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Por Jen

Fotos: Fashionista y Vogue
Como cada año, la Semana de la moda de Nueva York llegó y se fue, con su seguidilla de desfiles repartidos por toda la ciudad, los cientos de fotógrafos agolpados en todas las esquinas y otra cantidad de detalles que tal vez les contaré más adelante en otro post. Con Nueva York arranca un mes frenético de desfiles y eventos que las editoras de moda de todo el mundo siguen al detalle, y que nosotros seguimos desde nuestras pantallas con atención (con excepción de algunas felices ocasiones en las que podemos asistir). Y esta vez, la temporada de definir las tendencias para la primavera de 2020 empezó con un contendor muy fuerte: el power suit.

Por Jen

Fotos: Vogue Runway

Llegó nuevamente una de las semanas más ocupadas del año: New York Fashion Week. Y aunque esta temporada no hubo tiempo de chismosear nada, nadita, en persona (gracias, tesis querida), pero no podíamos dejar de reseñar una de las épocas en las que más disfruto mirar una pasarela tras otra, así que aquí estamos otra vez.

Para el otoño de 2019 hubo muchas inspiraciones, por supuesto, pero muchos de los diseñadores/marcas que reseñamos tienen en común dos cosas que nos encantaron: guiños al 'power suit' de los 80 con aires muy, muy modernos, y una sutil oda a la nostalgia, con siluetas retro en hombreras, abrigos llamativos y, sobre todo, ¡supermodelos! Sí, así como lo leen... algunos nombres que hace mucho tiempo no se escuchaban, y que le imprimieron un sello especial a la seguidilla de Kaias, Gigis, Bellas y todas las chicas de Instagram que aunque bellas, no se comparan con las modelos de verdad. 

Marc Jacobs


Ustedes saben que yo no puedo ser imparcial con Marc. Pero esta temporada me sorprendió darme cuenta de lo balanceado que mi showman favorito se ha vuelto, sin perder su esencia teatral. Para el otoño de 2019, Marc propuso una danza de siluetas que incluye grandes faldas, hombros al aire para los vestidos y abrigos de colores, que resultan refrescantes para el invierno que siempre está lleno de azul navy, morados y verdes. Y aunque Marc los usó, junto con el negro, logró juntar una gran paleta que llega a las más osadas y también a las que tienen un poco de miedo a atraverse; además de cerrar con el titular más grande de la semana de la moda: el regreso de Christy Turlington después de casi 30 años, en un vestido hermoso que solo nos recordó la época de las amazonas que ella lideró. 

Jason Wu





Desde la temporada pasada, Jason Wu decidió dividir sus presentaciones entre Jason Wu, la firma de ready to wear, y Jason Wu Collection, que se presenta en el mismo calendario pero que está más orientada al trabajo a mano. Algo así como su propia versión de alta costura sin tener que pasar por todos los requerimientos parisinos.


Y aunque la estética de Wu no es ajena a este blog, debo admitir que a esta colección llegué por nuestra amiga Daniella, la famosa Gastroglam, que amó el vestido palo de rosa. Y debo decir, que yo amé todo. La colección, compuesta por solo 18 looks, muestra un lado muy suave de Jason Wu quién, inspirado en los pétalos de las flores, creó un universo de vestidos de fiesta que apela a la más femenina de las mujeres. Y aunque los vestidos largos son especialmente bellos, los cortos se roban el show por ser juguetones, y un contraste bello para el otoño.
 
Christian Siriano

Este año, Christian Siriano fue parte de la polémica de la temporada. Unas horas después de mostrar su colección, Siriano fue señalado por Diet_Prada de copiar un diseño de Valentino, que dicho sea de paso, sí se parece mucho al suyo. Como respuesta, el diseñador decidió retirar el vestido de la colección (es decir, no llegará a las tiendas) y aseguró que como director creativo no puede encargarse de cada vestido que sale. Ahí flaqueó porque el papel de un diseñador/director creativo es precisamente ese, crear y supervisar los diseños de una colección, así que lavarse las manos así es simplemente una muy mala excusa.


