Por Melissa Zuleta Bandera

Las transparencias ahora no son solo para la ropa. Para esta temporada, una de las tendencias que con más fuerza ha llegado es la de los complementos transparentes.

Se empezó a ver en el calzado en la primavera del 2012, de la mano de la firma Christian Louboutin y sus ‘Bis Un Bout’ que todas las celebridades usaron, y se transformó en una fuerte tendencia de complementos para esta temporada, incluyendo bolsos y accesorios.

Christian Louboutin 'Bis Un Bout

A pesar de que en el pasado la sola idea de tener unos "zapatos de plástico" era una abominación y un estandarte de mal gusto, este ya no es el caso pues los complementos modernos con esta tendencia pueden verse muy chic.

Tengo que admitir que siendo muy clásica y tradicional en mi estilo, esta "moda" me causó aprehensión en un principio, pero gracias a su versatilidad, tanto en sus materiales como en sus aplicaciones, todas podemos usarla de una u otra forma: hay sobres de noche, bolsos de día, zapatos planos y de tacón, collares, pulseras, anillos y aretes en fibras rígidas o flexibles, completamente transparentes o con toques de color.

Para las más discretas y que apenas están incursionando en esta tendencia (como yo), la recomendación es empezar con una sola pieza, de mediano tamaño, que complemente el look que se lleva. Un anillo o unos aretes son buenas opciones.

Alexis Bittar.

Bauble Bar.
Por su parte, los pulsos y collares normalmente son más llamativos y de tamaño considerable, por lo que se convierten fácilmente en el punto focal del atuendo. Son perfectos para llevar de noche.

Asos
Este collar de Laetitia lo usó Jen para los Premios Infashion.
Marni
Michael Kors ♥

Pero si la idea es ir “todo o nada”, lo mejor son bolsos y zapatos.

Para la noche, un clutch rígido transparente atraerá las miradas, especialmente porque se verá todo lo que se ponga dentro. Esto puede ser un arma de doble filo: puede quedar expuesta la envoltura de chicle que te comiste, el polvo compacto partido o tu cédula con foto horrible. El consejo es tener cuidado con lo que se lleva, y si hay chance, hasta jugar con el contenido: cosméticos, billetera y celular pueden aportar un poco de color (como lo hizo Wendy Nguyen).

Forever 21

Gucci

Valentino

Stella McCartney.

Si por el contrario valoran la privacidad (como yo, obviamente), también hay opciones en las que el material transparente cubre una tela opaca que oculta los objetos personales.

Charlotte Olympia‎

Igualmente hay bolsos para el día, lo que prueba que esta tendencia no quita funcionalidad. Las más grandes casas de moda lo han demostrado fabricando sus clásicas y reconocidas carteras en este tipo de materiales transparentes.

Chanel

Hermès

Marc by Marc Jacobs

Prada

Simone Rocha

Si se trata de los zapatos, existen desde tacones de diseño clásico pero con material transparente como los de Prada y Gianvito Rossi (unos muy similares tiene Studio F), hasta unos completamente vanguardistas como los de Givenchy.

Prada

Gianvito Rossi

Givenchy

También hay opciones planas como baletas y oxfords, para no renunciar a la comodidad.

Bershka
STF Shoes, hechos sobre pedido con envíos a toda Colombia.

Pero ojo, que este tipo de calzado tiene su ciencia. Al ser un material sintético y que no respira, es muy fácil que los pies empiecen a sudar y se note, y no hay nada más lejos de la elegancia que un plástico empañado. No olviden usar productos que controlen la sudoración.

Si aún no se animan usar un calzado tan expuesto, siempre existen algunos diseños con detalles en material transparente o solo en los tacones, para no quedarse sin lucir la tendencia.

Chistian Louboutin
Diane von Furstenberg

Tildon

Y ustedes, ¿se animan a probar? ¿Cómo usarían esta tendencia? ¡Cuéntennos en los comentarios!
Por Jeniffer Varela R.

