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Por Meli.

En este blog decimos que la moda es una pasión que nos quita el sueño, pero es literalmente cierto cuando tengo que “cubrir” eventos que tienen lugar al otro lado del Atlántico y me toca trasnochar, como en este caso.
Pero las horas de sueño perdidas valieron la pena porque tengo que admitir que me reí MUCHO en esta edición del Concurso Nacional de Belleza: tropiezos en el escenario, malas respuestas, y lo mejor, vestidos feos, muy feos.
Por Meli.

Este año fuimos juiciosas a nuestra cita con el Concurso Nacional de Belleza (hasta hicimos una transmisión en vivo por Instagram para comentarlos con ustedes) y nos dejó claras dos cosas: primero, que se vieron candidatas con los mejores cuerpos en años, y segundo, que le tienen pánico al color (como las de Miss Universo).


Por Melissa Zuleta Bandera.

Nos vemos una vez más en este recuento de lo bueno, lo malo y lo feo (muy feo) del Concurso Nacional de Belleza, que año tras año congrega a las mujeres más bellas del país (bueno, algunas) y a los diseñadores que creen que ser elegante significa andar desnuda por el escenario.

Fotos: El Universal y cortesía.

Esa es la gran conclusión de este año: siempre hay que mostrar más piel. No importa si a la niña casi se le ven sus partes, no importa si ponerse esos vestidos y nada es lo mismo, no, nada de eso importa, hay que MOSTRAR.


Ya se darán cuenta con algunos de los 15 vestidos de igual número de semifinalistas en este post.

Ahora sí, a lo que vinimos.

Antioquia

¿Ven lo que les digo? Eso es una malla transparente con unos cristalitos estratégicamente ubicados para que a la chica no la censuren en televisión nacional. Además, si el vestido fuera bello, uno hasta se tranza con la desnudez, pero ni eso. Esta fórmula, la más repetida durante los últimos años en el reinado, realmente no es bella y a veces raya en lo vulgar.

Atlántico

El corte de la falda fue una novedad, no porque sea lo más revolucionario del mundo, pero sí porque es poco común verla en este certamen. De malas para la Señorita Atlántico, otra concursante utilizó la misma fórmula pero le salió mucho mejor (tanto mejor que se llevó la corona…). Eso sí, lo bonito de la falda no compensa ese bustier contrahecho. Parece que no les alcanzó el tiempo para terminarlo de hacer. Ah, y manda a decir Jen que parecía un unicornio con ese color. Eso puede ser bueno o malo, dependiendo de qué tanto les gusten a ustedes los unicornios...

Bogotá

Zzz… Ay, perdón, me quedé dormida con ese vestido tan simple y ese color tan 'meh'. Lo más triste de la elección de la Señorita Bogotá es que el vestido no es feo, al contrario, tiene todo el potencial para ser un gran traje de certamen, pero escogió un colorsito pastel todo blando y aburrido que no hace nada por su tono de piel. Imagínense ese vestido en rojo intenso o verde esmeralda, cambiaría del cielo a la tierra.

Bucaramanga

Además de apegarse a la fórmula de “malla transparente con cristales que cubren sus partes”, este numerito no solo es aburrido sino que casi la mata. En el centro del abdomen tenía un par de varillas que la estaban APUÑALANDO. No sabemos cómo esa niña no empezó a sangrar en medio del desfile…

Buenaventura

Vestido de baño de croché con salida de baño de malla. Y como si eso no fuera poco, LE QUEDA ZANCÓN. ¿Y por qué le queda zancón? ¡POR LOS ZAPATOS DE ESTRIPTISERA! Bendito…

Cartagena

Volvemos a la “malla transparente con cristales que cubren sus partes”, pero en esteroides. Desde que vi este vestido por primera vez solo podía preguntar “¿Por qué, Señorita Cartagena, te empeñas en hacernos saber que NO LLEVAS ROPA INTERIOR?”. Lo peor es que es una lástima, porque los apliques eran bellísimos y brillaban como un sueño en el escenario.

Cesar

“Como yo nada más tengo ojos bonitos, me voy a poner un vestido bien normalito. ¡Ya sé! Un remedo barato del que usó Paulina Vega en Miss Universo. Ah, y que no falten los zapatos de estriptisera". Cabe destacar que aunque no se logra apreciar en la foto, Cesar realmente quería destacarse, así que se bronceó todo el cuerpo, MENOS LA CARA: estaba tan blanca que parecía maquillada con Harina Pan.