Pasando ese punto, la colección atrajo miradas porque como siempre, estuvo preciosamente ejecutada. Comenzó con una ola de plateados que desembocó en una mezcla con negro, dándole paso al azul klein que jugó con volúmenes y largos de faldas de una manera exquisita. Hubo abrigos de piel falsa, trajes de dos piezas (¿empiezan a ver un patrón?) y vestidos de fiesta espectaculares. Y además, hubo algo para todas las tallas, algo tradicional en Siriano que simplemente nos hace quererlo cada día más.

Oscar de la Renta


Desde el retiro del diseñador (que falleció algunos meses más tarde) cada colección de Oscar de la Renta ha sido como descubrir un atributo más de la marca, atada a los años de tradición y estética que tan cuidadosamente forjó el dominicano. Esta vez, la colección tuvo pantalones cortados de forma exquisita, combinados con crop tops (desde aquí siento a Meli voltear los ojos) y abrigos con texturas bien interesante. Mis favoritos estuvieron, sin embargo, en la mitad: los vestidos devoré (una técnica en la que el terciopelo es 'quemado' para que quede mitad transparencia y mitad terciopelo) con unos colores bellos y perfectos para esta temporada de alfombras rojas. La alegría de Óscar sigue estando ahí, pero ahora es una mujer que puede vestirse de su diseñador favorito en cualquier momento del día.

Carolina Herrera


Esta situación es muy similar a lo que sentimos con Óscar de la Renta, porque desde que la gran Carolina dio un paso al costado, siempre hay mucha expectiva hacia lo que Wes Gordon va a mostrar, y nos alegra anunciar que la esencia de la marca sigue intacta, con algunos toques más divertidos y frescos, una muestra de actualidad necesaria. Para el otoño, Carolina Herrera rompe la regla gringa de no usar blanco después del Día del Trabajo (que en este país cae en agosto, ajá), y propone atuendos completamente blancos para combatir el frío, pero también propone fucsias, amarillos, azules y verdes en un desfile de vestidos de coctel que llevan el sello CH y trajes poderosos perfectos para una clienta joven y dinámica.

Self-Portrait 


Una de las cosas más chéveres que me ha traído mi trabajo en The RealReal es acercarme a marcas que antes no había rozado, y una de las que me tiene enamorada últimamente es Self-Portrait. La razón está en su mezcla atrevida de estampados, sus juegos de volúmenes y su estética que también es una mezcla de todo. En este desfile, por ejemplo, combinaron las siluetas delicadas con baletas, en vez de tacones, con modelos calvas de maquillaje fuerte. Los contrastes de la marca, que tiene un trabajo de encaje de colecciones pasadas bue-ní-si-mo, son un encanto que vale la pena mirar.

Cushnie 
La primera en este collage es Paula Nieto, una modelo
barranquillera que promete mucho.
Siento que Melissa va volver a voltear los ojos, es más, va a regañarme cuando vea esto pero aquí va: nunca antes un montón de terciopelo se vio mejor. A través de este material que usado de manera exagerada puede verse muy mal, Carly Cushnie mostró que el universo femenino es mejor que vestidos, y además que las texturas enriquecen cualquier atuendo por sencillo que sea.


Y eso fue lo que pasó aquí: la textura del terciopelo hizo más interesante un conjunto 'sencillo' de top y pantalón, o un traje con la cintura marcada, en colores propios del otoño como el vino o el azul. Y, para coronar esta pasarela simple y femenina, tuvo la presencia de una modelo colombiana: Paula Nieto. Esta chica, junto con Natalia Montero y Salomón Díaz hace parte de los talentos colombianos en las pasarelas de Nueva York, y guarden el nombre porque la van seguir viendo, y por supuesto nosotros se los vamos a contar.

Elie Tahari






Hablando de terciopelo, power suits y supermodelos, Elie Tahari tuvo una colección que lo reunió todo. Para este otoño se inspiró en los 70, la era que vio nacer la necesidad de las mujeres de verse poderosas en los entornos laborales, y creó pantalones de cuadros, abrigos con 'animal print', plisados y mangas con volumen. Todo dentro de una paleta de neutros que contrastó con azules y verdes, cerrando con Christie Brinkley, ícono de la decada en que se inspiró, envuelta en un traje de terciopelo verde que nos recordó que hay ciertas cosas que nunca cambian.