La noticia se venía manejando hacía algún tiempo. Y se confirmó durante el desfile de la colección primavera-verano 2014 de Louis Vuitton: Marc Jacobs dejaba la casa de modas en la que estuvo durante 16 años para concentrarse en la marca que lleva su nombre (y que al parecer saldrá a cotizar en la bolsa, pero esa es otra historia).

Fotos: Style.com y Vogue.
Quienes han leído este blog saben de la admiración y el amor (a veces ciego) que profeso por este hombre loco y sexy. Melissa no lo quiere tanto, pero igual es de nuestros favoritos. Y no solo hablo de su persona, sino del talento que está detrás de todo lo que toca, de esa vanguardia que, aunque a veces lleva al extremo, siempre tenía algo que nos hacía comentar a todos.

Marc llegó a Louis Vuitton en 1997, tras solo un par de años después de haber debutado como diseñador. Este neoyorquino, que aprendió a coser gracias a su abuela y que ganó el premio como estudiante del año con su proyecto de grado en Parsons, fue contratado por la firma para darle un nuevo aire, para llevarla más allá de bolsos con monograma LV y una tradición por demás muy respetable.
 
En esto no estamos de acuerdo él y yo...¿pero qué se le va a hacer?
En su reseña para Style.com, Katharine K. Zarrella aseguró que antes de Jacobs, Louis Vuitton giraba en torno al monograma y al mundo de las maletas y los bolsos. "No había ready-to-wear ni espectaculares shows en París".

Con las expectativas que suponía su cargo, el primer desfile de Marc Jacobs para LV fue en 1998, correspondiente al otoño-invierno de ese mismo año. El minimalismo fue el rey, en todos los aspectos: presentó una pasarela sin música, aunque muy diferente de lo que vemos ahora de él.

Luego de su primer desfile, en 1998.
 Luego llegaron las estrellas que querían ser vestidas por él, la fama y las colaboraciones. La primera de ellas en 2001 con el artista Stephen Sprouse (fallecido en 2004), que derivó en una colección con graffitis neón que se apoderaron de las prendas y los bolsos. De ahí en adelante, todos las colaboraciones con artistas contemporáneos crearon nuevos objetos de culto de la marca.

Campaña de la alianza con Stephen Prouse, en 2001. Luego de su fallecimiento, Louis Vuitton lo homenajeó con una colección (en la que pintó rosas sobre los monogramas).

Uma Thurman posa con una cartera resultado de otra alianza: con Takashi Murakami, para la primavera de 2003.

Una de las más recientes fue la alianza artística con Yayoi Kusama. ¡Surreal!
Sus pasarelas siempre han estado llenas de supermodelos: Naomi Campbell, Kate Moss y recientemente una de las it del momento: Cara Delevigne. Pero ha sido con Kate con quien se le conoce más afinidad, tal vez por la rebeldía de ambos. El hecho es que cuando ella hacía una gran aparición, a menudo él estaba detrás de la idea.

Para el desfile de otoño de 2011 levantaron ampolla por
este momento en que Kate salió fumando a la pasarela.
Desfile de primavera-verano 2012
Otoño-invierno 2013.
Jacobs no solo ama a las supermodelos, sino también a las famosas. Las celebridades lo adoran a él y por eso aprovechó no solo para sentarlas en sus front rows, sino para llevarlas a las pasarelas. Cristina Ricci y Llily Cole fueron algunas de ellas, mientras que Madonna y Uma Thurman fueron imagen de sus campañas (por solo nombrar un par).

Sin ser modelo (ni siquiera muy alta) Cristina Ricci desfiló para la primavera de 2005.
Foto de la campaña de primavera en 2009, con Madonna como imagen. (Recuerdo haber pensado como "ugh").
Pero nada puede opacar el verdadero sentido que Marc Jacobs le ha dado a Louis Vuitton: el espectáculo. Bajo su batuta, las prendas eran no solo ejecutadas, sino mostradas con un cuidado excesivo. Los shows siempre daban de qué hablar y, lo más importante, el ojo para crear tendencias se intuye en él, es natural. Es gracias a él que estamos viendo la ropa inspirada en lencería volver del pasado, así como el estampado damero lo hizo el año anterior. Y los adorables colores pastel, antes que eso. Él unió estas propuestas a carruseles, circos, trenes, pasillos de hotel. Creó una historia en cada colección y eso se quedó en muchas cabezas.







