Mostrando entradas con la etiqueta Bogotá. Mostrar todas las entradas
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Por Meli.
Otro año, otro ramillete de mujeres esbeltas con cabelleras exuberantes y los mismos vestidos color cristal de siempre. Parte de mi identidad como colombiana está conectada con el tema de los concursos de belleza, es una tradición para muchos de nosotros y por eso lo sigo viendo, pero me entristece cada año la falta de creatividad en cuanto a las elecciones de vestuario.

En su segunda edición, BCapital regresa para apostarle a formatos innovadores para ver moda. El evento, que se desarrollará del 19 al 21 de octubre, vuelve a presentar tres componentes temáticos (BSmart, BFashion y BCool), que buscan brindar un panorama interesante y propositivo del Sistema Moda nacional.

Faride Ramos.

Por Jen

Siempre que hay un evento de moda (cosa que en nuestro país ya parece ser pan de cada día) surgen los análisis, los aplausos y las criticas, a veces malas y a veces destructivas. Así pasó también con el Bogotá Fashion Week, que además registró una cuota extra de drama por incidentes de última hora y también por otros producto de una mala logística, todo hay que decirlo. Y como todo el mundo tiene algo que decir, por supuesto, nosotras también.

Fotos: Cámara Lúcida
Ahora, hay que comenzar aclarando que de las dos ediciones del evento solo hemos podido asistir a esta y que todas las opiniones aquí consignadas son subjetivas, además de que están siendo expresadas luego de conversaciones con personas que participaron en el evento como espectadores, prensa, parte de la organización y otros. Ahora sí, comencemos con lo bueno, lo malo y lo feo que presenciamos.

Lo bueno
La factura de las pasarelas. En un evento que apenas alcanza su segunda edición uno podría pensar que se están haciendo ajustes al nivel de las propuestas que se presentan, buscando grandes nombres y un trabajo que los acompañe. Pero para nuestra sorpresa, ese no es un problema de Bogotá Fashion Week. Es una de las pocas veces que no solo yo, sino toda la prensa especializada sale elogiando CADA pasarela. Las puestas en escena, los conceptos, todo estuvo a la altura de una feria de moda de la capital del país. Ese trabajo merece un aplauso para Pilar Luna, por la impecable curaduría de la parrilla.

La producción. El equipo de La Madona Producciones demostró que aunque las cosas más allá de la pasarela no salgan como deberían, lo que sale ante el público debe ser impecable. Los estilismos y la organización tras bambalinas fueron simplemente para destacar y se reflejaron en esa calidad de la que hablamos en el punto anterior. Bravo para ellos.


El casting. Aquí hay nuevamente que aplaudir a La Madona, pero también a todo el evento, que permitió que modelos de todo el país ingresaran a su convocatoria sin tener una gran agencia a sus espaldas. Hubo igualdad para todos en ese aspecto, y merece mención aparte el tema del casting para el desfile de Faride Ramos (solo con modelos afro) en el que participaron chicas de regiones como Arauca y Chocó. La inclusión va en todo.

Ventas directas. No fueron pocos los diseñadores que terminaron vendiendo gran parte de su colección en el 'backstage'. Cuando uno llegaba a preguntar por cualquier cosa ya todo estaba apartado o vendido. Y eso, teniendo en cuenta que en la moda como en cualquier negocio hay que vender, no puede ser sino positivo, muy positivo.

La reinvindicación del 'performance'. Fueron varios los diseñadores que le dieron extrema importancia a la musicalización de sus desfiles. Desde el 'beat' poderoso del pop hasta la música de Cesar López pasando por el porro en la voz de Adriana Lucía, las melodías transportaron a los asistentes hacia las historias que los creadores nos quisieron contar. Muchos dirán que antes hemos criticado la presencia de cantantes en la pasarela, pero esto no fue nada parecido a una imitación del Victoria's Secret Fashion Show. En los casos en que hubo artistas acompañando en vivo ellos permanecieron en el fondo, como parte de la escenografía simplemente dejándose escuchar.