Tadashi Shoji


Marquen estas palabras: azul klein y verde esmeralda para el otoño de este año. Y nosotras no podíamos estar más felices, como me hizo feliz la colección de Tadashi Shoji, repleta de colores joya. Para esta vez, el diseñador se inspiró en las batas de los monjes asiáticos y jugó con las mangas y los largos de las faldas, pero también con drapeados, encajes y un detalle precioso: el efecto degradado de los colores. Atención especial para el enterizo azul de mangas caídas en el que quiero vestirme este y todos los días de mi vida, y los vestidos de fiesta que alguien se tiene que poner para los Óscar, espero no me decepcionen.



Por Jen

Fotos: WWD y Vogue Runway
Llegó a su final una edición más de NYFW. Una que sentí especialmente cercana, por la oportunidad de asistir a más eventos y ver de cerca las experiencias relacionadas con el evento que, como ya les había comentado antes, es más que una serie de pasarelas, es un evento en el que se vuelca la ciudad entera y  se convierte en el epicentro de la semana para muchos de los involucrados en otras industrias, como el turismo y la hospitalidad (hoteles, restaurantes, etc).

En esta ocasión, pudimos ver algunos regresos físicos a la programación de los desfiles (Rodarte, por ejemplo, luego de estar algún tiempo presentándose en Londres) y también el 'regreso' creativo de algunos diseñadores de nuestros amores (ya ahorita se darán cuenta de quién hablo pero seguro ya saben), armados de un poquito de polémica y hasta una pelea que nafda tuvo que ver con la moda pero que terminó empañando una gran colección. Pero como esto noes un blog de celebridades sino de moda., les traemos algunas de las colecciones que más llamaron nuestra atención durante New York Fashion Week, preparados para una primavera que nos devuelve a hace un par de años, cuando el neón era rey (¿alguien guardó los satchels?).

Christian Siriano

Desde hace tiempo, Christian Siriano hizo público su compromiso de vestir a la mujer sin distinción de tallas, y esto se hace claro cuando se trata de vestirlas para los climas más cálidos. El carismático diseñador, que ha asegurado en otras ocasiones que quiere que mujeres como su mamá y su hermana, que no son talla cero ni modelos, puedan encontrar ropa hermosa en sus colecciones, volvió a presentar un trabajo coherente con esta idea y decidió no esconder a las modelos de talla grande bajo la uniformidad del negro. Al contrario, para su colección ss19 creó un sueño de vacaciones tropicales, en los que el negro jugó de acompañante del animal print, el verde, rosa y azul neón, que fueron las verdaderas estrellas. Siriano no se guardó nada y mostró vestidos ceñidos, faldas princesa llenas de tul y un infaltable en cualquier colección en nuestros tiempos: el power suit.


Mención especial también para su voz política: aunque fue una sola, la camiseta de 'Vote for Cynthia' resonó bastante entre los asistentes. Y pensar que hay quienes siguen diciendo que la moda y la política nada que ver...

Tom Ford 

En su reseña para el New York Times (que pueden leer en inglés aquí), Vanessa Friedman resaltó que la colección de Tom Ford fue una oda a la elegancia, al ready-to-wear que enamoró a la moda y en el que no se veían los tenis. Yo celebro eso, no solo porque le fangirlee a Vanessa cada vez que puedo, sino porque da gusto encontrar diseñadores que no tienen que pegarse de cualquier cosa para resonar, así no vaya con su estilo. Tom Ford es un rebelde que sigue sus propias ideas, sin importar la estación o el momento, y esta no fue la excepción: uniformó a sus mujeres de faldas lápiz y chaquetas de cuero con texturas, blazers estructurados y algunos toques de encaje y tul, todo pensando en una fémina poderosa y que no le tiene miedo a nada. A los hombres, también los llevó por una estética muy suya: trajes con estrustura y toques 'dandy' en algunos tonos de 'nude' y lila (con textura, para crear una sensación unisex) con las mujeres, todo con ese toque de elegancia en un mundo en el que 'athleisure' no tiene cabida.