 “Para mi es importante que mi ropa no sea un mero divertimento de pasarela”.

Y a esas historias que quedaron en nuestras cabezas apeló en su último desfile con LV. Con una oscuridad que muchos podríamos pensar era un luto, mostró apartes de muchos recuerdos y una colección llena de texturas y detalles diferenciadores. Negro todo, pero lleno de piedras, plumas de acabados brillantes y tranparencias, repartidas en siluetas de pantalones, camisas y vestidos con un toque punk. Todo para la showgirl que vive en nosotros y de la cual se despidió en una carta que me hizo botar alguna lagrimita.

Los asistentes a su desfile se encontraron con esta carta, antes de que se confirmara la noticia.
 Puede que use demasiadas faldas o bese a muchas mujeres sin necesidad. Puede que su colección de pijamas no me haya gustado para nada y que a veces pensemos que está un poco (o muy) loco. Pero para muchos de nosotros, losque crecimos conociendo sus conceptos y esperando para ver primero las fotos en revistas y luego los shows gracias a internet, todo lo que se inventaba, es el fin de una era (aunque siga en su firma). Y la showgirl que vive en mi,extrañará algo de sus locas ideas.
 
Por Melissa Zuleta Bandera

La última gran alfombra roja del año nos encanta porque al ser el premio a lo mejor de la televisión, las actrices van con toda para impresionar, y eso significa espectaculares vestidos de grandes diseñadores.


Además, es un respiro de alivio entre tantos eventos pequeños que no tienen el mismo nivel de elegancia y glamur.

Empecemos con las que nos enorgullecieron porque dieron la talla.

Mejores

Christina Hendricks en Christian Siriano

Este es probablemente lo mejor que se ha puesto. Trabajar con ese cuerpo no es fácil, pues hay bastante material, pero esta creación de Christian Siriano no solo le controla toda la acción que tiene en el busto, sino que la hace ver curvilínea y sensual, sin siquiera acercarse a lo vulgar o grotesco. El cabello pudo estar mejor pero eso, comparado con el vestido, es irrelevante.

Kiernan Shipka en Delpozo

AMAMOS con locura esa colección cuando salió en la Semana de la Moda de Nueva York, en especial este vestido. Y aunque nunca nos lo imaginamos en una niña, hay que admitir que se ve perfecta. Apropiado para su edad y adorable, pero también elegante. Muchas celebridades desearían llevar tan bien ese vestido y sobre todo, ese largo. 10 de 10, pequeña.

Linda Cardellini en Donna Karan Atelier

Lo primero que dije cuando lo vi fue “Jeniffer, mira ese vestido, ¡es la locura!”. Muchos volantes y mucho color, pero es indudablemente impactante. El cabello, maquillaje y accesorios complementan perfectamente. No le cambiaría nada.

Michelle Dockery en Prada

No nos gustó a primera vista porque pensamos que el largo era un error, pero entre más lo miramos, más nos convenció. Y aunque aún pensamos que tendría que ser un poco más corto adelante, la combinación de color funciona a pesar de ser inusual, y el lazo en la nuca, precioso.

Kaley Cuoco en Vera Wang

¡Al fin, Penny! Hemos esperado tanto para que se vea así: el color complementa hermosamente su piel, la silueta le favorece y equilibra sus hombros anchos, el vestido en sí mismo es bello, está bien peinada y maquillada. Por favor, repite esta fórmula siempre.

Elisabeth Moss en Andrew Gn

Ella normalmente elige muy mal sus atuendos, por eso fue una grata sorpresa verla tan elegante, tan chic, simple y bella. Todo funciona: desde el vestido, pasando por el peinado (¡al fin se hizo algo que se le ve bien!) hasta el maquillaje.