La pasarela de SOY, una de las más emocionantes del evento
 Lo malo
Los accesos. Esta es la parte por la que la gente más se ha quejado. Sabemos que siendo un espacio alternativo y reducido como el Museo del Chicó iba a haber algunos inconvenientes, pero nunca alcanzamos a imaginar que solo habría dos accesos (uno para la prensa y otro para el resto), sobre todo porque el dispuesto para la prensa estaba en la parte posterior del escenario y realmente sentías que estabas entrando por la parte de atrás. Además, el retraso se originaba por allí, porque demorabas muchísimo saliendo y volviendo a entrar, si te daba tiempo. Y ninguna de las dos entradas era 'amigable para tacones'. O se te enterraban en la grama o te hacían caer en los caminitos de piedra. Mal.

Los 'puestos'. Y aquí entramos en el mismo debate de siempre, ¿quienes deben ir en primera fila? Para mí, la respuesta es sencilla: prensa y compradores cuando los hay. En este caso, en el que no había grandes compradores, lo más lógico era que la prensa tuviera prioridad, como en efecto pasó, pero de manera muy desordenada. Si no llegabas temprano o incluso te salías, perdiste. Al grupo de personas que estaba conmigo le dijeron que no se saliera entre una pasarela y otra porque nos podían quitar el puesto, lo cual refleja desorganización y da más rabia todavía cuando uno se da cuenta que el puesto de un periodista o un blogger que va a replicar contenido para la feria se lo dan a una actriz que nada tiene que ver con eso. Es una pena que las ganas de figurar se premien más que el trabajo de los que sí van a trabajar.



El manejo de las invitaciones. Una de las principales quejas también corrió por cuenta del desfile de Isabel Henao, que tuvo que repetirse porque demasiada gente se quedó afuera. Al parecer lo que ocurrió es que, como de costumbre, se entregaron más entradas de las que en realidad era posible sostener en el evento y esta vez todo el mundo fue, causando un poco de caos. La cosa aquí es que se debe tener un mejor filtro porque estas cosas no son nada elegantes y mucho menos la entrada a empujones que tuvimos que hacer para el desfile de Amelia Toro, donde la gente también se quedó por fuera. Un poco más de mesura para la próxima.

La venta de boletas. En este punto siempre hemos estado en desacuerdo y puede que suene un poco pretencioso, pero aquí va: una pasarela es un evento de industria, para un sector especializado. No es una película. Vender boletas solo acrecienta las posibilidades de que todo se vuelva un desorden, como efectivamente pasó. Aunque nos dijeron que el tema del sobrecupo en las pasarelas no estuvo muy relacionado con este aspecto, sí debería replantearse. La plata debe aparecer por otros lados.

Lo feo

La mala onda. Sí señores, aunque esté analizando cosas que estuvieron muy mal en la feria también hay que decir que hay mucha gente echándole mala energía a todo el asunto. Sí, la pasarela de cierre tuvo muchas fallas tanto de los diseñadores como del tema logístico, pero algo como un problema de sonido le puede pasar a cualquiera. Hacer un gran escándalo de eso son más ganas de hacer pataleta que otra cosa. Y no solo los diseñadores, es triste que gente que estuvo ahí esté quedándose solo con lo malo y replicándolo quién sabe con qué propósito. Todo hay que decirlo, pero no hay que hacer las cosas más grandes de lo que son.

El malentendido de GRIS. La cosa fue más o menos así: los diseñadores de GRIS sufrieron por el cambio de horario de la pasarela (tuvieron que esperar la repetición de la de Isabel Henao) y al final decidieron que sus modelos desfilarían sobre la tela negra que cubría la estructura. Cuando salió la primera modelo, alguien pensó que era un error y quitó dicha tela, por lo que la modelo se tropezó. Acto seguido, decidieron repetir el arranque y a los pocos segundos, el sonido se fue. Lo que se vio después fue un desfile a medio terminar, porque las modelos salieron como si fuera el final de la presentación y un diseñador que hizo señas de estar muy triste a los presentes. Lo demás no fue claro, una directora diciendo que el desfile se iba a repetir, la gente yéndose (porque además era muy tarde) y días después un comunicado que tampoco aclaraba nada. Lo feo es que cosas que pasaron en el backstage explotaran afuera y se perdiera un trabajo que se estaba haciendo bien.

Los rumores y las cosas perdidas. Las diseñadoras de las medias que acompañaron la propuesta de Daniella Batlle alegan que sus piezas se las robaron, pero luego nos explicaron que las medias se perdieron en manos del staff de la diseñadora, lo cual es igual de lamentable, pero así empiezan los chismes y a los chismes le sigue el drama... y ya saben como termina.