Marc Jacobs

Ok, llegó el momento de opinión. De entrada, si usted es asiduo de este blog sabe que Marc Jacobs es uno de mis diseñadores favoritos y que ejercer la imparcialidad cuando se trata de èl es una tarea titànica para mi. Ahora, vamos a los hechos: el desfile comenzó tarde, MUY TARDE, y no hay excusa para eso. Luego èl se disculpó en un post de Instagram alegando temas técnicos y demás, pero la realidad es que empezar un desfile una hora y media tarde, no es muy excusable que digamos. SIN EMBARGO, Marc Jacobs es uno de los diseñadores más tarscendentales de nuestros tiempos, así que uno no entiende cuál es la bulla por un tema que a cualquiera se le puede salir de las manos. ¿Que hubo gente que se fue porque tenían vuelos? Respetable. ¿Que hubo gente que prefirió irse porque iban a llegar tarde a ver el 'desfile' de Savage x Fenty, la línea de ropa interior de Rihanna? ¿¡CÒMO!?


Me perdonarán los fans de Riri (que dicho sea de paso, no es de los amores de este blog), pero si uno está invitado a los dos desfiles y decide no quedarse a ver a Marc Jacobs por irse a ver ropa interior, tiene que reevaluarse. Primero, porque la ropa interior básicamente es lo mismo siempre y cranearte un show no te hace diseñadora así pongas modelos de todas las tallas (Momento #AmigaDateCuenta) y segundo, porque casualmente esa vez que estuvo tarde, Marc presentó una de las mejores colecciones de su historia reciente. Hubo pantalones estilo 'paperbag', faldas a la cintura en corte A y vestidos hechos con una sastrería impecable, así como boleros, tules y flores gigantes de seda que nos hicieron suspirar. El neoyorquino no escatimó en la cuota de drama, y puso en la pasarela prendas para esas 'showgirls' de las que parecía haberse despedido cuando se fue de Louis Vuitton (y rompió mi corazón en mil pedazos). Mención especial para la forma como llevó el rosa del pastel al fucsia, combinado con naranja y plumas para crear toda una expresión multicolor.

Alice + Olivia



La firma es una de las tantas de NYFW que hace un tiempo abandonó la idea del desfile y se decantó por una presentación más pequeña y sobria, solo para prensa especializada. Fieles a su estética juvenil y juguetona, le apostaron todo al color para esta primavera, con el amarillo limón como caballito de batalla. Maxivestidos ultrafemeninos, con cinturas marcadas y corte halter; estampados bohemios y florales contrastaron con power suits de pantalones palazzo, combinados a un solo tono y sin una pizca de miedo a resaltar.


En esta colección no hay básicos: los únicos neutros sirven el propósito de la primavera a manera de rayas y looks unicolor que no tienen nada de simple, pero resultan bellos y poderosos. 


Eckhaus Latta


Esta marca es la nueva transgesora del patio del colegio, el nuevo niño 'cool' de la clase. Desde hace un par de temporadas, cuando comenzaron a incorporar todo tipo de tallas y siluetas (ellos fueron de los primeros en poner a una embarazada en la pasarela, toma lo tuyo Rihanna) y a presentar sus colecciones en un estudio en Bushwick, lejos de Spring Studios y el bullicio de Manhattan, se desmaracaron de la escena mainstream y quisieron hacer las cosas a su ritmo. Sin embargo, el resultado no había tenido un balance indicado hasta ahora, que presentaron una colección que grita independencia, pero también diseño de grandes ligas. Chauquetas bien construidas, pantalones con ajustes que funcionan a diferentes tallas, y prendas clásicas en general con un toque edgy: eso es ser verdaderamente innovador, reinventar lo mismo y abrir el espectro de lo que ya conocemos en vez de poner en la pasarela cosas que nadie se pondría. Y lo de Eckhaus Latta, como ellos, se lo pondría el niño cool del colegio, pero de cualquier clase, color y talla. Y eso es maravilloso.

