plateados de todas las que confundieron el tema con futurismo y terminaron viéndose como primas de 'El hombre bicentenario'.

¿Dónde quedaron Hussein Chayalan, Iris Van Herpen, DVF y hasta McQueen? ¡Ah verdad, que no tienen contrato con ninguna de las 'its' del momento. Bah. Y como la decepción da para todo, esta vez cambiaremos nuestras tres habituales categorías: tenemos las que atinaron (esas que se comprometieron con el tema y lo ejecutaron bellamente), las robotinas sensuales y las que ni siquiera lo intentaron. Después de quejarnos, ¡comencemos!

Las que atinaron 


Karolina Kurkova en Marchesa e IBM 


Ella ganó. Bueno, en realidad va empatada con Claire Danes por quién llevó el vestido más acertado para la ocasión. Resulta que Karolina, que había usado una silueta muy similar en la gala de hace dos años, usó un vestido lleno de cables con un software que identificaba cuando una persona tuiteaba sobre ella y se iluminaba. Y no solo eso, el sistema identificaba el tono del tuit para definir si era positivo o negativo y entonces cambiaba el color de la luz. Ganó.


Claire Danes en Zac Posen

Un vídeo publicado por @zacposen el


Quedamos enamorados y boquiabiertos. Desde temprano, Zac Posen se encargó de crear expectativa sobre quién era la portadora de este vestido de ensueño. Que si era Heidi Klum u otras, pero al final, Claire fue la elegida para un traje que recordó a la Cenicienta, pero que tenía un secreto. Hecho en organza con fibra de vidrio, el vestido brillaba en la oscuridad. Ahí lo tienen. Moda y tecnología. Tal vez era difícil, pero posible. Y hermoso

Emma Watson en Calvin Klein Collection
Otro equipo que se esforzó y presentó resultados geniales. La actriz trabajó de la mano con Eco Age para crear textiles sostenibles con los que se elaboró su vestido. "El cuerpo del vestido está heho en tres materiales, todos tejidos hechos de hilo que provienen de botellas plásticas recicladas", explicó Emma en su página de Facebook. Y de eso se trataba, de aplicar la tecnología al diseño textil, no solo de vestidos bonitos. Y pongámonos serios, se veía hermosa.

Kim Kassel en Giles Deacon
Esta era una de las firmas que todos los amantes de la moda pensamos en ver cuando nos dijeron 'Tech'. Y aunque no tenemos muchos detalles sobre su fabricación, sabemos que fue elaborado en gran parte por impresoras 3D, lo cual no solo lo hace futurista sino maravilloso.

Beyoncé en Givenchy
Sí, muchos dicen que parece un condón gigante, pero ¿adivinen qué? El látex cuenta como un tejido tecnológico para el mundo de la moda (de hecho se usa en muchas prendas en la actualidad), así que Beyoncé esta vez hizo la tarea. Lo único que no podemos perdonarle es el pelo lamido (con peinado de estúpida incluido) y ese maquillaje que parece hecho por 'Becky with the good hair'. Casi, casi.

El combo de las robotinas sensuales

Gigi Hadid en Tommy Hilfiger y Zayn Malik en Versace
Comenzamos con la cuenta de los que creyeron que esta era una oportunidad de parecer salidos de Star Trek.  El vestido de Gigi es bello y los anillos son bad ass, y aunque el otro parecía el Soldado de Invierno del Capitán América también se veía muy guapo. Pero ese no era el punto.

Kendall, Kylie y Kris Jenner en Versace y Balmain (las dos)
Yo entiendo que inviten a Kendall, que a fin de cuentas se está haciendo una carrera en el mundo de la moda. Pero las otras dos, ¿really? El otro año voy a preguntar si puedo ir yo, porque parece que el derecho de admisión aquí ha bajado BASTANTE.

Kim Kardashian y Kanye West en Balmain
No, no me canso de decirle al mundo que esto está mal. Aunque a Kim hay que reconocerle una cosa: fue la única que dijo sin pena que se disfrazó de princesa intergaláctica. "Blinging sexy robot" dijo sobre su vestido que no es otra cosa que la versión plateada de lo que se pone siempre. Aunque al marido es al que hay que prohibirle la entrada. ¡¿CÓMO ES POSIBLE QUE DEJEN ENTRAR A ALGUIEN A LA GALA DEL MET CUANDO VA EN JEANS?! ¡EL TIPO ESTÁ EN JEANS! ¿Los lentes de contacto? Mejor no hablemos de eso porque se me rebosa la intolerancia.

Lady Gaga en Atelier Versace
¿Esperaban algo más de Gaga? Al menos su chaqueta iba con el tema de la noche, pues tenía microchips incrustados, pero hasta ahí. Next!

Taylor Swift en Louis Vuitton
¿Ustedes recuerdan a la niñita buena del colegio que un día descubrió el metal y quiso ser 'darks'? No le busque más, Taylor está atravesando esa fase.

Rita Ora en Vera Wang
¡Oh por Dios, es un pájaro que pintaron con spray!

Alessandra Ambrosio en Balmain
Bella textura, silueta y le queda como un guante. Pero parece princesa del espacio exterior y ya.

Poppy Delevingne en Marchesa
Hermoso, hermoso. Y Poppy no se caracteriza por seguir la temática de la gala así que está bien. Además, fue la primera que llegó rockeando labios oscuros y se veía espectacular. Tomen nota: esto es una transparencia bien ejecutada.

Nicole Kidman en Alexander McQueen
Este vestido parecía una noche estrellada y era sencillamente precioso, por eso no voy a decir nada malo aunque sé que no cumplió con la idea de la fiesta. La capa es de otro mundo, una cosa fabulosa. Parecía como la reina de los androides asesinos. 

Katy Perry en Prada
Que dizque el vestido estaba hermoso. ¿Alguien vio más allá de ese pelo y las cejas tapadas con maquillaje? Yo no alcancé.

Las que ni lo intentaron

Michelle Williams en Louis Vuitton
No solo está fuera de lugar, es que este vestido no cabe en ningún lugar. Y si a eso le sumas el pelo y las botas, tienes la receta para un 'look' verdaderamente feo.

Blake Lively en Burberry hecho a la medida
Perfecta... para los Óscar. Por más elegante y hermosa que se Blake, queremos verla con un poquito más de compromiso en este tipo de eventos, al fin y al cabo esa es la gracia.

Emily Ratajkowski en Prabal Gurung
Diosa. Todo está en su punto: silueta del vestido, abertura de la falda, maquillaje ¡Y HASTA EL PEINADO! Pero lo hubiera podido dejar para la temporada de alfombra roja y ponerse algo más acorde.

Sarah Jessica Parker en Monse
Bueno, esto es tan triste que me da es rabia. ¿Cómo es posible, querida Sarah Jessica, que uno ponga todas sus esperanzas en que tú, que siempre nos has acostumbrado a atuendos espectaculares, salves la noche, y nos sales con esto? ¿De verdad? No te lo perdonaremos ni en un millón de años.

Madonna en Givenchy Couture
Grito de atención desesperado y hasta rayando en lo sicológico. ¿Alguien sabe si se le pueden regalar un par de sesiones con terapeuta? No Madonna, no nos interesa verte nada de nada, ni en los 80 ni ahora. Cubrete un poquito, por Dior.

Y hasta aquí llegó nuestra queja post de este año, esperando que el año que viene se un poquito más provechoso y todos se esfuercen más. ¿Algo para decir? Como siempre los invitamos a comentar y a contactarnos a través de nuestras redes sociales: Twitter, Instagram y Facebook.