Grammys 2020: entre el performance y el disfraz

Por Jen


Aquí estamos otra vez, en la alfombra roja que más pereza me da escribir en todo el año. Y como si fuera un designio del destino porque al que no quiere caldo le dan dos tazas, aquí escribiéndola otra vez por segundo año consecutivo (esta la pagas, Zuleta).

Si llegan hasta ahora, les cuento que mi desdén por los Grammy viene desde que dejé de conocer a la mayoría de los artistas que pasaban por la alfombra. Después, empezó un aburrimiento por ver a esos mismos desconocidos tratar de armar looks que más bien terminaban viéndose como disfraces. Porque definamos algo: los Grammy son una alfombra roja peculiar porque se trata de artistas y expertos en entretenimiento que, en muchos casos, tienen personajes construidos sobre su figura como cantantes. Es un evento en el que esperamos ver más atuendos inusuales y menos formalidad. El problema es que muchos no conocen la línea entre performatividad y disfraz y eso de verdad termina viéndose muy mal.

Pero como el buen gusto es subjetivo, nosotras desde hace algún tiempo decidimos que no tiene mucho sentido hacer una lista de mejores y peores vestidos en un evento en el que el objetivo no es necesariamente verse bien sino ser original, disruptivo y contar una historia. Sin embargo, toda historia debe ser coherente y bien contada, entonces por aquí les vamos a hablar de los más comentados, porque obvio tenemos cosas que decir, y dejamos que juzguen ustedes.

Lizzo en Atelier Versace y Christian Siriano 

Nosotras es que no podemos ser objetivas con Lizzo. A este paso, Melissa y yo vamos a formar la iglesia de Lizzo de la Santísima Trinidad o alguna vaina. Una mujer tan hermosa y tan valiente, que se ama y se acepta a si misma sin importar lo que digan los demás en un mundo como este no merece menos. Es que, ¡mirenla! Aunque no es precisamente ningún look fuera de lo común (ella ha usado cosas más fuera de lo común), este es un look que atrae todas las miradas e irradia confianza, precisamente la clave de su mensaje. A eso súmenle el ajuste perfecto de ese vestido que muestra que las grandes casas de moda SÍ PUEDEN hacer ropa de tallas grandes. La boa de plumas y el peinado son puro glamour del viejo Hollywood, y el segundo look...



¡Larga vida a Lizzo, reina de la fabulosidad. Todo lo puedo en el escote de ese Christian Siriano que me fortalece! 


Billie Eilish en Gucci 

Como dijeron nuestros gurús Tom & Lorenzo, érase una vez en que si hubiéramos visto este look nos hubiéramos parado de cabeza y lo hubiéramos despedazado. Pero vivimos en tiempos muy diferentes en que las tendencias le han dado paso a la expresión personal y más cuando se trata de estéticas femeninas. Billie Eilish es una chica que nunca ha pretendido ser 'girly', ni vestirse como una princesa o salida de una portada de Vogue. Este es su look y no tiene por qué cambiarlo para una alfombra roja, lo cual aplaudimos. Está muy lejos de ser de nuestro gusto, pero lo entendemos. Ahora, personalmente lo que más me fastidia de este numerito es el exceso de logos, del que sabemos soy enemiga, pero tampoco es como que me vaya a acordar de esto mañana.
 y estamos ante una artista que

Billy Porter en Baja East 

Bueno, esta está un poco más difícil. Nosotras amamos a Billy Porter y su sentido de la moda que es único, espectacular y entretenido. Y esto nos encantó porque va 100% de acuerdo con su personaje, pero sigue siendo un disfraz. Tal vez si hubiera dejado el foco de los cristales solo en el sombrero (que necesito para montarme en el metro y que nadie me hable), habría sido diferente. Pero el pantalón, el bolso... it's all a bit much. Pero estoy segura que a él mi opinión no le importa y que ya está planeando con qué sorprendernos... ¿tal vez en la gala del MET?