En fin, que ya este post se alargó demasiado y si llegaron hasta aquí hay que darles las gracias por leerse todo esto. Pero tocaba dejar por sentado que a todo hay que verle los dos lados y que siempre es mejor ver el vaso medio lleno, ¿verdad? No olviden compartir sus opiniones, siempre es un gusto saber qué piensan. ¡Hasta la próxima!


Por Jen

Si señor, lo estoy diciendo yo, la mujer que quiere más a sus tacones que a mucha de la gente que conoce. Pero no se preocupen, no estoy experimentando ninguna epifanía rara y sigo amando mis tacones. Es solo que de un tiempo para acá me he sumado al combo 'sport chic' y me he puesto a crear 'looks' con zapatos deportivos.

Fotos: Jhon Jairo Varela Rodríguez.

Este de las fotos es un ejemplo perfecto de cómo podemos incorporar los tenis a un atuendo casual que puede usarse para una tarde con amigos o para el fin de semana. Y hablo de las ocasiones más informales porque por más a favor que esté de los tenis no me verán con ellos yendo a trabajar. Al menos no todavía.

Falda: comprada en Cali
Camiseta: Arkitect
Chaqueta: Forever21
Tenis: Adidas
Morral: Vélez



Podría decirse que la idea partió de un 'look' básico al que le di un giro: jeans negros, chaqueta de dénim y tenis con una camiseta básíca. Aquí reemplazamos los jeans por una falda de algodón elástico (cómoda, informal y colorida) perfecta para caminar por uno de mis sectores favoritos de Bogotá: el centro Además ando descubriendo otro amor que creía olvidado: el de los morrales. Tampoco es que vaya a andar todos los días con uno, pero esta tula de cuero de Vélez está apenas para el fin de semana.

Antes habíamos hablado del uniforme de los domingos, pero creo que cuando hay que ir un poquito más arreglada esta es una buena opción. ¿Qué les parece?

Recuerden que siempre queremos saber sus opiniones y sugerencias. ¡El espacio de comentarios es de ustedes! También pueden encontrarnos todos los días en redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram... los esperamos por allá.

¡Que vivan los tenis!

by on 12:02 p. m.
Por Jen Si señor, lo estoy diciendo yo, la mujer que quiere más a sus tacones que a mucha de la gente que conoce. Pero no se preocupen, no...

Fotos: Jhon Jairo Varela Rodríguez (@Jhon0396)

Cuatro... es como si fuera mentira, pero ya son cuatro años los que estamos cumpliendo con nuestro amado blog. Nos hemos puesto en la tarea de revisar las entradas anteriores de aniversario por aquello de que no queremos repetir mucho o nada (sí, así de ñoñas somos), pero creo que hay una palabra que sí tiene que repetirse tantas veces como sea posible:

¡Gracias! 



Cuando Meli y yo comenzamos a hablar a nuestra manera de este tema que nos apasiona tanto, no pudimos imaginar todo lo que traería consigo: oportunidades de crecimiento, nuevos trabajos, amistades invaluables. Todo un universo que se abrió ante nuestros ojos y que sigue llenándonos de ilusión, tanto o más que el primer día. Es necesario agradecerles a ustedes, los que leen y los que se ríen, los que leen y nos elogian, los que leen y nos trollean. A todos, porque más que mover una cifra en un contador de visitas nos dicen que algo estamos haciendo bien.



Con el paso del tiempo nos hemos vuelto mejores periodistas, escritoras más juiciosas, blogueras  más sarcásticas (es lo que más les gusta, lo sabemos) y estamos tratando de mejorar en esas cosas en las que no nos consideramos tan fuertes. Todo, porque ya no concebimos nuestros días sin este espacio digital, sin la interacción, las risas y el aprendizaje.

Falda y blusa: Forever 21
Collar: Bijouterie Ésika
Zapatos: Stf Shoes

Blusa: K.I.S

Collar: Comprado en el Blogger's Closet Sale
Zapatos: Nine West

Y como ya se ha vuelto costumbre, decidimos conmemorar la fecha con nuevas fotos. Con ganas de renovarnos y celebrar, y también vencer el miedo eterno que nos da ser nuestras propias modelos. De paso, nos sirve para que nos cuenten, ¿qué es lo que más les gusta encontrar en el blog? Y en los próximos días... por supuesto una sorpresa para ustedes, que esperamos que sigan viendo a Moda 2.0 como un referente de lo que quieran y que se pasen por aquí para disfrutar de la moda junto a nosotras. ¡Salud!


