El mercado del 'resale': ¿la nueva forma de comprar?

Por Jen
La tienda de The RealReal en Los Ángeles
Vivimos en un mundo en el que la moda se mueve y cambia todos los días. En el que hay iniciativas y palabras clave por las que todos los actores tienen que regirse para tener una oportunidad de destacarse en esta competida industria en la que siempre aparecen nuevas ideas, conceptos y tendencias.

Una de esas palabras clave es la democratización: lograr que productos super exclusivos (que por sus materiales, artesanía o la historia de las marcas no están al alcance de todos) tengan alguna percepción de cercanía. Para muchas marcas, como explica Dana Thomas en su libro 'Deluxe', la respuesta ha sido crear todo tipo de productos de menor factura, como gafas de sol o perfumes. La otra palabra, que cada vez más marcas están adoptando de a poco, es sostenibilidad. Con una audiencia cada vez más consciente del efecto de sus prácticas en el planeta (incluyendo la práctica de vestirse), las marcas deben encontrar cada vez más maneras para minimizar el daño al ambiente que incluye crear ropa y piezas de lujo.

Pero, ¿qué pasa cuando unimos esas dos palabras para cobijar a las marcas más apetecidas en el mercado del lujo? Pues que tenemos un negocio con proyecciones increíbles que se está tomando el mercado mundial. Una proyección que, según los expertos, alcanzaría más de 50 billones de dólares en los próximos 5 años.

El mercado de reventa de lujo no es un negocio nuevo, pero la manera como se está planteando en la actualidad es novedosa y es lo que está llevando a esta industria a ser una de las más cotizadas en el mundo de la moda en la actualidad. Pero estamos muy lejos de las tiendas vintage que nos encantan y en las que nos pasamos horas buscando tesoros, y que muchas afortunadas convirtieron en un hobby y hasta en un trabajo de tiempo completo (como Sophia Amoruso, que empezó Nasty Gal comprando prendas de segunda mano y vendiéndolas a otros clientes). Ahora lo que tenemos, en parte gracias al todopoderoso Internet, son tiendas virtuales en las que equipos de expertos responden tus dudas sobre una pieza con fotos y toda la información que pueda recopilarse sobre un artículo. Y lo más importante: encuentras verdaderas joyas del mercado del lujo, al alcance de un clic y por precios más asequibles.
Poshmark es una de las páginas/apps más populares, porque permite
a los consumidores vender sus piezas directamente.
El crecimiento de este tipo de negocio, que en los Estados Unidos prolifera todos los días, se debe también a la sensación generalizada de que todos podemos o nos merecemos comprar algo de lujo, independientemente de las formas, ya que uno de los atractivos de la compra de lujo, más allá del precio y los materiales que se utilizan, es la sensación de exclusividad. El bolso Birkin (el más raro dentro de la industria y uno de los símbolos de lujo más importantes del mundo) solo se vende a selectos clientes en una tienda Hermès, tiene infinidad de mitos sobre su lista de espera y hay mucho contenido en redes sobre los 'trucos' que tienes que lograr para conseguirlo, pues no se trata solo de tener el dinero: es una pieza preciada, o al menos eso queremos creer. ¿Pero qué pasa si ese bolso se encuentra al alcance de un clic? Nada de listas de espera, nada de trucos locos, solo tener el dinero para realizar la transacción. Esa es la cereza del pastel del mercado del lujo usado: no solo traerte esa prenda que quieres a un menor precio, sino ayudarte a conseguir esa joya que has estado buscando durante mucho tiempo y que está agotada en todas partes. Y como si fuera poco, para los que estamos en las grandes ciudades, la experiencia incluye visitar tiendas que distan mucho de ser la tienda vintage del barrio: ahora lucen como boutiques de lujo que también cierran cuando las celebridades llegan a comprar (¡es real!).

Como podrán imaginarse, es un mercado que fluctúa de acuerdo a las tendencias. Desde hace un poco más de un año trabajo en la empresa más grande de reventa de lujo en Estados Unidos: The RealReal, en la que hago parte de su equipo de autenticadores. Desde allí he podido ver cómo piezas que antes considerábamos de menor valor, ahora tienen que ser autenticadas porque su demanda ha aumentado tanto que ha alimentado el mercado de las réplicas, siempre a la orden del día para copiarse de lo que esté de moda. Así es como además de autenticar Chanel, Hermès, Louis Vuitton y marcas de similar factura, también tenemos que hacerlo con otras como Off-White, Yeezy y hasta los Nike Air Jordan. Una reciente investigación de Forbes encontró que el mercado de reventa, solo contando 'sneakers' o tenis, alcanza los 2 billones de dólares en ventas anuales. Las nuevas piezas de colección ahora son los zapatos de Kanye que se revenden por casi 3 veces su precio original. Y se venden en cuestión de días.
Otro de los grandes del negocio: Fashionphile, que recibió una inversión de Neiman Marcus a principios de 2019.
Además de la llamada 'democratización', el otro gran atractivo de la reventa de lujo (o de productos premium, en todo caso) es el de aportar a la desaceleración de la producción de nuevas prendas. De acuerdo con cifras recientes publicadas en el New York Times, más de la mitad de las prendas que son fabricadas cada año terminan siendo incineradas durante los consecuentes 12 meses; y entre el 20 y 25 por ciento de la producción de químicos en el mundo es utilizada en la industria de la moda. Sí, esa industria que tanto amamos resulta muy dañina para el planeta, por lo que darles más circulación a las prendas para que no terminen en la basura y en el largo plazo desacelerar la creación de nuevas prendas (se cuenta a los negocios de 'resale' como responsables parciales del cierre de muchas tiendas) tiene todo el sentido del mundo.