Chocó

¡Al fin! Los planetas se alienaron y la mujer más bella de ese certamen llevaba el vestido más hermoso. Es de los pocos que podría, en las circunstancias adecuadas, traducirse bien en la alfombra roja. No solo la tela es preciosa, sino que juega bellamente con su tono de piel. Y la mejor parte, ¡sus partes íntimas están bien cubiertas! ¡Aleluya!

Magdalena

Ella pensó que si las candidatas usaban plataformas de estriptisera y les iba bien en el reinado, ella iba a ir un paso allá y a ponerse de pies a cabeza como una bailarina exótica –pero de las que cobran caro, ojo–  vestida para los premios Óscar de su "sensual" industria. Eso es lo único que se me ocurre para explicar EL BRASIER DE CRISTALES y el AGUJERO EN SU ABDOMEN.

Meta

Con esa pinta de quinceañera barata me pasé todo su desfile cantando “Es mi niiiiiña boniiiiiitaaaaaa….”. Y como si fuera poco, ¡GRANNY PANTIES!

Quindío

Yo no sé qué me da más rabia: los vestidos que son feos hasta la médula, o los que podían ser bonitos y alguien dijo “ay pero ponle esto” y se los tiran. Este hace parte del segundo grupo. De cerca, la tela y el trabajo de la parte superior son muy bellos, y todo iba a salir bien si lo dejaban hasta el final, ¡PERO NO! Algún inteligente pensó que sería fantástico clavarle una transparencia en las piernas, que no le hace ningún favor y la hace ver como si el vestido se estuviera desintegrando.

San Andrés

¿Saben qué? No tengo nada malo que decir de este vestido. Resalta su figura, tiene la justa cantidad de brillo, el degradado está bien logrado y el color complementa su tono de piel. Aplausos, Señorita San Andrés, especialmente porque sobrevivió las tres horas que duró la velada sin desmayarse: el corsé estaba a punto de cortarle por completo la respiración.

Sucre

Con el dolor de mi alma me enteré de que esto fue hecho por Beatriz Camacho (la chica como que pensó que repetir diseñadora era todo lo que necesitaba para replicar la victoria de su antecesora). Y digo con dolor porque la cartagenera crea piezas hermosísimas, pero esto es una decepción. La transparencia debajo del busto no tiene ninguna gracia, los remedos de manga sobran, y para rematar, la cintura está tan apretada que le saca un rollito de grasa que estoy segura esa niña no tiene (desafortunadamente no se aprecia en esa imagen). O la muchachita se engordó con el estrés del concurso, o de entrada se lo hicieron demasiado ajustado.

Tolima

Tan cerca, estabas tan cerca, Tolima, de tener un vestido bonito. Nada especial, pero bonito. Pero no, como los 'crop tops' se resisten a morir, le metieron una transparencia en el torso que primero, no le hace ningún favor, y segundo, corta la bonita línea que el vestido pudo haber tenido. ¡¿Cuál es la obsesión de los diseñadores de reinados con las transparencias?!

Valle

A falta de un vestido que suene “frú-frú-frú” cuando la reina camina, o uno que parezca un trapero con cristales, a la pobre Señorita Valle le tocó entrar al grupo de los vestidos más feitos de este año por su absoluta falta de sentido. Me he quedado largo tiempo viendo esas líneas y todavía no les encuentro como la gracia, y definitivamente no ayuda ese color rosa aburrido que la hace ver de fondo entero.

Aunque este año tuvimos más semifinalistas que de costumbre, es justo y necesario un último vistazo a dos que ya se ganaron la corona.

Ariadna Gutiérrez

De nuevo de la mano de Beatriz Camacho, esto es un atuendo que esperaríamos de la actual reina de los colombianos, que se lleva muy bien con la diseñadora. No le encuentro mucha gracia a las mangas/hombreras, pero el trabajo de detalles en el resto del vestido es verdaderamente bello.

Paulina Vega

¡¿La mujer más bella de universo y le ponen el único vestido que no le favorece?! Por favor. Claramente el que le escogió ese numerito le tiene envidia hasta la médula. El cuello le acorta su larga silueta y de perfil se le hacía una barriga que todos sabemos que ella NO TIENE.