Happy birthday to us!

by on 12:04 a. m.
Fotos: Jhon Jairo Varela Rodríguez ( @Jhon0396 ) Cuatro... es como si fuera mentira, pero ya son cuatro años los que estamos cumpliend...
Por Jen

El uniforme de los domingos por excelencia suele ser la pijama, pero a veces toca salir en el día que menos queremos y hacer otra cosa que pedir domicilio. Así que hay que inventarse algo cómodo y práctico para no pensar mucho.

Fotos: Jhon Jairo Varela Rodríguez

Eso hice hace un par de semanas, cuando mi hermanito (el mismo que tomó estas fotos) vino a visitarme y quiso dar una vuelta que también incluía un paso por Corferias y varias caminatas, por lo que tocaba pensar en algo verdaderamente cómodo. Entonces recurrí al segundo uniforme del domingo: jeans, camiseta básica (la mía casi siempre es blanca, ya no sé ni cuantas tengo), una chaqueta que no sea tan informal pero tampoco muy seria, y zapatos planos. Pero como el 'look' era en tonos neutros pensé en mis zapatos planos preferidos: slip on azul eléctrico. No todo tiene que ser simple.




Como complemento un bolso sencillo y pequeñito, unos pocos accesorios y gafas de sol, porque la regla que se mantiene el domingo es la de no maquillarse.


Jeans: Forever 21
Camiseta: Superdry
Chaqueta: Isabel Henao para Arkitect
Zapatos: Review






Y ustedes ¿qué se ponen cuando tienen que salir un domingo?

Un domingo cualquiera...

by on 12:17 p. m.
Por Jen El uniforme de los domingos por excelencia suele ser la pijama, pero a veces toca salir en el día que menos queremos y hacer otra ...
Por Jen

Hacía mucho que no actualizábamos, pero estas semanas han sido una locura. La buena noticia es que estamos de vuelta ¡y reunidas!

Fotos: Jhon Jairo Varela
Como saben, Meli y yo no vivimos en la misma ciudad (ella está en Barranquilla y yo en Bogotá), por lo que cada oportunidad de vernos tiene que aprovecharse al máximo. Y creo que por el montón de tiempo que llevábamos sin hacernos fotos juntas, se nos había olvidado lo bien que la pasamos. Ese día hizo calor, había trancones y poco tiempo, pero lo logramos.


Estas imágenes me gustan mucho porque captan la esencia de cada una. Yo fiel a mis pantalones y ella, a la frescura de sus faldas y vestidos,ambas preparadas para un día de trabajo seguido de un evento por la noche, lo cual es muy usual. Juntas y a la vez distintas, como pasa en los grandes equipos.

 

Comencemos por el look de Meli. Barranquilla es una ciudad donde el calor es cosa de todos los días, pero no por eso menos insoportable, y la idea de tener que vestirse bien todos los días es un reto pues hay que encontrar telas frescas que se vean bien y sean funcionales. Meli eligió para esta vez un top negro hecho a medida y una de sus faldas favoritas, de Review. Acompañó de sandalias de tacón corrido para bajarle un poco la seriedad al atuendo y un 'statement necklace'.

Blusa: Hecha a medida
Falda: Review
Zapatos: Calzacosta
Collar: Laetitia by Tatiana Robles
Anillo: Bijouterie de Avon
El largo de la falda, justo arriba de la rodilla, hace que esta pieza sea perfecta para ocasiones casuales e incluso para otras más formales con un tacón más delgado.

 
Por mi parte, recurrí a básicos con un toque de color en los tacones. Los jeans son de hace mil años y un día los rescaté del clóset queriendo volver a usarlos, por lo que decidí romperlos un poco. La blusa, una de esas piezas que tienes que tener porque sirve para usar con todo y, aunque es 'low cost' se ve bastante cuidada. El broche para cerrar el atuendo fueron mis zapatos amarillos, ideales para quienes aman los complementos vibrantes, como yo.