Camila Cabello en Versace

Esto es una evolución interesante de presenciar. Cuando era parte de Fifth Harmony, Camila casi siempre se veía incómoda en looks que claramente buscaban ser parte de un grupo y no la expresión individual. Y aunque siempre se ha decantado por esos looks tipo princesa, es refrescante verla darles su propio toque, como la falda removible de este vestido Versace, que tenía un bodice exquisitamente bordado con cristales. Toda una princesa badass, ahora el siguiente paso es que se corte ese pelo infinito.

Ariana Grande en Giambattista Vali

Hablando de gente que necesita cortarse el pelo... llega Ariana Grande con un vestido enorme y su eterno moño de quinceañera. El vestido es bello por si solo, y los guantes son un acompañante decente, pero el color no le favorece mucho que digamos y menos le favorece que contrasta muy mal con su nuevo tono de pelo. Mejor dicho, nos conformamos con que intente otro peinado y ya.


Alicia Keys en Atelier Versace

Alguien tiene que sacarle el secreto a los Versace porque cada vestido al que le hacen fit le sienta a las famosas como un guante. Alicia, reina de todo, parece una diosa bañada en plata, todos favor hacer una reverencia.

Chrissy Teigen y John Legend en Yanina Couture y Alexander McQueen

La némesis de Meli (ella no lo sabe, pero le robó el hombre de su vida) no es siempre la más acertada cuando se trata de la alfombra roja pero esta vez no hay nada que yo pueda hacer para rescatarla. Ese color la hace ver de fondo entero de la cabeza a los pies y los boleros del escote están tan mal pensados que parece que el vestido se le estuviera cayendo. John por su parte se arriesgó con un traje de McQueen que se centra en una chaqueta asimétrica, y salió bien librado. El traje tiene las proporciones correctas, y es un riesgo calculado con buen trabajo de sastrería, probando que los señores pueden proponer más y aun verse bien puestos y cuidados.


Lil Nas X en Versace 

Me gusta la idea de un look monocromático y mucho más me gusta el fucsia para un chico. También me gusta que, al contrario de Billy Porter, Lil Nas decidió dosificar los detalles de su atuendo, de por si bastante llamativo, en un arnés interesantemente logrado. Hace girar cabezas, tiene detalles de alta moda y se ve como si fuera hecho para él, no prestado para el evento.

Dua Lipa en Alexander Wang

Amiga, los 90 llamaron, quieren su vestido de vuelta. De paso espero que después de ver las fotos hayas despedido a quien te hizo el inmenso daño de ponerte esa sombra azul terrorífica en tus bellos ojitos y te dejó salir con el peinado de estúpida a medio terminar.


Gwen Stefani en Dolce & Gabbana

Primero que todo, si como artista usas D&G después de todo lo que ha pasado, tenemos menos respeto por ti. Más allá de eso, si te ponen un vestido que te hace ver como una Barbie guardada en su caja y aún no te das cuenta, no sabemos qué más hacer por ti. Qué lejana se ve al Gwen que se divertía con la moda y daba cátedra de estilo.

Rosalía en Alexander Wang

Es rojo y es de cuero... nos gusta. Y aunque se puede sentir 'moderado' en comparación con sus otros looks, le puso el toque 'fierce' con sus uñas y los accesorios, que están de muerte lenta. Aunque lo mejor de este look es ese maquillaje tan impecable, con el mejor 'cat-eye' que estos ojitos han visto.

Cardi B en Mugler

El año pasado hablamos de la importante declaración de moda y poder que Cardi B hizo llegando un con Mugler vintage a la alfombra roja de este mismo evento. Después de eso, usó uno de los vestidos más elaborados de la gala del MET... y ahora repite Mugler, un lujo que no se da cualquiera. Y este vestido es absolutamente exquisito... pero necesita un forro con extrema urgencia. 

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