Esta, en cambio, es la Paulina que todos conocemos y amamos. Líneas simples, un corte interesante, un color que complementa su piel, nada de transparencias innecesarias. Sin tanta cosa se ve mejor que todas las otras reinas esa noche, lástima que no encontramos una mejor foto para apreciarla en su totalidad..

¿Qué les pareció el recuento? ¿Están de acuerdo, en desacuerdo? Digan todo lo que quieran en los comentarios y nos vemos en redes sociales: Instagram, Facebook y Twitter.


Por Meli

Este año, nuestro tradicional post sobre los vestidos de la noche de elección y coronación de la Señorita Colombia tiene un componente diferente: Moda 2.0 estuvo en el evento, y vimos los vestidos en vivo y en directo.

Fui asignada por la casa editorial en la que trabajo a cubrir el Concurso Nacional de Belleza en Cartagena, lo que me dio una oportunidad que este blog nunca había tenido: comparar realidad y televisión.


Lo primero que tengo que dejar en claro, aunque no tenga nada que ver con la moda, es que el auditorio Getsemaní del Centro de Convenciones Julio Cesar Turbay Ayala se ve enorme en televisión, pero en la vida real es DIMINUTO. Me sentí engañada.

Dicho eso, hay que mencionar dos cosas más: primero, ya está bueno de las transparencias y la apariencia de desnudez. Eso solo lo hace bien Zuhair Murad ¡basta! y segundo, la 'talivuelta' y la meneada del vestido como si fuera una pollera de cumbia solo le quedó bien a Taliana Vargas en Miss Universo. Ya no lo repitan más. Ahora si, ¡al ataque!

Antioquia

Si ustedes creen que eso se ve desnudo en fotos, no se lo imaginan en persona. Pensé que a la chica se le iba a ver hasta los malos pensamientos, y no, eso no se ve elegante. Si hubiera tenido toda la falda en los apliques brillantes, hubiera sido un perfecto vestido de reina de belleza. Por cierto, ¿ven que se le hace gordito en la axila? ¡Tenemos esperanza, mujeres!

Bogotá
Esta muchacha salió a la pasarela como un bólido con toda la actitud del mundo y el vestido le ayudó. Técnicamente es un vestido corto con un pareo encima, pero lo que lo hace funcionar es que NO es un vestido de baño enterizo y demasiado subido con un pareo encima, cosa que odiamos en Moda 2.0. Le sirvió la fórmula a la chica, porque resaltaba sus largas piernas, lástima que le robaron la corona de virreina...

Bolívar
 Señor bendito, ampáranos de las faldas de tela de cojín navideño. Es que no se puede describir ese material de ninguna otra forma. Además, en fotos se disimula el armatoste que llevaba debajo, pero en persona (y en video) era imposible no darse cuenta. Al menos supo que debía tapar sus raquíticas pantorrillas, y los cristales del bustier brillaban hermosamente, pero nada compensa la tela, guácala.

Cauca
La hermanita menor de Catalina Robayo Señorita Cauca se fue a la segura: color adecuado para su tono de piel, cristales en su justa medida, abertura en la pierna de un alto que se mantiene decente. Nada para suspirar, pero le funciona.

Guajira
Si alguien describe el vestido, cualquiera pensaría que es un típico traje de gala de reina. Pero no, es un típico traje de gala FEO de reina. La ubicación de los cristales como que no tiene sentido, no le hace ningún favor porque la chica ya es flaquita, y para terminar de rematar, le queda zancón. No es lo peor que hemos visto (nada supera el trapero con cristales), pero feo sí es.

Huila
Alfredo Barraza hizo un vestido absolutamente hermoso (aunque demasiado escotado para alguien con su busto), y después pensó: “le voy a tirar un trapo azul encima para afearlo”. Y así lo hizo. Nunca nadie se tiró un vestido lindo tan rápido, le dicen el afeador de vestidos más rápido del oeste. La niña no se tropezó con ese remedo de estola, que además parece un pedazo sobrante de tul viejo, porque Dios es grande.

Meta
Esta... esta es la joya de la corona. Por ahí escuché que parecía proyecto escolar de niños de primaria con florecitas de cartón y todo, pero eso es mucho decir. Además de que ese amarillo es chillón a más no poder, lo coronó con un cinturón de STRASSSS (sí, léanlo así, STRASSSS) en forma de lacito como para que se lo halen y se le caiga la enorme falda, al mejor estilo de un capítulo de Quiero Mis Quinces o Sweet Sixteen. Además, tras bastidores nos dimos cuenta que la niña estaba de malas con la cola y con los zapatos de estriptisera: una periodista se la pisó y la reina casi se la traga de la ira, y después los tacones se le hundían en un piso irregular (cosa que a ninguna otra de las finalistas le pasó).