Blusa: Stradivarius
Jeans: Gef
Zapatos Stf Shoes
Collar y anillo: Bijouterie de Ésika
¿Qué les parecen estos looks? ¿Qué usan ustedes cuando tienen un día ocupado y deben ir de aquí para allá? No olviden que pueden comentarlo por aquí y también en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram. ¡Nos leemos pronto!

Reunited!

by on 11:09 a. m.
Por Jen Hacía mucho que no actualizábamos, pero estas semanas han sido una locura. La buena noticia es que estamos de vuelta ¡y reunidas! ...
Por Jen

Habíamos pasado un buen rato sin egoteca, ¡ustedes saben que nosotras somos unas niñas tímidas! Pero aquí les traemos algunas fotos nuevas y vienen más en camino...
Fotos: Jhon Jairo Varela Rodríguez

¡Estrenando!

by on 11:25 p. m.
Por Jen Habíamos pasado un buen rato sin egoteca, ¡ustedes saben que nosotras somos unas niñas tímidas! Pero aquí les traemos algunas foto...

Por Jen

Escribo en este momento desde un huequito de todo lo que debo hacer en este día. Esa es la prueba fehaciente de que, aunque parezca imposible, siempre hay tiempo para hacer lo que amas.
Hace tres años, Melissa y yo nos conocimos hablando de zapatos. Nos hicimos amigas y, con el tiempo, hablamos de la idea de hacer un blog. Parecía una gran idea: tener un espacio en el que escribiríamos de moda a nuestra manera, con un lenguaje propio y diciendo todo lo que queríamos decir. 
Fotos: Jose Esteban Rolong

Por Jen

Este post es rápido y aun así se demoró mucho en aparecer. Pero aquí está: un vistazo al hermoso vestido que llevé a la alfombra roja de los Premios TVyNovelas 2014.
Fotos John Paz y Carolina Vergara (porque mi
celular estaba dañado ese día :P)

Este año, por cuestiones laborales estuve en el evento presentando la transmisión en vivo y entrevistando a los asistentes. Y apenas me dijeron que debía estar allí pensé en el vestido perfecto, así que recurrí a mi adorado Juan Pablo Socarrás para que me vistiera adecuadamente para la ocasión. 
El vestido escogido fue este modelo de lentejuelas plateadas y escote en la espalda, que amé apenas me puse. Me hizo sentir como una estrella, y mucha gente me lo hizo saber así con sus comentarios. No era pesado y era muy sencillo de llevar. ¡Gracias a Dios no hizo mucho frío ese día, porque de lo contrario me hubiera congelado!
Como el vestido es llamativo por si solo, decidí que los accesorios debían ser pocos y sencillos: aretes de plata de Calvin Klein y un par de mis anillos favoritos (aquí confieso que usé dos, me sentía la mano desnuda con uno solo pequeñito). Para el maquillaje y peinado recurrimos al Salón Ricardo Plata, donde uno de sus estilistas siguió mi pedido de enfocar el maquillaje en mis ojos y hacerme un peinado desaliñado (que terminó más despeinado de lo deseado al final, pero nada que hacer).


¿A ustedes les gustó? ¡Dejen su opinión por aquí, o a través de nuestras cuentas en Facebook, Twitter o Instagram (¡sigan a Moda 2.0 en Instagram!).
Por Jeniffer Varela R.

La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a las actividades de lanzamiento de la tienda de Paris Hilton Handbags and Accesories, en Bogotá. La experiencia, aunque un principio no me pareció divertida, terminó enseñándome una que otra cosita que me parece provechoso consignar aquí.

Fotos de Johnny Hoyos para El Heraldo, Cámara
 Lúcida y Cortesía PH Purses.

Para empezar diré que la organización de los eventos (fueron tres en total) estuvo cuidada en muchos detalles. La prensa invitada de fuera de Bogotá fue alojada con muy buen servicio y atenciones. 

Paris tenía programada la rueda de prensa para la 1 p.m. del 24 de abril. El retraso fue poco, unos 20 minutos, para un evento que duró más o menos lo mismo. De aquí, me impresionaron dos cosas: 1. La facilidad de la heredera para dominar los flashes (the girl knows how to work it!). 2. Darme cuenta apenas en ese momento que tanto los periodistas como el público estaban encandilados por su persona. 


Las preguntas fueron pocas, pero sirvieron para que la rubia diera a conocer sus proyectos como empresaria (contó que tiene 17 líneas de productos) y para que viéramos algunos diseños de su nueva colección. Según dijo (respondiendo a mi pregunta), ella se involucra en todo el proceso creativo, liderando un equipo de diseñadores, y dice que los bolsos definen “su esencia”.