Carolina Herrera


De lo 'cool' pasamos a lo ensoñador, con una particularidad: después de la sentida despedida de la legendaria Carolina Herrera como diseñadora de su marca la temporada pasada, todos estábamos a la expectativa por ver lo que Wes Gordon tenía preparado para continuar con el legado de una de las mujeres que más clase y distinción le ha puesto al diseño latino, al que elevó a la categoría de lujo mundial. Y parece que Gordon pasó el examen con creces.



En la pasarela vimos la estela de femineidad que ha caracterizado siempre a la firma, con pequeñas licencias creativas que resultan válidas para un debut: estampados mínimos (con excepción de unas flores de gran tamaño en un par de faldas), botas altas con bordados y crop tops, que se mezclaron con la impecable sastrería de blazers en colores claros,crochet, faldas lápiz y otras de cortes en A, todo muy lady-like, muy Carolina Herrera, pero con un aire fresco que en unas cuantas temporadas sabremos si llegó para quedarse.

Monique Lhuillier


Hay cosas que nunca cambian, y una de ellas es nuestro amor por los vestidos ultrafemeninos y románticos, como los de Monique Lhuillier. Claro, en la vida hay espacio para todo y las tendencias son una maravilla de ver y vestir, pero las piezas ensoñadoras alimentan nuestro amor por la moda (el de Jeniffer y Melissa, que nadie se tome esto literal). Y esta presentación de ML no fue la excepción, uno no sabe qué pieza es más bella que la anterior, y todo, como con Tom Ford, en medio de sus propias reglas. Tules de colores nude y también otros más serios como azul noche y negro, flores
(para primavera, qué innovador) y algunos toques de azules, verdes y rosas para alegrar la temporada. No hay nada transgresor, no hay nada que no se haya hecho antes: solo ropa hecha para una mujer que sueña con ese vestido en su clóset para un día especial, y que ama lo clásico con un toque de modernidad.

Prabal Gurung

Nepal. Allá, por esos lados para los que casi nadie mira nunca, nació Prabal Gurung, en medio de mujeres de pueblos pequeños que celebraban el color, como quiso hacerlo él en esta colección. Y para esas mismas mujeres, el diseñador reafirmó un compromiso del que también hace parte hace tiempo: crear para la diversidad, para todo tipo de cuerpo. Hubo neones, colores fuertes mezclados con blanco, boleros y sportswear. Importante hacer zoom a los bloques de color, una tendencia de hace años (por la misma época en que los neón eran estrellas) que parece querer volver, muy a mi pesar.

Y también importante resaltar la inclusión de hombres en el trabajo de la marca, sobre los cuales Prabal dijo se había sentido muy "cómodo" diseñando. Y se notó. Fue una inclusión orgánica, casi que basada en la ausencia de roles de género. Para Prabal los colores no son exclusivos de ellas o ellos, y muchas de las siluetas, tampoco.
Por Melissa Zuleta Bandera

Justo cuando pensábamos que se nos habían acabado las alfombras rojas, llegan los premios del Consejo de Diseñadores de Modas de América.


Los CFDA Awards nombraron este año como ícono de la moda a Rihanna. Sí, a Rihanna. La que se pone tangas de denim, va con la toca (vuelta) en la cabeza a la alfombra roja y su idea de traje de gala es mostrar la alcancía.

Es por eso que todos estábamos ansiosos por ver qué se pondría para el magno evento en su honor. Y definitivamente no nos decepcionó: se vio igual de vulgar que siempre. Por eso empezamos este post con...

Las peores

Rihanna en Adam Selman


¿Hace falta decir algo más? Esto nos dejó horrorizadas y profundamente perturbadas. ¡¿Cómo se supone que ir desnuda a una gala es la marca de un ícono de la moda?! Estamos CANSADAS de verla vestirse vulgar una y otra y otra vez. Si le hubiera puesto un forro color nude se hubiera visto bellísima, pero no, optó por lo trashy. Tal vez está reivindicando su derecho de pelar teta que le quitaron cuando le cerraron la cuenta de Instagram...

Pero más allá de que a nosotras nos parezca desastrosa, esto realmente pone sobre la mesa la pregunta de qué es un ícono de moda. Muchos dicen que es el hecho de romper esquemas, violar lo establecido como “buen gusto” y dar de qué hablar con sus decisiones de vestuario.