Norte de Santander
Este es el vestido más aburrido de la hiszzz... ¿Qué estaba diciendo? Ah, sí, ¡ABURRIDO! Y ni siquiera bonito. El propio vestido meh.

Quindío
Bueno, esto fue interesante. Amo la parte superior, el trabajo es una cosa loca y le horma divino. Pero como no hay felicidad completa en esta vida, le cambiaron la cosa en la falda. En su defensa no es tan fea y tal vez si hubieran mantenido la misma textura que en la parte de arriba, la falda hubiera quedado rígida. Dejémosla en “llevó un lindo vestido”.

Sucre
Esta vieja sabía que iba a ganar. Diablos, todos lo sabíamos. Por ese motivo, yo de ella me hubiera puesto un vestido que pegara más con la corona, pero bueno, no hay que pedirle peras al olmo. Fue de los pocos vestidos hechos por una diseñadora que no se dedica a vestir reinas (Beatriz Camacho), y se nota. Todo el look es más de modelo, lo que tiene sentido porque a eso se dedica la nueva Señorita Colombia. No es la cosa más bella que he visto en mi vida pero se traduce PERFECTAMENTE a la alfombra roja, lo cual lo hace distinto a todos los demás.

Esto estuvo tan interesante que les traigo una ñapa.

Arauca
Cuando lo vi pensé “¡oh, Dios mío, parece de alfombra roja!”, y después me di cuenta de que le quedaba zancón y la falda era de la propia tela que suena “frú, frú, frú” cuando se mueve.

Cundinamarca
El efecto de plata derretida cayendo por todo su cuerpo no me molesta mucho (aunque no dice “reina de belleza” por ninguna parte), pero tengo un SERIO PROBLEMA con sus zapatos de plataforma gigante transparente de estriptisera travesti. Solo le faltaba tener un billete de un dólar adentro y ya, vámonos de aquí.

Tolima

La continuación del Ferrero Rocher. No se diga más.

Valle
Bueno, este vestido es el ejemplo perfecto de la magia y la maldad de la televisión. En persona era una cosa de locos, las lentejuelas brillaban hermosamente y las figuras hacían ver a la huesuda señorita Valle como si tuviera curvas sin verse vulgar. Pero en la TV se vio como un esperpento. Parecía látex rojo barato para un show corroncho de Las Vegas.

Las virreinas universales
Hermosas las cuatro, vestidas de Beatriz Camacho (excepto Carolina Gómez que iba de Jorge Duque). ¿No las podemos reelegir a ellas y ya?


¿Qué tal? ¿Están de acuerdo? ¡Cuéntennos en los comentarios!


Por Jeniffer Varela Rodríguez

Como siempre lo hemos recalcado cuando hacemos este tipo de post, nuestro blog no pretende convertirse en un sitio para hablar de reinados, pero sí de moda. Por esta razón es que, año tras año, hacemos un recuento de los mejores y peores vestidos de las reinas, con el humor que a ustedes tanto les gusta (admitanlo, les encanta rajar de la gente criticar a estas mujeres).



Pero este año hemos decidido hacer un post extra para compartir una reflexión sobre una nueva táctica que el Concurso Nacional de Belleza ha emprendido en su tarea por 'refrescar' un certamen que cada año atrae a menos público. Como la moda está de moda, el Concurso ha decidido hacer que las candidatas luzcan más estilosas y ha contratado a una asesora para unificar los conceptos de los vestidos.


Es bien sabido que, desde hace algunos años, el concurso proporciona a las participantes un vestuario completo con el fin de 'uniformarlas' y además reducir sus gastos, que ahora se limitan al traje de coronación y al artesanal. Para esta tarea encargan a diseñadores nacionales, que cumplen la tarea de diseñar un atuendo especial para ellas. Pero este año, además, se ha decidido unificar el concepto bajo el nombre de 'Tropical Chic' y decisiones que realmente nos hacen preguntarnos si es posible inyectarle estilo al reinado o si este tipo de eventos tienen un estilo que se podría conservar.