Ni los periodistas se resistieron a tomarse fotos. Todos querían un 'pedacito' de Paris. 
Y viendo varios de los modelos, uno podría estar de acuerdo. Entre lo primero que vimos hubo mucha tendencia pastel, muchísimos taches y bolsos grandes, como está dictando el mundo de la moda en este momento. Parece que Paris conoce a su público y lo mezcla muy bien con lo que le gusta. Sin embargo, la calidad de sus materiales y el precio deja mucho que desear (los bolsos, de poliéster, están entre los 200 y 300 mil pesos). Uno comenzaría entonces a dudar de su éxito, pero ella una vez más sale airosa gracias a lo que yo disfruto llamar ‘el efecto celebridad’.



Las celebridades de cualquier parte del mundo han encontrado una forma de hacer más famoso su nombre a través de productos que lo llevan o que se relacionan con ellos. Aquí, Carolina Cruz tiene sus zapatos y Natalia París sus cremas. Pero las maestras de este arte se mueven en Hollywood con gente como las hermanas Kardashian, Kimora Lee Simmons y, por supuesto, Paris Hilton, que demostró en su firma de autógrafos en Unicentro (donde era imposible contar la gente) que es famosa entre las famosas y que a sus seguidores no les importa gastar tiempo ni dinero con tal de obtener algo de ella (y aquí hay que anotar que la mujer firmó de todo y saludó a todo el mundo. Se portó muy bien, en realidad fue más cálida de lo que esperaba). 

Así esperaron los fans en Unicentro. Foto de Terra. 

¿Qué implica exactamente el efecto celebridad? No importa que tu producto no sea el mejor (como pasa en la mayoría de los casos con estas 'nuevas diseñadoras'), pero está creado para llegar a la gente que lo comprará bien sea porque le gusta o porque admira al portavoz, de alguna manera se siente cerca de él e incluso llega a pensar que llevar la marca le dará estatus. ¿Está mal eso? Claro que no. Al contrario, demuestra la fortaleza de su imagen y su marca. Pero si me preguntan a mí, prefiero gastar ese dinero en un bolso de diseño nacional que me durará más tiempo (y que no estará lleno de monogramas; de esos no me gustan ni los Louis Vuitton) y a mí me produce más orgullo que llevar algo de una mujer que no me representa en lo absoluto. 



Pero Colombia se fascinó con Paris Hilton, por una razón u otra. La prueba fue ver en primera fila (aunque algunos nos hayamos preguntado qué hacían allí y por qué carambas no habían leído el dress code) a decenas de celebridades a las que no les importó esperar por más de una hora en un salón pequeño y repleto de gente a que los dejaran entrar al desfile, y otra hora sentados en un salón igual de pequeño, pero con sillas, a que el evento comenzara. Todo el mundo quería estar ahí esa noche, o eso parecía.


Al final, con dos horas de retraso que le atribuyeron al tráfico de Bogotá, las luces se encendieron y pudimos ver a las modelos con los bolsos de Paris. Aquí, reafirmé que los modelos disponibles responden a tendencias (modelos con monograma, colores neutros y pasteles, muchos taches y herrajes), pero no a calidad. Mención aparte merece la colección cápsula que Jorge Duque creó para este evento, llena de blanco, negro, metalizados y el vibrante naranja. Los vestidos fluidos tenían ajustes en los lugares que la figura necesitaba, y los detalles en escotes y espaldas rematados con herrajes estuvieron perfectamente ejecutados. Una reacción opuesta (y generalizada) recibieron los looks de pantalón ajustado y bustier, que si bien tenían una buena paleta de colores, lucían demasiado ajustados y eso hizo que perdieran clase.

Amé este vestido blanco, y la forma como Jorge introdujo los
 herrajes. Meli apuntó, con mucha razón, que la elección de zapatos fue desafortunada. 




La noche cerró con una Paris de vestido largo en blanco y negro caminando al compás de su canción (esperamos que la primera y última) Stars are blind, sonriente por el regalo que le hicieron de un carriel colombiano y con la plena seguridad de que sus bolsos y accesorios se venderán como pan caliente.

¿Ustedes dicen sí al efecto celebridad?