Las peores (y vaya que se lucieron…)

Lena Dunham en Prada

Los que se van por el camino fácil y dicen que ella viste feo porque es gorda, están equivocados. Ella viste feo porque no se asesora de la gente correcta. ¿Ejemplo? Para la sesión de fotos que le hicieron en Marie Claire Reino Unido se veía espectacular, pero aquí, alguien le hizo una maldad. El vestido no solo no le hace ningún favor, sino que le resalta los defectos que tiene y los que no tiene. Y para más piedra, le pusieron tres toneladas de sombra de ojos del mismo color del vestido.

Julianne Hough en Jenny Packham

Todos los diseñadores, por muy buenos que sean, sacan vestidos feos de vez en cuando, incluso Jenny Packham, aunque es muuuuy raro. Pero Julianne Hough hizo algo increíble: consiguió el vestido más feo que esta diseñadora ha hecho en toda su carrera. Es una mezcla entre toalla vieja y aguada, vestido de baño enterizo y cortina de pepitas colgantes.

Lena Headey en Alessandra Rich

Dos cosas están abismalmente mal en este vestido: granny-panties y pumps blancos que no pegan con nada.

Paula Abdul en papel aluminio dorado

¿Debo decir algo más? Oh, sí, ¿saben que las orejas y la nariz nunca dejan de crecer y por eso los viejos las tienen muy grandes? Ella sufre de eso pero en toda la cabeza.

Cat Deeley en Armani

Cuando Cher la vio en televisión dijo “¡Ajá! ¡Fue ella!” y al fin supo quién le había saqueado el clóset.

Connie Britton en Naeem Khan

Vamos, esto es muy fácil: ¿Terciopelo? Sí. ¿Recamado dorado? Sí. ¿Uñas a juego? Sí. ¿Horrible y corroncho? POR SUPUESTO QUE SÍ.

Menciones especiales (o “no nos pusimos de acuerdo pero hay que hablar de esto”)

Sofía Vergara en Vera Wang

Ay, Sofía, ¿por qué nos haces esto? ¿Hasta cuándo el mismo vestido, las mismas joyas y el mismo peinado de estúpida partido por la mitad como Nicole Kidman? Claro que es un vestido bello, pero no es nada que no hayamos visto antes. Aunque, pensándolo bien, creo que nunca antes habíamos visto tanto de su busto…

Taylor Schilling en Thakoon

Jeniffer la quería en la lista de mejor vestidas (“se ve como un millón de dólares” fueron sus palabras) pero a pesar de que se ve muy bella, para mí no es más que eso. Se fue por lo fácil: un vestido blanco bonito y accesorios sencillos dorados. Si hubiera sido un evento un poco menos importante, perfecto, pero le faltó...

Zosia Mamet en Honor

Esto es un muy bonito vestido que se lo tiraron con un brasier de cuero. Ella como que pensó: “Estoy lista, solo me falta el strapless de Gatúbela”, y tenga.

Anna Faris en Monique Lhuillier

Un vestido bellísimo en el PEOR color que ella ha podido elegir. Como dice Jeniffer, se veía de fondo entero. Todo era igual: pelo, piel y tela. Parecía el fantasma de los pollitos en pena.

Anna Gunn en Romona Keveza

Yo lo amé más que a la vida misma. Me parece elegante, interesante, elaborado, glamoroso, chic, en fin, todo lo bueno de este mundo. Jeniffer piensa, como los de E!, que la parte de arriba parece haberse quemado en un horno. Los dejaremos juzgar a ustedes.

Rose Byrne en Calvin Klein Collection

Adivinen a cuál de estas blogueras le encanta el vestido y le parece moderno y a cuál le parece que le saca un rollo de grasa que en realidad no existe y parece que ella misma lo hubiera cortado por la mitad y enrollado los extremos. Vamos, adivinen.

Claire Danes en Armani Privé

Lo miramos, lo miramos, lo miramos…y aún no nos decidimos. Tiene el busto caído (mal), pero la forma es interesante (bien), pero es demasiado revelador (mal), pero tiene hermosos detalles (bien), pero el pelo es como de boba (mal), pero…bueno, todavía estamos en eso.

Bueno, ahora es su turno, ¡opinen en los comentarios!