Candidatas en 2011, con sencillos vestidos blancos resaltados con collares llamativos.
Si bien es cierto que muchas de las elecciones de los diseñadores para las reinas son desacertadas, hay que tener en cuenta la dificultad de esta tarea: hay que diseñar para una veintena de mujeres con cuerpos distintos (aunque todas delgadas), diferentes estaturas y rasgos. Entonces, la labor de hacer algo que les quede bien a todas es bastante complicado. Si a eso le sumamos las condiciones climáticas de una ciudad como Cartagena, el reto es aun mayor.

Hace algún tiempo nos declaramos fans enamoradas de Lia Samantha. Y miren lo lindo que le queda el turbante a la Señorita Valle. A Atlántico no le fue tan bien...y ese es el problema.

Año tras año vemos buenas y malas opciones, pero uno pensaría que este año la cosa iba a mejorar gracias a la sonada asesoría que el concurso anunció para las candidatas. Pero, al menos para nuestra opinión, el resultado no ha sido el deseado. Esto tiene una sola razón: los concursos de belleza son un universo que creció bastante separado del mundo de la moda. En algún momento pueden llegar a cruzarse, pero cada uno tiene sus lineamientos bastante distintos.
Este vestido estampado de Beatriz Camacho es un acierto: muestra
la figura y tiene un estampado interesante. ¿Pero saben por qué? Porque ella conoce bien el cuerpo femenino.
Mientras que la moda celebra las individualidades y se adapta a diferentes tipos de cuerpos, tallas y personalidades, la mayoría de los vestuarios para concursos de belleza tienen una finalidad: resaltar los cuerpos de las candidatas. No estamos diciendo ahora que solo las vamos a vestir con piezas ajustadas, pero en los conjuntos esa debe ser una de las características.

Esto es definitivamente 'Tropical', pero no podemos decir que es 'chic'.
Las modelos son una cosa y las reinas son otra distinta. Unas no quieren ser como otras, y viceversa (aunque en contadas ocasiones la transición ha funcionado). Por eso es que las reinas caminan, se comportan y se visten diferente a las modelos ante las cámaras.

Entonces ¿de qué nos sirve ponerles bermúdas a estas mujeres con camisas holgadas? Puede ser un buen atuendo de domingo, pero no para un reinado. ¿Por qué ponerles un vestido que parece un disfraz de flapper si unas son más bajas que otras y no se verán también? ¿Para qué ponerles una camiseta de Profamilia con una maxifalda de rayas que en conjunto se ve saturado?

Este es un look 'chic' pero ¿apto para un concurso de BELLEZA?
Es válido que en todas partes se hagan esos experimentos, pero para nosotros, es una pérdida de tiempo en potencia. Porque si bien es cierto que algunos intentos resultan muy bellos, como el trabajo de Luiza Pino en un vestido que lucieron este año, hay otros que visualmente no se ven tan bien. No podemos olvidar que es un conjunto y que tenemos que pensar en vestirlas a todas y no a una sola.

Este vestido, diseñador por Luiza Pino, es uno de los aciertos de este año.
¿Debemos seguir intentando ponerles más tendencias a estas mujeres? Tal vez, pero en una justa medida que conserve la esencia de lo que fueron a hacer a Cartagena. Puede que siga el trabajo con los diseñadores, pero sí debería ser más cuidadoso con esos detalles y poder ponerles esos pequeños toques aquí y allá para que todas se vean favorecidas.

Mismo evento y vestuario diferente con un año de espacio.
¿Qué tenían de malo los pantalones del año anterior?
Y por sobre todas las cosas, si se va a hacer una 'asesoría', no debería ser bajo conceptos inventados y repetitivos, porque como comentó nuestra amiga Diana Isa Jaraba, "el mismo discurso solo funciona las primeras diez veces, de ahí en adelante cansa". Y además, pensemos ¿de qué sirve tratar de vestir a estas mujeres con lo último en tendencia (así no les quede bien) si van a tirar todo eso al traste en la noche de coronación? Ahí sí quiero ver a los asesores de moda rascándose la cabeza, solo porque no han entendido que no es lo mismo vestir a una reina que a una actriz para la alfombra roja y que lo máximo que se puede hacer en el primer caso es que, como dice Meli, el vestido grite 'Miss Universo' y no 'Reinado de la papa'.

Como siempre esta es nuestra humilde y extensa opinión, pero si ustedes quieren seguir con el debate los invitamos a comentar por aquí y en nuestras redes sociales: Facebook, Instagram y Twitter.

¡Nos vemos en la noche de elección y coronación! :P