Eso puede ser muy cierto, pero para este par de periodistas y blogueras apasionadas por la moda, ser un ícono es más que estar en todas las revistas y tener miles de likes en tus fotos. Creemos que su ropa no responde a un estilo personal y único sino a un intenso deseo de figurar y llamar la atención. Ella no quiere hacer un fashion statement, quiere hacer cualquier tipo de statement, el que sea, con tal de que todos volteemos a mirar qué está haciendo. Meras estrategias de mercadeo y venta de un artista. Es un poco lo que pasa con Miley Cyrus, pero con sus respectivas diferencias.

Queda claro que también para el CFDA la moda se está convirtiendo en un negocio que promueve estos íconos. Algo que a nuestro parecer, dista de elegancia y clase, en un mundo donde Kim Kardashian y Kanye West adornan la portada de Vogue.

¿Que su “estilo” influencia a las personas? Tal vez sí. ¿Es una buena influencia? Por supuesto que no.

Lupita Nyong’o en Suno

Por favor, Dios, que estas equivocaciones sigan siendo la excepción y no la regla. Para Jen el atuendo no está tan mal, solo que es inapropiado para la ocasión. Yo creo que además de inapropiado, es sencillamente FEO. Así, en mayúscula. Y ella tiene que empezar a controlar el asunto de la sombra azul…

Anna Chlumsky

Ya hemos hablado de este tipo de vestidos antes. Es al que le quieren poner todo: crop top, estampado floral, apliques, tela metalizada, plumas, transparencia, escote. Cansa de tan solo verlo, y no le hace ningún favor por ningún lado.

Jennifer Hudson en Kaufmanfranco

No puedo pensar en una sola cosa que esté bien aquí. El corte le queda espantoso, el busto se le ve caído, parece que llevara dos vestidos distintos y está arrugado. Mejor vete para tu casa y quédate ahí.

Marion Cotillard en ¿qué más? Christian Dior Couture

Cuatro palabras: busto gigante y caído.

Las mejores

Coco Rocha en Christian Siriano

Para nosotras esto sí es drama, elegancia y estilo personal. Es provocativo sin ser ni un toque vulgar. Por eso nos encanta.

Heidi Klum en Donna Karan

Hablando de vulgar versus elegante. Heidi normalmente peca por sus minivestidos y maxiescotes, pero esta vez se fue por algo mucho más suave y le funcionó a la perfección. Nos hubiera fascinado que fuera en otro color, pero en verdad luce radiante.

Joan Smalls en Prabal Gurung

Creo que este es el estilo que mejor funciona para muchas celebridades jóvenes que se quieren salir un poco de lo convencional pero manteniendo el glamour. Vestidos bellos con un toque de edge es, en mi opinión, lo que debería ponerse Rihanna más a menudo.

Mary Kate y Ashley Olsen en The Row

Nos encanta verlas alejarse cada vez más del estilo “vieja loca de los gatos” que tanto han lucido en los últimos años. Van lento, pero parece que están aprendiendo que no toda su ropa debe ser gigante y sin forma.

Hilary Rhoda en J Mendel

Absolutamente preciosa. Nada más que decir.

Menciones especiales

Blake Lively en Michael Kors

Esperábamos más después de su excelente paso por Cannes. No se ve mal, para nada, se ve adorable, pero también parece lista para una fiesta de disfraces con tema sesentero. Demasiado obvio.

Solange Knowles en Calvin Klein Collection (hecho a la medida)

Normalmente no tengo problema con el cabello de Solange, soy partidaria del afro, pero en este caso no funciona, y el maquillaje tampoco. El styling falló. Estuvo cerca, pero no lo logró.

Keri Russell en Rosie Assoulin

Solo hay una cosa que se interpone entre este vestido y un mejor lugar en este listado: ese pedazo de cortina que le cuelga del torso. Alguien tendría que habérselo arrancado.

Ahora es SU turno de opinar en los comentarios. Cuéntennos qué les parece la polémica de Rihanna: ¿ícono de moda o vulgar?

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