Por supuesto, existen muchas dudas en cuanto a comprar productos de segunda, especialmente si estamos hablando de piezas de lujo: desde su autenticidad hasta el precio, todas las dudas son válidas. Personalmente puedo decirles que luego de trabajar en esta industria es muy poco probable que compre algo de lujo a precio 'full', y por supuesto ya he ido comprando piezas desde contemporáneas hasta un poco más 'premium', aunque sigo ahorrando para la Chanel. Y desde mi experiencia como trabajadora y consumidora puedo decir que hay varias cosas importantes a la hora de comprar en e-commerce de segunda mano.

Rebag es otro de los negocios que saltó de internet a las tiendas.
Todas tienen en común vitrinas creadas con piezas usadas pero ¿ustedes ven la diferencia?
1. Una fuente confiable. Los negocios de este tipo son la tendencia del momento, y pareciera que nace uno nuevo cada día. El riesgo está en que aunque algunos son legítimos, muchos solo están vendiendo réplicas con engaños. Para empezar, verifica la reputación del sitio (algunos confiables son The RealReal, Yoogi's Closet, Fashionphile, 1st Dibs, Rebag) y asegúrate de que las críticas sean buenas y aterrizadas. Si puedes ir a la tienda física, mucho mejor, pero como seguramente eso no es una opción, lo mejor es optar por sitios seguros, e indagar bien de los canales tercerizados como Poshmark o Tradesy, que son más bien una plataforma para que otros pequeños negocios (o individuos) posteen sus productos, sin preocuparse por autenticidad o verificación de quiénes son.

2. Haz la tarea. Una de las cosas más importantes de comprar piezas de segunda mano está en los detalles y en conocer la condición de las prendas antes de llevártelas a casa. Sin embargo esta labor no siempre es posible, especialmente cuando se trata de páginas web, así que es necesario tratar de recopilar toda la información posible antes de hacer la compra. Las páginas más grandes tienen sistemas en los que suministran todas las fotos posibles, y en el caso de los más independientes muchas veces permiten pedir información extra (especialmente más fotos de diferentes ángulos, así que no te de miedo preguntar).

3. Compara precios, pero ¡rápido! En la mayoría de los casos estas piezas, en especial las que están en tendencia por una razón u otra, se van de los sitios en cuestión de días. Personalmente he visto bolsos venderse en pocas horas, así que ten presente que aunque tienes todo el derecho de hacer tu tarea, debes moverte rápido porque si te descuidas, ya no lo vas a encontrar.

En Colombia el negocio apenas está despegando, pero está Bronce & Alana, que asegura usa una tecnología que verifica la originalidad de los productos (podrían estar hablando de Entrupy, pero no es claro)
4. Ten expectativas realistas. Este es tal vez el consejo más importante a la hora de comprar de segunda mano: sé realista con lo que estás esperando. Aunque algunos sitios (como The RealReal) ofrecen artículos completamente nuevos y con etiquetas, hay muchos que hablan de "en excelente condición", "como nuevo" y otros adjetivos en los que no se detalla el tipo de uso que tuvo la prenda. Siempre es importante considerar que la gran mayoría de estas prendas va a tener algún uso, y que según ese uso muchas veces va a estar establecido un precio. Obviamente no tienes que aceptar nada que no pueda usarse (con huecos, rayones, manchas, etc.), pero no esperes algo rechinante de nuevo porque te vas a decepcionar.

5. Revisa las políticas de devolución. Si estás comprando por Internet, revisa muy bien cuáles son tus posibilidades de devolver o cambiar la pieza si por algún motivo no llegas a estar feliz con lo que compraste. Aunque pareciera mentira, hay muchos sitios que no aceptan devoluciones y deberías saber eso desde el principio, y hacer la transacción bajo tu propio riesgo.

Como dije unos párrafos más arriba, apoyo totalmente la decisión de comprar de segunda. Pero aunque hay una gran oferta, la decisión está en nosotros, la de apoyar unos negocios u otros, y además escoger los que nos den la mejor experiencia de compra posible.




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